DDN. La problemática social de la violencia de género es una tarea
pendiente para argentinos y salteños. Día a día se conocen casos cada vez más
aberrantes, que convulsionan a
propios y ajenos. Un breve repaso solo por las causas de este año.
Salta, que el año pasado ya se encontraba
entre las provincias con los índices más altos femicidios en relación a la cantidad de
habitantes, parece que este año repetirá los números.
En lo que va
del 2017 ya se contabilizan 7
femicidios en la provincia y aún resta saber si la muerte de Jimena Salas se
enmarca en ese tipo de delitos.
Andrea Neri, de
tan solo 18 años, fue el primer caso, el pasado 5 de enero, en Villa Las Rosas, cuando Gabriel
“Chirete” Herrera, su pareja, la ultimara dentro del penal.
Al día
siguiente, Elida Del Valle Santillán, de 35 años, fallecía en Tartagal, en
plena vía pública, cuando su pareja la
estranguló.
Veinte días
más tarde, en barrio Norte Grande, de la capital salteña, Carolina Saracho
sufría un calvario luego de que su pareja le prendiera fuego. Con solo 29 años
murió en el hospital san Bernardo tras varios días de internación.
Una semana
más tarde, el 1 de febrero, en Orán, Benita Isabel Sánchez, que estaba con
su pequeña hija de 3 años, discutió con su pareja y fue apuñalada delante
de su amiga y vecinos, quienes nada pudieron hacer para salvarla de su agresor.
Luego, el 28
de febrero, Inés Angelita Serrano de 54 años, era brutalmente golpeada con un martillo en la
cabeza por su propio hermano y, tras estar internada varios días, fallecía engrosando la triste lista de víctimas
de femicidios.
Siete días
más tarde se encontraban restos óseos en el río Mojotoro, entre barrio 17 de
Octubre y Vaqueros, se trataba de Daniela Guantay, de 22 años, que estaba desaparecida y era
intensamente buscada.
Finalmente,
el caso de Jimena Salas, que si bien todavía no fue enmarcado como un
femicidio, es aberrante la manera en la que fue ultimada, con más de 40
puñaladas, en su casa, en Vaqueros, con sus dos hijas encerradas en el baño.
Tantos casos,
en tan solo cuatro meses del año,
alarman. Más aún si se tiene en
cuenta hay legisladores y
miembros de la justicia involucrados en hechos de violencia de género, que ya fueron denunciados.
¿Qué hace
falta para que realmente se cumpla con la consigna Ni Una Menos?
Fuente: Profesional