Relevamiento en
villas: las más precarias del país están en Río Negro y Corrientes
DDN. Entre 2013 y
2016 no hubo mejoras en la infraestructura. En la Ciudad están las menos
vulnerables.
Los asentamientos más humildes del país
se mantienen exactamente igual que hace tres años. El dato surge de un informe
realizado por la organización no gubernamental “Techo”, en base a su relevamiento
de asentamientos precarios realizado en 2013 y 2016. Las villas de la ciudad de
Buenos Aires siguen siendo las menos vulnerables, mientras que las de
Corrientes, Río Negro, Rosario y Neuquén son las que tiene mayores
déficits en cuanto a los accesos a servicios como agua, gas, cloacas,
cercanía geográfica a factores de riesgo, impacto de las inundaciones,
disponibilidad de alumbrado en las calles, entre otras variables.
La organización recorrió más de dos
mil asentamientos en once provincias y allí construyó un Índice de
Vulnerabilidad Territorial (IVT) en el que se clasificó en una escala de 1 al 4
-media; media alta; alta y crítica- el grado de vulneración de derechos que
existe en los distintos barrios.
Entre las variables analizadas se encuentran
el acceso a servicios básicos; la cercanía a un factor de riesgo como torres de
alta tensión, basurales; impacto de las inundaciones; acceso de bomberos,
ambulancia y policía; titularidad de los terrenos; cercanía a centros de salud
y educativos; alumbrado en las calles; recolección de residuos; calles
asfaltadas y medios de transporte público. A todas se les adjudicó un valor y
mediante una fórmula catalogaron el asentamiento dentro del rango al que
pertenece.
Según las categorías establecidas por
este índice, en promedio, el grado de vulnerabilidad es alto en 5 de cada 10
asentamientos. Esto significa que en ellos, no ingresan las ambulancias, se
inundan cada vez que llueve y que el acceso a los servicios básicos es una
dificultad diaria. Por otra parte, aunque en menor porcentaje, 2 de cada
10 se encuentran en condición crítica. En ese sentido, las provincias que mayores
problemas tienen son las de Corrientes, Río Negro, Santa Fe (Rosario) y
Neuquén. Mientras, la Ciudad de Buenos Aires es la que menos vulnerabilidad
tiene.
La ONG realizó el mismo informe hace
tres años y notó que no hubo ningún cambio en los asentamientos. Todo se
mantuvo exactamente igual: “En 3 años, no hay cambios significativos en
ninguna de las 11 variables del índice de vulnerabilidad, lo que habla de
la falta de políticas públicas en escala adecuada para esta problemática”,
explicó Virgilio Gregorini, Director Ejecutivo de “Techo” en Argentina y
continuó: “Estamos convencidos que la problemática es abarcable y que los
habitantes saben las prioridades y cómo resolverlas. Para eso se necesitan
proyectos legislativos que demanden el uso de herramientas como este índice,
que obliguen a priorizar los siempre escasos recursos públicos”.
Además
desde la ONG identificaron cuáles son para ellos los tres barrios con mayores
problemas y que presentan las situaciones más críticas: Los
Provincianos (Berisso, Buenos Aires), Lapacho III (Tartagal, Salta) y La
Lagunita (Rosario, Santa Fe). Los especialistas explicaron que si bien se
hacen obras en algunos asentamientos, no sirve para mejorar los números a nivel
nacional: “No generan un impacto en todo el territorio. Esperamos que el
informe sea un punto de partida para que se mejoren los números. Queremos que
haya un compromiso de gestión por parte de los gobiernos, un compromiso a 10 o
20 años pero que resuelva los problemas estructurales que tengan estos asentamientos”,
finalizó Florencia Yaccarino, coordinadora del relevamiento.
Fuente:
https://www.clarin.com/sociedad/nota-techo_0_Sk1ErxEaZ.html
Advierten que la
vida en las villas no mejoró en los últimos tres años
DDN. Así surge de un
informe que Techo presentó ayer; cinco de diez asentamientos tienen un grado de
vulnerabilidad alto al no contar con acceso a servicios básicos; para el
Gobierno, las obras están en marcha.
Cinco de cada diez asentamientos del
país tienen un grado de vulnerabilidad alto. Y la vida en estos barrios no
mejoró en los últimos tres años. Así lo sostiene un informe que presentó ayer la ONG Techo.
“Los asentamientos están igual o peor
que hace tres años. Y ése es el dato principal. No está habiendo una respuesta
de escala al problema, porque está yendo más rápido el problema que la solución”,
explicó Virgilio Gregorini, director ejecutivo de la organización en la Argentina. Desde
el Gobierno, en tanto, afirmaron que ya están trabajando en forma concreta en
estos territorios.
El indicador, que se desprende del
último Relevamiento de Asentamientos Informales, hecho por la ONG en 2.016, busca
visibilizar la situación real en la que viven las familias en esos espacios.
Señala que, en la mayoría de ellos, no ingresan las ambulancias, se inundan
cada vez que llueve y que el acceso a los servicios básicos es una dificultad
diaria. Por otra parte, aunque en menor porcentaje, dos de cada diez se
encuentran en condición crítica.
“En tres años, no hay cambios
significativos en ninguna de las 11 variables del índice de vulnerabilidad, lo
que habla de la falta de políticas públicas en escala adecuada para esta
problemática. Antes ni siquiera se tenía la información de cuántos eran los
asentamientos ni dónde estaban, y por suerte esa información ya está. Ahora
estamos avanzando en caracterizarlos de manera sencilla y por eso pensamos en
armar un índice”, señaló Gregorini.
Consultados sobre el informe, voceros
del Ministerio de Interior, Obras Públicas y Vivienda, en el marco del Plan
Nacional de Hábitat, contestaron que ya están en ejecución intervenciones
integrales en 413 áreas. “Pusimos en marcha un total de 477 intervenciones
integrales beneficiando a más de 470.000 familias. Comprenden la urbanización
de las 381 villas y asentamientos informales más complejos para que sean
barrios, con acceso a agua potable y cloacas, calles con sus nombres y veredas
iluminadas, espacios públicos, y donde cada familia sea dueña de su hogar”,
señalaron.
Y agregaron: “Vamos a llegar de forma
directa a las 100 localidades más vulnerables de nuestro país de menos de
10.000 habitantes, ubicadas principalmente en el norte de nuestro país, en
zonas fronterizas, rurales y de pueblos originarios. De esta forma vamos a
dignificar e integrar a 78.265 familias. Ya terminamos 13 intervenciones que
comprenden siete urbanizaciones integrales y seis mejoramientos de localidades
vulnerables en todo el país”.
En tanto, el subsecretario de Planificación
Territorial del Ministerio del Interior, Fernando Álvarez de Celis, señaló: “Partimos
del diagnóstico de Techo, pero hay política pública en acción para que sea una
realidad la Pobreza Cero”.
Buscando contribuir en el monitoreo de
la política pública, Techo también puso el ojo en la inversión que estuvo
efectivamente dirigida a estos territorios. “Hicimos cruces de las obras del
gobierno actual y sólo pisan el 7% de los asentamientos, entonces no llegás más”,
aportó Gregorini.
Las variables del índice fueron
ponderadas en conjunto con vecinos donde la organización trabaja de manera
permanente y entre ellas se encuentran el acceso a servicios básicos; acceso de
bomberos, ambulancia y policía; cercanía a centros de salud y educativos;
alumbrado en las calles; recolección de residuos; calles asfaltadas y medios de
transporte público, entre otros.
“El promedio nacional nos dice que el
53% de los asentamientos entra en la categoría de vulnerabilidad alta, lo que
significa que estas familias no sólo no tienen la titularidad de los servicios,
sino que casi todos ellos están emplazados cerca a un factor de riesgo, que la
mayoría se inunda, y que por lo general, le faltan no sólo dos, sino los tres
servicios (agua, luz, cloacas)”, contó Florencia Yaccarino, directora del
Revelamiento de Asentamientos de la entidad.
Fondos
Entre
las provincias con mayor vulnerabilidad se encuentran Corrientes, Río
Negro, Santa Fe y Neuquén. Mientras que los barrios que presentan situación
crítica son Los Provincianos (Berisso, Buenos Aires); Lapacho III (Tartagal, Salta), y La Lagunita (Rosario, Santa
Fe).
“Esto tiene que ser la punta del ovillo
para controlar a los estados nacional, provincial y municipal. Porque hay mucha
mala aplicación de fondos. Es algo que probablemente esté pasando en la ciudad.
Hay algunos barrios que están de moda y se están llevando todos los recursos,
pero convendría repartirlos de manera pareja entre los demás. Si no se
solucionan los temas de fondo, que mucho tiene que ver con regular el mercado
de suelo, se van a seguir generando asentamientos”, agregó Gregorini.
El informe parte de la base de que todos
los asentamientos tienen un grado de vulnerabilidad media porque a todos les
falta la titularidad y el acceso a dos de los tres servicios básicos. Después
le siguen las otras tres categorías: media-alta, alta y por último, la crítica.
“El porcentaje de asentamientos en categoría crítica es bajo. Por lo tanto si
los gobiernos quisieran empezar a trabajar en esos lugares, es un número
abarcable”, dijo Yaccarino.
Para Agustín Burgos, integrante de la Confederación de
Trabajadores de la
Economía Popular (CTEP), no existe una política pública de
mediano y largo plazo que busque una solución estructural. “No importa si lleva
10, 15 o 20 años, pero sí que podamos transmitir un nivel de seguridad en
términos de condiciones de vida para las generaciones venideras. Este índice
nos da datos tristes para nuestro país que muestra un contraste muy grande”,
concluyó.
Un índice que
mide condiciones de vida
La vulnerabilidad territorial en los
asentamientos informales se entiende como la indefensión que experimentan las
comunidades, familias e individuos en sus condiciones de vida por el espacio o
lugar donde viven. Se asume que el grado de vulnerabilidad depende inversamente
de la capacidad en el manejo de recursos y estrategias disponibles en las
comunidades para enfrentar fenómenos desestabilizadores.
En la construcción del índice de Techo
se analizaron también variables e indicadores geográficos, que se relacionan
con la accesibilidad e infraestructura, y tienen en cuenta algunos de los
elementos y criterios considerados para un hábitat adecuado: seguridad en la
tenencia, disponibilidad de servicios, materiales, instalaciones e
infraestructura y ubicación. "Siempre estamos hablando de asentamientos
informales y por eso esta categorización no se puede comparar con la ciudad
formal. Se basa únicamente en la información que levantamos en los
relevamientos y no se cruza con otras fuentes externas. Este índice habla de
información sobre accesibilidad a infraestructura y no sobre la calidad de esos
servicios", aporta Florencia Yaccarino, directora del revelamiento de
asentamientos de Techo.
Fuente:
http://www.lanacion.com.ar/2073181-advierten-que-la-vida-en-las-villas-no-mejoro-en-los-ultimos-tres-anos