DDN. Tras la
decisión del juez Mercau de otorgarle a la dirigente de la Tupac Amaru la
prisión domiciliaria en un inmueble "destruido y saqueado", la
defensa de la dirigente social y organismos de derechos humanos denunciaron la
maniobra como parte de un plan de persecución.
Abogados defensores de Milagro Sala y
organismos de derechos humanos cuestionaron la decisión del juez Gastón Mercau,
que fijó la prisión domiciliaria para la líder de la Tupac Amaru en un inmueble
destruido y que nunca figuró como su domicilio, y la consideraron parte de la
estrategia del Gobierno de Jujuy para “perseguir y hostigar” a la dirigente
indígena detenida arbitrariamente en enero de 2016.
“La cautelar que ordenó la libertad
inmediata de Milagro Sala, dispuso que cualquier medida que se tomara debía ser
acordada con la beneficiaria –o sea, Milagro- o sus representantes. No hemos
tenido ninguna comunicación oficial ni extraoficial y todo lo que sabemos lo
vamos adivinando por las declaraciones a la prensa de los jueces o los tuits de
Morales”, sostuvo Elizabeth Gómez Alcorta, abogada de la dirigente de la Tupac
Amaru en la conferencia de prensa convocada para denunciar la decisión del juez
Mercau.
Para Horacio Verbitsky, titular del
CELS, que también participó de la conferencia, la decisión de enviar a Milagro
a ese inmueble "es parte de una política de destrucción personal de
Milagro Sala por parte del gobierno de Morales”. Verbitsky también opinó sobre
la actitud de los jueces y aclaró que la responsabilidad sobre el cumplimiento
de la cautelar es del gobierno nacional. “Están haciendo el juego del juez
bueno y del juez malo para ver quién fatiga y humilla más a Milagro. Mercau
tiene claro que, a pesar de que no les guste, la cautelar es obligatoria y su
cumplimiento no depende de ellos. La responsabilidad es del gobierno nacional.
La responsabilidad es del presidente Mauricio Macri”, aseguró.
Según contó la abogada, ayer a la noche,
recién enterados de la decisión del juez, decidieron responder la solicitud
aceptando la prisión domiciliaria, incluso en las condiciones que consideraron
“humillantes”. “Pedimos la inmediata liberación, porque la preferimos a Milagro
ahí que en el penal de Alto Comedero. Porque no le tenemos miedo a lo que pueda
hacer la gente ni el pueblo ni sus compañeros, el peligro para Milagro son los
funcionarios del servicio penitenciario, son los tuits del gobernador”, aseguró
Gómez Alcorta.
La defensora contó que ayer a la noche
se comunicó con la líder de la Tupac para evaluar la decisión que le daría al
juez. “Yo no necesito ni un colchón, no necesito ni una canilla –fueron las
palabras de Milagro, al ser consultada por la abogada-. Yo puedo estar en esa
casa y quedarme e incluso dormir parada”.
Elizabeth Gómez Alcorta explicó que
antes de tomar la decisión Mercau ordenó investigar dos domicilios, “uno que es
el domicilio de Milagro y otro que es un inmueble que la titularidad es de
Milagro”, aclaró la abogada, quien sostuvo, además, que la defensa brindó un
único domicilio de la dirigente “donde es su casa, donde siempre vivió con su
compañero”. Sin embargo, el juez pidió investigar y hacer pruebas de seguridad
en ambas direcciones.
“Nosotros informamos que el otro
inmueble estaba destruido, que había sido saqueado durante estos 18 meses de
detención arbitraria y que no tenía ni una canilla ni puertas ni ventanas.
Hasta los sanitarios, se robaron. Se lo hicimos saber en un informe al que
adjuntamos 16 fotos”, explicó la abogada.
Según el relato de la defensa, el juez
realizó una inspección al inmueble de El Carmen el jueves pasado por la mañana
pero “se fue sin haber ingresado” y le pidió al ministro de Seguridad
provincial que hiciera una investigación de seguridad sobre la casa de Milagro,
el domicilio que había brindado la defensa.
“La inspección del juez y la
investigaciones de las fuerzas de seguridad se hicieron en el domicilio de
Milagro pero ayer nos notifican de esta vergonzosa resolución, donde el juez
ordena la prisión domiciliaria en el inmueble que ella no vive y que está
absolutamente destruido”, sostuvo Gómez Alcorta, quien además denunció que
sobre esa casa no se hizo ningún informa de seguridad.
Además de la selección del lugar, la
abogada denunció las irregularidades en torno a la decisión del juez, que se supone
debe cumplir la cautelar interpuesta por la CIDH. Dio como ejemplo el límite de
siete personas diarias que podrían visitar a Sala, con inscripción previa, y el
hecho de que tuviera custodia, algo que está expresamente prohibido para la
prisión domiciliaria.
“De los 527 genocidas con prisión
domiciliaria, en ningún sólo caso se inspeccionó un domicilio y en ningún caso
se lo mando a un domicilio que no fuera su vivienda y en ningún caso se hizo un
informe de seguridad”, aclaró Gómez Alcorta para demostrar las arbitrariedades
a las que es sometida Milagro Sala.