DDN. Alejandra Párraga, la joven de 26 años, y su pequeño hijo Amir, de 3
años, fallecieron producto de un envenenamiento con cianuro. Franco
Rodrigo Gaspar Cinco, novio de la joven, fue detenido y está sospechado de ser
responsable del hecho. Alejandro Párraga, padre de la joven, relató los
difíciles momentos que vivieron.
“La madre estaba en estado de shock,
y el asesino la estaba acompañando a mi hija mayor. Cuando yo salí con el auto,
mi hija, a los segundos, se descompensó. Pero yo ya no sabía nada porque no
llevé ningún medio de comunicación. Estaba con mi hija mayor, el asesino y la
madre del chico. Llegó la ambulancia y la trasladaron al hospital San Bernardo,
a donde llegó ya sin vida. Mientras tanto yo luchaba con la vida del chico en
el Santa Clara de Asís, donde lo entubaron, le pusieron oxígeno, lo trataron de
reanimar pero ya fue en vano”, relató conmocionado Párraga.
“Llamo por teléfono a mis hijos, ninguno
tenía el celular pero sí la mayor, a la que había acompañado la madre del
chico- continuó. Me dice ‘papá, Alejandra falleció’, le digo ‘¿con quién
estás?’. ‘Estoy con Franco’, me dijo, el asesino. Le digo ‘dame con él’. Hasta
ahí las sospechas para mí eran anda. ‘Franco ¿qué pasó?’, le digo, y me dice
‘mire, Alejandra le estaba dando un medicamento y no lo quería tomar. Yo traje
agua bendita de la Catedral y le quería dar porque sé que así se van a curar
más los chicos’. En ese momento le digo ‘¿Eso le diste de tomar? No sé qué es
lo que hiciste’. Pero yo hasta ahí ignoraba que era cianuro lo que le dio el
criminal, y no agua bendita. Fue muy escueta la conversación que tuve con el
chico”.
“Pasaron las horas, mi nieto ya sin
vida. Mi hija mayor en el San Bernardo con la madre del chico más el asesino, y
yo con mi señora, mi otra hija y mi nieto en el Santa Clara de Asís”, continuó
con su relato y confirmó: “Cuando les hicieron la autopsia se determinó que no
les había dado agua bendita el criminal, les dio cianuro”.
Mientras Párraga detallaba los
momentos que vivieron, la madre de la joven se encontraba con él y, entre
llantos, resumió el deseo que pasó por su mente. “Matarlo”, atinó a decir en
referencia al detenido.
“A la mañana, haciendo los trámites de
rigor para hacerle un velorio, se acerca el criminal para acompañar los restos
todavía. Lo saco afuera y le digo ‘¿qué ocurrió? quiero que me digas’. En ese
momento se acercan dos policías de civil y le dicen ‘señor, lo cita el juez’.
Yo les digo ‘dejáme que hable un minuto con él’. Le digo ‘yo lo que necesito es
que digas la verdad’. Y se lo llevaron”, contó el padre de la joven.
“El asesino estuvo presente en el
velorio. Es un psicópata, no termino de entender”, expresó y destacó el llamado
de una persona anónima que relevó que la pareja de Alejandra ya había
manifestado sus deseos de matar a su hijo. “Le agradezco infinitamente a esa
persona, a esa mujer que le dijo al fiscal lo que le había confesado este
asesino”, manifestó.
“Es un hijo de puta. Ojala se pudra en
la cárcel por lo que ha hecho”, expresó Párraga mientras se escuchaba el llanto
de su esposa, y concluyó: “Si no la mataba hoy la iba a matar mañana, porque la
embaucó de tal manera que ella se iba a ir a vivir con él”.
Fuente:
Radio Vos