Delegado del
INADI en contra de derechos conquistados
DDN. Álvaro Ulloa, titular
de Inadi Delegación Salta, escribió una columna en la página Qué Pasa Salta
titulada “Momentos para ser generosos”, donde cuestiona la ley para licencias
por maternidad y paternidad de los empleados públicos provinciales.
Pero para su propio análisis ponemos a
continuación las expresiones textuales de Ulloa:
“Uno debiera festejar y no hacerlo te
enmarca entre los llamados insensibles que no conocen las necesidades del
pueblo y como me dijo hoy una mujer, no es cuestión de sacarle derecho a
algunos para igualar sino de sumarle derechos a todos.
Como concepto encantado y compartido,
ahora déjenme ser insensible mientras tecleo y mirar ciertas noticias desde
otro ángulo, que no es el más simpático pero que les aseguro impactará más
sobre el futuro de nuestra provincia.
Toda esta introducción para contar que
ayer fue noticia que se acababa de publicar que las licencias por
maternidad y paternidad de los empleados públicos provinciales se habían
incrementado de noventa a ciento cincuenta días en el caso de las madres y de
diez a veinte días en el caso de los padres.
También tuve la oportunidad de ver a un
notero entrevistando gente que opinaba sobre el tema con mucha mayor corrección
política que yo, créanme que más allá de mi planteo reconozco las bondades de
la ley y me encantaría haberme podido acoger a ella en los años en que me
tocaba ser padre.
Los argumentos a favor y no son menores
apuntan a estrechar el vínculo entre la madre y el bebé y a tener tiempo
para compartir. Dicho esto y aclarando que me parece una mirada importante del
asunto pasó a escribir mi crítica.
La distancia entre los afortunados que
consiguen trabajo en el Estado de la mano de sus contactos, militancia, talento
o fortuna crece cada día más con respecto a los otros afortunados que consiguen
trabajo en la actividad privada.
Me parece preocupante un mensaje social
que diga hacete nombrar en el Estado, un mensaje que diga conseguís estabilidad
en un país inestable, trabajás en blanco en una provincia con enormes
porcentajes de trabajo en negro, trabajás seis horas cuando la actividad
privada trabaja ocho, cobrás en fecha, tenés representación sindical, nadie te
controla mucho y ahora le agrego tu licencia por maternidad será de cinco meses
mientras que cualquier madre de un comercio volverá a trabajar en tres.
Entre las ordenanzas de
la Municipalidad de Salta inclusive existe una de los años ochenta
que ante la jubilación de un empleado municipal la prioridad para ingresar a
trabajar en su puesto es de sus hijos, así nomás, estado hereditario sin
concurso, mérito ni exigencia de idoneidad, y hubo mayoría de los concejales
que la votaron, en contra de cualquier concepto de igualdad ante la ley.
El mensaje es claro, no arriesgues, no
produzcas, no seas emprendedor, conseguite un trabajo en el Estado. Este
planteo no se redondeará con una apelación a extender este derecho a la
actividad privada, porque más allá de lo bondadoso o justo que parezca esa apelación
tengo perfectamente en claro que cualquier comerciante, productor, industrial,
o generador de empleo es un ciudadano que trabaja duro para llegar a fin de mes
a poder pagar los sueldos, cargas sociales, impuestos nacionales,
provinciales y municipales, trabaja en feriados, muchas veces bastante más que
ocho horas diarias, vuelve a su trabajo a los pocos días de tener hijos o
casarse.
Esos ciudadanos que trabajan en la
actividad privada también son argentinos, son cada vez menos y son los que
pagan el circo
Por ese solo motivo y entendiendo qué hay momentos
para ser generosos y momentos para que todos ajustemos es que hubiera votado en
contra de esta ley, con todo