“Cuando
lo bajaban, Rafael se les iba muriendo”
No hay registro de que los
mapuches estuvieran armados y los testigos afirman que “los corrieron a tiros”
DDN. Como en el caso Maldonado, el
Gobierno asegura que los mapuches estaban armados, pero no muestra pruebas ni
hay heridos entre los prefectos. En cambio resultó muerto a balazos Rafael
Nahuel y fueron heridos dos de sus compañeros.
Mientras que el Gobierno Nacional alimenta la teoría
del enfrentamiento para dar cuenta de los sucesos en que resultó muerto el
joven mapuche Rafael Nahuel, de 21 años, la APDH y miembros de la comunidad
Lafken Wuinkuñ Mapu, aseguran que no estaban armados, que respondieron con
piedras y que los prefectos “los corrieron a tiros”.
Al igual que en el caso de Santiago Maldonado, la
estrategia de “tu palabra contra la mía”, pretende sembrar dudas sobre los
alcances del operativo de las fuerzas federales de seguridad que, este sábado,
causó la muerte de Rafael Nahuel.
Mientras el Ministerio de Seguridad que conduce
Patricia Bullrich emitió un comunicado hablando de enfrentamientos a tiros,
disparos “preventivos” de los integrantes del grupo Albatros de Prefectura
Nacional, y “gritos de guerra” por parte de los mapuches; los integrantes de la
Asamblea Permanente de Derechos Humanos (APDH) que este domingo visitaron el
lugar aseguran que “sólo hubo disparos” por parte de los uniformados. “Los
corrieron a tiros”, sintetizó Rubén Marigo, miembro de la APDH barilochense.
El antecedente cercano del violento desalojo el
jueves pasado, durante el cual cuatro mujeres y cinco niños de 1, 2, 3 y 10
años fueron detenidos, podía hacer prever el peor final. Este sábado,
integrantes del grupo especial Albatros rastrillaron la zona, a la búsqueda de
integrantes de la comunidad que no fueron encontrados durante el primer
operativo.
De acuerdo al relato que los mapuches hicieron a los
miembros de la APDH, se vieron abordados por los uniformados, respondieron con
piedras a las advertencias, y fueron agredidos con armas de fuego. Emprendieron
la retirada y durante el ascenso desesperado ladera arriba, Rafael Nahuel fue
alcanzado por una bala. De acuerdo con las primeras informaciones, el proyectil
ingresó por un glúteo y terminó alojado en el tórax. De confirmarse esta
versión durante la autopsia que se practicará en las próximas horas, podría
establecerse que los prefectos corrieron a los mapuches ladera arriba del cerro
y disparando.
Fueron los propios integrantes de la comunidad
-según su relato a la APDH-, quienes bajaron a Rafael. “Mientras lo bajaban se
les iba muriendo”, graficó Marigo.
Nacionales
Salta, Lunes 27 de Noviembre de 2.017
Durante la represión, fueron heridas otras dos
personas. Una de ellas, Johana Colhuan, una joven mapuche, voluntaria del
Ejército Argentino, que participa de la recuperación territorial. Una bala le
rozó el hombro. El otro hombre herido aún no fue identificado. Ambos se
encuentran en buen estado de salud, según pudo corroborarse este domingo.
Durante el operativo del sábado fueron detenidos e
incomunicados Fausto Jones Huala -hermano de Facundo, preso en Esquel a la
espera del juicio de extradición a Chile-, y Alejandro González. Ambos son
testigos directos de lo que sucedió con Rafale Nahuel. Más de 24 horas después
del avance de los prefectos, la Justicia determinó el levantamiento de la
incomunicación.
“Los corrieron a tiros y les pegaron. Fueron tres o
cuatro miembros del grupo Albatros”, explicó Marigo, tras reunirse con
integrantes de la comunidad.
Durante ese encuentro, los mapuches “exhibieron
vainas servidas de 9 mm”, presuntamente utilizadas por los uniformados.
En un mismo sentido, María Nahuel, integrante de la
comunidad, dijo que “estaban totalmente desarmados”, y que “sólo respondieron
con piedras a las agresiones. Fueron baleados”.
Unas horas más tardes a la represión, familiares de
Nahuel e integrantes de la comunidad –así como de otras comunidades mapuches–
se movilizaron espontáneamente por el centro de Bariloche e irrumpieron en la
Catedral local, reclamando la intervención de la Iglesia en apoyo de los pueblos
originarios. Se vivieron momentos de tensión y hubo algunos elementos y vidrios
rotos.
Amparado por la falta de testigos oculares directos,
el Gobierno instaló a través del Ministerio de Seguridad la teoría del
enfrentamiento, dando por hecho que los integrantes de la comunidad pertenecen
a la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM).
A través de un comunicado, la cartera que conduce
Patricia Bullrich aseguró que “el grupo (de mapuches) comenzó una agresión
contra los Albatros con piedras, boleadoras y lanzas. Uno de los efectivos,
cumpliendo con las normas legales y de uso racional de la fuerza, repelió el
ataque con un arma no letal con munición no letal de pintura con motivo de
hacer cesar la actitud violenta del grupo en cuestión y de hacerlos retroceder”.
Más adelante se aseguró que “se escucharon gritos
por parte del grupo de encapuchados, que decían ‘los vamos a matar, son pocos,
son cuatro’ y, acto seguido, los efectivos escucharon fuertes estampidos en
dirección a su posición y observaron a dos o más personas portando armas de
fuego que, por el sonido y el efecto de las deflagraciones, daban cuenta de ser
de grueso calibre. Además, se dieron cuenta del calibre de las balas porque
arrancaron ramas gruesas de cuajo”.
En ese contexto, el Ministerio planteó que al verse
superados en número, los prefectos “usaron una granada de aturdimiento flash
bang. Frente a la situación y frente a los disparos de armas de fuego por parte
del grupo violento, inmediatamente comenzaron a replegarse hacia abajo, cubriéndose
con disparos de fuego intimidatorios siempre en dirección hacia los árboles y
no en dirección hacia los atacantes, ya que no se podía visualizar más a
aquellos hombres que se encontraban disparando con armas de fuego”.
El comunicado no explica en qué circunstancias
Rafael Nahuel fue asesinado, y siembra dudas sobre la posible responsabilidad
de la propia comunidad en el hecho.
En sintonía con el Gobierno, en horas de la
madrugada de ayer, el propio Juez Federal interviniente en la causa –y firmante
de la orden de desalojo–, Gustavo Villanueva habló en potencial de un posible
“enfrentamiento” entre ambas partes.
“Una patrulla que recorría el lugar vio a un número
indeterminado de personas”, explicó Villanueva a través de un comunicado.
Agregó que “se habría producido el
enfrentamiento que tuvo como desenlace el deceso” de Nahuel.
El magistrado ordenó el secuestro de las armas de
los integrantes del grupo Albatros que participaron del operativo, y retiró a
la Prefectura del lugar, dejando la custodia en manos de la Policía Federal y
la Policía de Seguridad Aeroportuaria.
Nacionales
Salta, Lunes 27 de Noviembre de 2.017
Este domingo, luego de una intensa negociación que
duró varias horas entre Villanueva, representantes de la comunidad mapuche,
organismos de derechos humanos y el Obispo de la diócesis de Bariloche con el
grupo de jóvenes que se niega a abandonar el predio en la zona del lago
Mascardi, se acordó suspender la medida de desalojo y entablar una mesa de
diálogo con las autoridades, incluyendo a Parques Nacionales.
En ese espacio que se creará en las próximas horas,
se buscará resolver el tema de fondo acerca de la tenencia de la tierra.
El grupo de unos diez jóvenes que permanecía montaña
arriba, sólo accedió a conversar con el magistrado ante la presencia e
insistencia de Marigo, la abogada de la APDH Natalia Araya, el doctor
Chiocconi, y el Obispo local.
“Este fue el primer gran paso para lograr disolver
el conflicto”, señalaron desde la APDH a PáginaI12, y calificaron el acuerdo
alcanzado como “un éxito, porque se logró destrabar una situación
extremadamente delicada que pudo haber terminado mucho peor”.
Mientras se realizaban estas negociaciones, una
multitud marchaba por las calles de Bariloche reclamando justicia por el
asesinato de Rafael Nahuel, y pidiendo el cese de la escalada represiva contra
el pueblo mapuche.
Exigieron también que se rompa la estrategia de
cerco informativo que impide conocer la verdad sobre lo sucedido. Es decir, que
no se repita la estrategia oficial del caso Maldonado.