Randazzo se despereza con el
guiño de los encuestados
DDN. Cuando buena parte del peronismo
sigue encendiendo velas para que la ex presidenta Cristina Fernández recoja los
restos que dejó la derrota de Daniel Scioli y lidere un posible resurgimiento,
algunas esquirlas de aquella construcción kirchnerista tratan de ser la base de
algo que todavía es una masa informe pero que busca desesperadamente un
continente que le dé forma.
El ex ministro de Infraestructura y Transporte K,
Florencio Randazzo (53), es uno de los que silenciosamente empieza a medir de
cara a las PASO, más allá de que aún no se muestre en la vidriera de los
aspirantes de peso. Por ahora, lo suyo es el tejido lento, paciente. De hecho,
su página web y sus cuentas en redes sociales todavía no acusan recibo del
regreso y está a la vista que hace mucho tiempo que no son debidamente
actualizadas. Así y todo, la semana pasada hubo un encuentro (almuerzo + charla
+ cotilleo) en la Cámara de Senadores que, en cierta medida, marcó la vuelta al
ruedo del ex funcionario. Uno de los partícipes fue Miguel Ángel Pichetto, jefe
del bloque de senadores del FPV-PJ, quien resumió así la mini cumbre:
“Escuchamos a Randazzo, nos manifestó sus ideas y compartimos el diagnóstico.
Nos dijo que él quiere participar en el proceso de la primaria del peronismo en
la Provincia (de Buenos Aires). Es una definición importante y valiosa".
Pichetto es de los que está convencido de que su
generación (estante en el que incluye a la ex Presidenta y al ex gobernador
Scioli) "ya perdió la oportunidad" y ahora debe apostar decididamente
a la renovación. En otras palabras, bendijo a Randazzo.
Otros de los convidados a la mesa
"federal" con Florencio fueron el ex jefe de Gabinete Juan Manuel
Abal Medina, el correntino Carlos "Camau" Espínola, el chubutense
Juan Mario Pais, el salteño Rodolfo
Urtubey, el entrerriano Pedro Guastavino y el santafesino Omar Perotti. Al
igual que Pichetto, todos y cada uno de los presentes paladearon con agrado la
palabra "renovación" para "resucitar" al PJ y para ello
todas las fichas están puestas en las PASO.
Una encuesta de Córdoba & Asociados, realizada a
principios de abril, puede ser esa buena señal que espera la improvisada mesa
de los peronistas para subirse de un salto al carro de Randazzo. El sondeo en
cuestión midió, entre otros rubros, la imagen de algunos políticos. De los
pocos nombres en los que la imagen positiva superó a la negativa, resalta el
del político y contador público Randazzo con 48,1% a 29,8%.
Detrás le siguen la gobernadora bonaerense María
Eugenia Vidal (54,9% a 39,7%), Margarita Stolbizer (48,4% a 40,2%)
y Lilita Carrió (50% a 43,9%).
En la vereda de enfrente, pulgar abajo para Daniel
Scioli con 55,2% de visión negativa contra 39,8% de aval
positivo. Le sigue Cristina Fernández con 56,2% en baja
versus 41,7% en alza. Al presidente Mauricio Macri no le fue
mejor: 49,7% (negativa) y 47,2% (positiva). Un poco menos
mal le dio al líder del Frente Renovador, Sergio Massa, con 47,7% a 42,4%; al gobernador salteño Juan Manuel
Urtubey: 37% positiva frente a una negativa de 40,8%; y
al ex mandatario cordobés José Manuel de la Sota, con 38,1% (mala)
y 37,7% (buena).
Randazzo, uno de los beneficiados con
los like de los sondeados, había desaparecido de la escena pública en
2015, una vez finalizada su gestión en el gobierno de Cristina. Atrás quedaba
el sapo que debió tragar cuando su Jefa lo quería para que peleara la
gobernación de Buenos Aires (finalmente Aníbal Fernández le ganó la pulseada a
Julián Domínguez); convite que rechazó porque él se tenía fe para las
presidenciales. Ahora su lucha arranca más abajo, pero tal vez con
posibilidades un poco más realistas.
Fuente:
http://www.mdzol.com/nota/730555-randazzo-se-despereza-con-el-guino-de-los-encuestados/