En la Argentina
hay más de 51.000 prófugos de la Justicia
DDN. Un informe del
Comando Unificado Federal de Recaptura de Evadidos detalló que en la Provincia
de Buenos Aires el número asciende a 17.654. Durante las vacaciones y los fines
de semana se incrementan las recapturas.
De acuerdo a un informe oficial, en
nuestro país hay en la actualidad 51.262 prófugos de la Justicia, de los cuales
el 77 por ciento es argentino y el 23 por ciento restante, de otras 87
nacionalidades.
En la Provincia de Buenos Aires, los
evadidos ascienden a 17.654; en Capital Federal, a 15.034; mientras que en
Misiones, Salta y Chaco los prófugos
son 2.396, 1.795 y 1.435,
respectivamente. Estos cinco distritos son los que encabezan el ranking en el
país. Los dos primeros obedecen a su densidad poblacional. En tanto, las cinco
provincias que menos prófugos tienen son Santiago del Estero (15), La Rioja
(19), Catamarca (24), San Juan (52) y Jujuy (75).
El Comando Unificado Federal de
Recaptura de Evadidos (Cufre) definió una estructura piramidal de evadidos,
cuya base está conformada por cerca del 70% de los prófugos, considerados
“comunes”, un 20% de casos “complicados” y el resto (10%) de “élite”. El
informe se elaboró con las comunicaciones que los tribunales realizan al
Registro Nacional de Reincidencia de toda medida restrictiva a la libertad
ambulatoria que se dicta en una causa penal, en cualquier jurisdicción del
país. El estudio indicó que buena parte de los prófugos comunes no sabe que
tiene un pedido de captura, bien porque el abogado no les avisó o porque la
ignoraron. Siguen con su vida habitual, haciendo trámites, no alteran su
cotidianidad ni su domicilio y no están en actitud de fuga.
Para evitar el agobio y el desgaste que
generan estas recapturas, en la cúpula del Cufre desarrollaron una estrategia
de sensores y de comunicación entre distintas áreas para avisar y coordinar
medidas inmediatas. Con el 20 por ciento de los evadidos “complicados” se hace
una labor más exhaustiva, de investigación. Se trabaja con las fuerzas de
seguridad y con autorización judicial. Por resolución, el Cufre actúa de
acuerdo a tres parámetros: en primer lugar, los condenados; en segundo término,
las personas que tienen recompensa establecida por el programa que actualmente
tramita el Ministerio de Seguridad, y, por último, casos complejos y a pedido
de la Justicia.
Los
picos de arrestos
Durante vacaciones y fines de semana
largos, por controles propios se detectan más prófugos. El informe detalló que,
en época de veraneo, por ejemplo, Prefectura Naval, Gendarmería Nacional y
Policía de Seguridad Aeroportuaria elevan el pico de detenciones por el
movimiento de gente.
La época en que son capturados depende,
también, de qué porción de esa pirámide se trate. Dentro del gran porcentaje de
los considerados “comunes” están los que viajan. Los que se sitúan por encima
de esa base de prófugos (los “complicados” y la “élite”) eluden pasos
fronterizos habituales, tienen mecanismos de disuasión o se mueven con
documentos falsos. “Es gente preparada en contra del sistema que quiere
buscarlos y detenerlos. Algunos se mudan una vez por semana, hasta que se les
acaba el circuito y empiezan a repetir los lugares”, explicó un vocero del
Cufre.
La mayor cantidad de detenciones de
estos casos complejos que forman parte del 20 por ciento se registraron “por la
muerte de la madre o cumpleaños de los hijos. Caen con la familia, con sus
afectos, la novia, la mujer. Caen ahí”, señaló la fuente.
Estos
son los distritos con mayor cantidad de pedidos de captura
Buenos
Aires17.654
Capital
Federal15.034
Misiones
2.396
Salta 1.795
Chaco1.435
Río
Negro1.359
Neuquén1.065
Corrientes1.051
Un
organismo que se inició el año pasado
El Comando Unificado Federal de
Recaptura de Evadidos (Cufre) se encuentra operativo desde principios de 2016.
Lo integran cuatro mesas de trabajo, con cuatro efectivos de cada fuerza de
seguridad, más la participación del Servicio Penitenciario Federal y un coordinador
o secretario operativo. Un grupo reúne información y chequea la base de datos
de evadidos; otro, analiza la información y estudia al prófugo, su grado de
complejidad, la situación judicial y si tras la fuga se abrieron nuevas causas
penales; el tercero, operativo, aborda la cuestión judicial; y el cuarto, de
control, hace el seguimiento del trabajo, mide tiempos y observa las trabas que
surgen para resolverlas.
El Cufre responde al Sistema Federal de
Comunicaciones Policiales (Sifcop) aprobado el 28 de septiembre de 2015, y se
sustenta con el aporte de la Secretaría de Cooperación, los poderes judiciales,
ministerios públicos y legislaturas. Supervisa y activa lo relacionado con los
prófugos para lograr su recaptura, pero no participa de esa acción. Solo reúne
la información sobre los evadidos para que todos los entes del Gobierno que
intervienen -tanto a nivel nacional como provincial o municipal- den el alerta
sobre la fuga de los sujetos.
Antes de que el comando se pusiera en
funcionamiento, las fuerzas de seguridad no compartían información sobre los
prófugos. “Lo que se busca es la interacción de los entes y organismos del
Estado para lograr la detención de un prófugo”, dijo un integrante del Cufre.
La diferencia entre el Cufre y la
Agencia Federal de Inteligencia (AFI) es que estos hacen tareas de
inteligencia, mientras que el comando coordina actividades para la búsqueda de
prófugos.
Fuente:
https://diariohoy.net/politica/en-la-argentina-hay-mas-de-51000-profugos-de-la-justicia-112876.