DDN. Hace un año, la
empresa Plumada, que tenía la concesión de la planta, decidió rescindir el
contrato, por lo que el Gobierno Provincial debía llamar a una nueva
licitación. Los plazos se vencieron y hoy quince familias quedaron sin su
fuente laboral.
Con lágrimas en los rostros y desazón
por la pérdida de su fuente laboral, quince trabajadores de la planta de Agua
Mineral Palau, ubicada en Rosario de la Frontera, vieron cómo se cerraban con candados
los portones de ingreso a la misma.
Hace un año la empresa Plumada, que
tenía a su cargo la concesión y explotación del agua mineral, decidió rescindir,
por causas particulares, el contrato que tenía con el Gobierno Provincial.
Curiosamente, quince días después, el
Estado Provincial también decidió hacer lo mismo, es decir, rescindir su parte
del convenio, lo que legalmente no se puede hacer cuando una de las partes ya
lo hizo anteriormente.
Desde aquel momento, el Gobierno debía
llamar a un nuevo proceso licitatorio para que otra empresa se hiciera cargo de
la planta.
Según los plazos la convocatoria debía
cerrar el pasado 28 de marzo, de allí todo el proceso de licitación demoraría
dos meses más y se daría continuidad al trabajo en la empresa salteña Palau.
Sin embargo, los plazos se cumplieron
sin que ninguna empresa se hiciera cargo de la misma, por lo que hoy quince
familias quedaron sin su fuente laboral.
Responsables de Plumada llegaron esta
mañana a la planta y ante la presencia de un escribano público hicieron entrega
de las llaves del edificio, tal como establece el contrato.
Recordemos que el jefe de Gabinete de
Ministros, Carlos Parodi, había garantizado la continuidad de la actividad en
la planta, lo que quedó trunco tras conocerse el cierre definitivo, por lo
menos por ahora.
Según el contrato, quienes trabajaban
allí pasarían a depender del Estado Provincial.
Por ahora el clima es de desconcierto,
mientras los empleados aguardan una pronta solución.
Fuente:
Profesional