Al
menos tres chicos originarios, menores de tres años, fallecieron en los últimos
quince días en Santa Victoria Este, en el departamento Rivadavia, triple
frontera salteña entre Argentina, Bolivia
y Paraguay. Se trata de Graciela Avallay, de 3 años y 8 meses; Remiggio Santiago Sebredo, de 1 año; y Andrea Soledad
Nogal, de 1 año y 5 meses.
Según se pudo saber, en la madrugada del
martes perdió la vida una menor wichi de
3 años y8 meses, de la localidad de
Pozo La China,
identificada como Graciela Avallay.
Además, el 16 de diciembre ingresó en el
hospital de Tartagal, con derivación de Santa Victoria Este el pequeño
identificado como Remiggio Santiago Sebredo, de un año de edad, oriundo de la
comunidad Kilómetro 1, en Misión La Paz. Tenía un cuadro de deshidratación grave,
riesgo de bajo peso, gastroenteritis y una infección respiratoria aguda, según
fuentes consultadas de Salud. Falleció el 18 de diciembre.
El tercer caso del que se tuvo
conocimiento es el de Andrea Soledad Nogal, de un año y cinco meses de edad,
oriunda de la comunidad wichi de La
Puntana, también en Santa Victoria Este. La pequeña ingresó
al hospital de Tartagal el 12 de diciembre, junto su madre Vanesa Nogal, de 16
años. La pequeña falleció el día 13 de diciembre. El diagnóstico, según
confirmaron las fuentes de Salud, señalaba deshidratación grave,
gastroenteritis y una infección respiratoria aguda.
La subsecretaria de Recuperación e
Investigación de las enfermedades nutricionales de la infancia, Gladys Pernas,
brindó detalles del seguimiento que les hacían a los menores en el norte
salteño, que no cuenta con un hospital que tenga terapia intensiva pediátrica.
“Graciela era una niña nacida a término. Estuvo controlada siempre por los
agentes sanitarios, de los que estamos esperando recibir las planillas”,
señaló, al tiempo que afirmó que “en el
momento de fallecer su peso se encontraba acorde a su edad y a su altura”.
Además indicó que el único antecedente que tiene es por un ingreso al hospital
de Santa Victoria Este con un cuadro de convulsión febril y obstrucción
respiratoria.
En cuanto a Sebredo detalló: “Este niño
nació con retraso de crecimiento. Tuvo una primera internación en Tartagal
donde fue estudiado porque era pequeño, pero aumentó de peso y se le da el
alta, 25 días después regresa deshidratado grave por diarrea”.
Finalmente, sobre Nogal, aseguró que
nació con el peso adecuado y era controlada, llegó al hospital también con una
deshidratación grave, aunque insistió en que su peso y talla eran normales.
Por su parte, la gerente del hospital de
Santa Victoria Este, Marcela Quispe, relató las condiciones que afrontan con el
equipo médico para dar soluciones y mejorar la salud de las comunidades y
reconoció que hubo demoras en el traslado a Tartagal, por encontrarse ocupada
la ambulancia. “Gracias a Dios que un equipo médico viene a colaborarnos en la
época estival para asistir en estos lugares alejados en donde solo hay tres
médicos. Vienen periódicamente y se coordina dónde se va a realizar la
atención”, resaltó la profesional aunque señaló: “Algunas veces tienen bajo
nivel de alarma y se nos dificulta mucho poder ir a buscar aun niño enfermo en
su domicilio”.
“Queremos que todo esté bien y no
padecer estas muertes, darles lo mejor que podemos”, manifestó Quispe al tiempo
que subrayó: “Sólo nos queda planificar y que esto nos sirva como una
experiencia para poder prevenir, ir y hablar con las familias, dar charlas en
las comunidades, explicar qué es la diarrea, que tienen que asistir a los
puestos y ver la forma de evitar todo esto y que se nos mueran más chicos”. “Lo
que a mí me gustaría es tener uno o dos médicos más en el área, quizás así
vamos a poder distribuirnos y atender más. Creo que las personas que estamos en
la zona de Santa Victoria Este, donde las condiciones no son tan hermosas ni
tan cómodas, lo hacemos de corazón”, expresó.
Cabe mencionar que durante 2.016 se
conocieron al menos otros 4 casos: dos en Santa Victoria Este, los primeros
días de septiembre, uno de la localidad de Hickman y otro de Misión Chaqueña,
los dos del departamento San Martín.
Por último, fuentes del Ministerio de
Salud insistieron en mencionar que ante muchos casos los equipos deben trabajar
en el lugar enfrentando costumbres culturales muy arraigadas en las
comunidades.
Tal es el caso del operativo llevado a
cabo en el puesto sanitario de Pluma de Pato, donde se hicieron presentes 30
personas, quienes expresaron deseos de radicar una denuncia ya que consideraban
un atropello el procedimiento policial que se realizó con una menor con síntomas
de desnutrición, al ingresar en la comunidad sin pedir autorización del
cacique.
Luego de varias horas de mediar se logró
llegar a una solución para trasladar a la menor al hospital de Tartagal. “Este
tipo de situaciones se repiten a diario y son un ejemplo de lo que enfrentan
los equipos sanitarios”, indicaron desde Salud de la Provincia.
Fuente:
Radio Nacional Salta
BH