DDN. Hubo 18
jornadas con medidas de fuerza y otras seis sin actividad por fechas patrias.
Los docentes están en pie de lucha hace 16 semanas y aseguran que peligran las
mesas de exámenes y el inicio del segundo cuatrimestre.
El reclamo de los docentes
universitarios está en pie de lucha ante la falta de acuerdo con el Gobierno
Nacional por las paritarias. Mientras de un lado ofrecen un 20% de incremento,
los educadores de la Universidad Nacional de Salta (UNSa) piden una mejora del 35%
denunciando la pérdida del poder adquisitivo. De esta forma, peligra la toma de
exámenes en las mesas de julio y el inicio del segundo cuatrimestre.
El conflicto inició semanas antes
del comienzo del ciclo lectivo, pero se hizo sentir desde el primer día cuando
el lunes 6 de marzo no comenzaron las clases e incluso los docentes redoblaron
la apuesta con un paro por 48 horas. La falta de acuerdo derivó en sucesivas
protestas y desde hace 16 semanas las actividades académicas se ven
interrumpidas.
El calendario académico estimaba 72
jornadas de clases para el primer cuatrimestre del año, pero las actividades se
vieron interrumpidas en 24 días, es decir un 33% del calendario. Si se
contemplan las jornadas de paros y feriados nacionales y provinciales, durante
el primer cuatrimestre hubo 24 días sin clases o con actividades interrumpidas;
18 de ellas fueron por protestas docentes y otras seis por fechas patrias.
En este escenario, marzo fue el mes
con mayores interrupciones contabilizando 10 jornadas. Contrariamente, abril
fue el mes con menos medidas de fuerzas con tan solo la del martes 11 cuando
Salta se plegó al paro nacional convocado por CTERA, en apoyo a los docentes
porteños reprimidos por la Policía. En mayo hubo otras cinco medidas de lucha y
este mes otras dos. Entre protestas y
fechas patrias hubo 55 días con actividades normales en la casa de Altos
Estudios.
La negociación permanece
en Stand by desde hace varios meses, sin reuniones y con un índice
que no supera el 20% de aumento ofrecido a los educadores. Los docentes alzaron
voces y entre marchas, movilizaciones y clases públicas, insisten con la
recuperación del poder adquisitivo. Desde AdiUnsa advierten que peligran los
llamados de exámenes de julio y el inicio del segundo cuatrimestre.
Tensiones
El viernes los docentes nucleados en
la Conadu Histórica resolvieron la no toma de exámenes en las mesas de julio y
el inicio de clases en el segundo cuatrimestre denunciando la pérdida del poder
adquisitivo del salario.
Desde AdiUnsa, el secretario general, Jorge
Ramírez, aseguró que “la situación fue consensuada después de que el Gobierno
Nacional no acercara una propuesta favorable a los docentes. Por esto se
resolvió suspender los turnos de exámenes de julio y no iniciar las clases en
el segundo cuatrimestre si el Gobierno Nacional no acerca una oferta
razonable”.
El eje principal del conflicto está
relacionado a la pérdida del poder adquisitivo del salario docente. Luego de
varios meses de negociación, desde Nación subieron la oferta del 18 al 20%, la
que contrasta con el 35% que pretenden los educadores para hacer frente a la
inflación de 2017 y el año pasado. Aseguran que “el Gobierno se niega a
reconocer los propios índices que publica el Indec” y pondrán un tope.
Desde hace 16 semanas, las actividades
académicas se ven interrumpidas y desde AdiUnsa no se vislumbra una solución
inmediata; incluso, anunciaron una nueva medida de fuerza por tiempo
indeterminado.
Semanas Claves
Finalizó el primer cuatrimestre y se acercan
semanas claves con las mesas de exámenes. Los docentes indicaron que en la
primera mitad del año hubo un compromiso con la UNSa para garantizar el dictado
de clases y que las medidas de fuerza no impidieron del todo el cursado. Sin
embargo anticipan que de no destrabarse la negociación, la realidad para la
segunda mitad del año será otra.
“Hemos tratado que no se afecte el
cursado durante el primer cuatrimestre; fue un compromiso de los mismos
docentes donde se ha buscado otras alternativas como clases públicas y el
acompañamiento de las marchas convocadas por ATE y CTA. Pero lo cierto es que
si no hay solución, las medidas pueden ser más duras para las próximas
semanas”, aseguró Ramírez Además, dijo que en la casa de Altos Estudios son
unos 1500 los docentes que están en pie de lucha.
El respeto al
reclamo
Fuentes cercanas al Rectorado indicaron que desde la UNSa se respetaron las
medidas de fuerza y el reclamo de los docentes desde principios de año, pero la
actividad académica se cumplió con normalidad durante buena parte del primer
cuatrimestre.
Puntualizan que las medidas de fuerza
fueron dispares y destacaron el compromiso de los docentes por no afectar el
dictado de clases aunque hubo quienes decidieron parar. Esta situación también
fue reconocida desde AdiUnsa donde destacaron el respeto a la libertad de
expresión y de protesta pero insistieron en que, quizás, la realidad sea otra
en las próximas semanas si la negociación no se destraba.
Un antecedente
reciente
Si bien tuvo otras connotaciones
políticas, en 2013 estudiantes y profesores alzaron sus voces y durante un mes
tomaron el rectorado de la UNSa que, por esos días, estaba a cargo del contador
Víctor Claros.
La medida de fuerza se extendió
durante varias semanas para exigir la derogación de la resolución 340/13 que
suspendía los llamados a concursos de cargos en la Facultad de Humanidades,
además de otros reclamos presupuestarios para esa unidad. Es que las autoridades académicas habían suspendido
temporalmente esa resolución despertando el malestar y la interrupción de
varias jornadas de clases hasta lograr la derogación. Entre protestas,
pancartas y altavoces, estudiantes y docentes resistieron durante poco más de
30 días en la puerta del Rectorado.
La protesta se levantó luego de una
conferencia de prensa en las escalinatas del edificio central de la casa de
Altos Estudios, que se realizó después de una reunión extraordinaria del
Consejo Superior para tratar el pliego de reivindicaciones. En este pliego –de
ocho puntos- se abordó la problemática de la constitución de mesas de trabajo y
el análisis del presupuesto del comedor universitario y los fondos destinados
para becas.
Después de varias semanas de
discusión la toma del Rectorado del predio de Campo Castañares se levantó tras
llegar a un acuerdo entre las partes. Actualmente el conflicto de los docentes
y administrativos gira en torno al reclamo salarial ante la falta de acuerdo
con el Gobierno Nacional y el no llamado a paritarias nacionales, además de
presupuestos para becas e infraestructura.
Se acercan semanas claves para los
estudiantes con las próximas mesas de exámenes. La discusión está dada entre
docentes y administrativos nucleados en las dos Conadu (Conadu y Conadu
Histórica) con el ministro de Educación de la Nación, Esteban Bullrich. ¿Se
destrabará el conflicto? ¿Qué pasará con las actividades oficiales y los
derechos estudiantiles?
Fuente:
La Gaceta Salta