DDN. El doctor en
Derecho Canónico, Carlos Lombardi, sostuvo que el sistema jurídico eclesial
permite el encubrimiento. Dijo que se detectaron en la iglesia algunas
prácticas propias de las sectas.
Además dijo que la historia y los casos
dan cuenta de que sacerdotes y religiosas operen organizadamente en la
selección de víctimas y métodos, entre los cuales no solamente existen el abuso
sexual sino también el psicológico, la reducción a servidumbre y otras
prácticas propias de las sectas.
Consideró que la red de pederastas
institucionalizada que tiene la iglesia Católica subsiste gracias a la base de
un sistema jurídico canónico que permite el encubrimiento.
Lombardi sostuvo que Salta, tras el caso
del cura Rosa Torino, solo divisó la punta de un iceberg que destapará muchos
casos más.
Al respecto, el especialista explicó que la gran mayoría de
víctimas de abuso, en general y eclesiásticas en particular, demora años en
denunciar dada la presión emocional, afectiva y psicológica que generan esas
relaciones de poder.
Fuente:
Profesional