La cocaína estaba minuciosamente oculta,
en un primer vehículo, dentro de la barra estabilizadora (delantera y trasera)
y en el soporte de la caja de cambios. Mientras que en el segundo automóvil, la
droga estaba acondicionada en el diferencial, cañonera y tubo relleno ubicado
entre el motor y el torpedo.
Los pasajeros (de ambos vehículos) y de
nacionalidad boliviana, quedaron detenidos por orden judicial.
Los procedimientos se realizaron en el
Puente Internacional que une la ciudad de Aguas Blancas (Argentina) y la de
Bermejo (Bolivia). La droga fue descubierta por los agentes aduaneros durante
un control de rutina y con la ayuda – en uno de los operativos- del can “Wanda”
quien hizo su “marcación pasiva” indicando que en el interior del vehículo
estaba la cocaína.
Tras el hallazgo, se dio intervención al
Juzgado Federal de Orán, a cargo del juez subrogante Dr. Gustavo Montoya, quien
dispuso la detención de las personas involucradas.