El 2016
terminó con 210 personas fallecidas por siniestros viales en las calles y rutas
salteñas, según las estadísticas que lleva adelante la Policía de la provincia.
Si bien la cifra es menor a la del 2015, con 264 muertos, supera la de 2014, que finalizó con 180
víctimas, y es uno de los principales
problemas que el estado no puede solucionar.
Pese
a que hubo menos cantidad de accidentes, la mortalidad se sigue manteniendo en
los niveles históricos que viene padeciendo Salta, al menos en los últimos
cinco años.
Durante
el 2016, las víctimas fatales se vieron incrementadas durante los fines de
semana, de viernes a domingo, dejando de manifiesto que el factor humano es
parte fundamental en el alto índice de siniestralidad.
También
queda evidenciado que las campañas de prevención que lleva adelante el estado
son absolutamente insuficientes y, muchas veces, nulas.
Otro
dato estadístico que dejó el 2016 tiene que ver con los accidentes
protagonizados por motociclistas en la capital provincial. Están involucrados
en casi el 85% de los siniestros viales que se producen.
CPR