DDN. Quienes
invirtieron luego de ser autorizados por la Provincia y ahora se ven obligados
a parar su actividad, pusieron el grito en el cielo.
Cumplieron con rigurosos y extensos
trámites para lograr la autorización provincial para poder desmontar sus fincas
e iniciar emprendimientos agrícolas y ganaderos, pero ahora cambiaron las
reglas del juego y deben frenar sus actividades por una reciente nueva medida
del gobernador basada en las recomendaciones del Gobierno Nacional.
“Nos preocupa mucho desde las
instituciones la intromisión del Ministerio de Ambiente de la Nación, en un
tema que es absolutamente de índole provincial y que es absolutamente legal y
legítimo lo que se hizo. El gobernador firmó un decreto habilitando los
permisos y habilitaciones de las fincas”, cuestionó Lucas Elizalde, presidente
Sociedad Rural de Salta y consideró que el hecho de que el Ministerio de
Ambiente de Nación trate de determinar que el decreto de un gobernador es
ilegal, “es una aberración jurídica”.
"Todos los productores de 32 fincas
hicieron todo por la vía legal, por derecha, estuvieron años gestionando los
permisos de desmontes, presentando informes de impacto ambiental, estudios
socioeconómicos, para llegar al resultado de que la provincia le diga que
efectivamente podían hacer las habilitaciones de determinada forma, preservando
determinadas superficies de bosques, para que después de años venga el
Ministerio de Ambiente de Nación para decir que estaba todo mal hecho".
En el mismo sentido se expresó el
productor Ignacio Pisani al cuestionar que la Nación se haya inmiscuido en
decisiones de la provincia y al apuntar que además de afectarlos, perjudica a
la provincia porque “para todo lo que es desarrollo de la provincia”. “Por una
vez, Salta tiene que decidir qué va a hacer y no permitir que nadie venga de
Nación a decir cualquier pavada que Salta tenga que aceptar”, enfatizó.
¿Cuál es el
impacto de esta suspensión de los desmontes en el proyecto productivo de la
región?
Elizalde explicó que la medida, más que
tener impacto en lo productivo, afecta lo jurídico. “Todos los productores de
32 fincas hicieron todo por la vía legal, por derecha, estuvieron años
gestionando los permisos de desmontes, presentando informes de impacto
ambiental, estudios socioeconómicos, para llegar al resultado de que la
provincia le diga que efectivamente podían hacer las habilitaciones de
determinada forma, preservando determinadas superficies de bosques, para que
después de años venga el Ministerio de Ambiente de Nación para decir que estaba
todo mal hecho, habiendo tantos desmontes ilegales que no tienen ningún tipo de
castigo”, indicó.
Bergman habló
por primera vez del conflicto por los desmontes en Salta
Agregó que esta es una más de muchas
cosas que vienen pasando en la provincia y donde el Gobierno provincial no fue
claro. “Esto es una razón más para que todo este soñado proyecto ganadero que
tiene Salta se postergue y lo veamos cada vez más lejos, con todo el potencial que
tiene la provincia, va a seguir siendo un potencial. Las inversiones en
ganadería, mientras siga pasando esto, no van a venir”, afirmó.
El malestar es compartido por uno de los
productores afectados que figuran en el listado de los que deben frenar sus actividades.
“Hice todo legal, de la forma que la Provincia quería para otorgar los
permisos, dejé mil hectáreas de reserva, logré habilitar 800; ya tengo
desmontado lo que me permitieron y con un desarrollo ganadero, por lo tanto, si
me piden reforestar, voy cerrar las tranqueras del campo, vender las vacas,
sacar toda la gente y que venga alguien a remediar las cosas en mi campo”, dijo
Pisani.
Los decretos provinciales emitidos por
Juan Manuel Urtubey reglamentaban cómo se hacían las recategorizaciones y
permitían el cambio de uso de suelo, lo que se denomina permisos de desmonte. A
instancias de Nación, el gobernador decidió revertirlos.
"Si a mí me hacen vender todo,
echar gente y reforestar, voy a perder mucho dinero al igual que la gente que
trabaja conmigo y los pueblos que están alrededor de estos desarrollos".
Pisani entiende que este cambio genera
mucha inseguridad para futuras inversiones y desarrollos que hoy están en
proceso. “Lo más grave de todo es que provoca una incertidumbre muy grande para
todo lo que son futuras inversiones porque demuestra que en Salta no existe la
seguridad jurídica ni siquiera de las decisiones ya tomadas con anterioridad”,
señaló.
¿Qué medida
están estudiando los productores?
Según Elizalde, no va a haber retiro de
las inversiones ni de los proyectos productivos: “estamos analizando, todavía
no tenemos en claro qué hacer y cómo reaccionar esto. A nivel nacional estamos
tratando de que nos expliquen lo que intentan hacer y reviertan la medida
porque no terminamos de entender”, explicó.
La mayor parte de los proyectos de
desmonte ya fueron ejecutados y solo quedan cuatro o cinco sin terminar.
Ejemplo de lo primero es el de Pisani, quien es propietario de una fracción de
campo en Apolinario Saravia que había logrado autorización para desmontar hace
cinco años: “si a mí me hacen vender todo, echar gente y reforestar, voy a
perder mucho dinero al igual que la gente que trabaja conmigo y los pueblos que
están alrededor de estos desarrollos, además tampoco sé si pretenden que yo
vuelva a reforestar porque no nos notificaron al respecto”, esgrimió.
Además, los productores aseguran que no
pueden ofrecer implementar el Manejo de Bosques con Ganadería Integrada porque
por ahora solo es un enunciado ya que no existen resoluciones ministeriales, ni
nada por el estilo que le permita a un productor avanzar en proyectos de esta
naturaleza.
¿Por qué se
sigue desmontando si hay tanta superficie ya desmontada y apta para la
producción en la provincia?
“Cuando uno ve la generalidad se
entiende el planteo, pero hay gente que es dueña de campo, porque lo compró o
lo heredó, no importa el origen, es dueña de la tierra, tenía previsto producir
ahí y de golpe vino la Provincia y pintó todo de amarillo”, esbozó Elizalde
para defender el derecho de los productores sosteniendo que el mapa de
ordenamiento territorial es posterior a la propiedad.
Allí es donde viene el cuestionamiento a
la recategorización de los terrenos cuando “de golpe vino alguien a pintar de
colorado, amarillo o verde”, pese a que se trató de demostrar que en esos
bosques es mejor producir que mantenerlos en el estado en que estaban.
Urtubey calificó
de "insólita" la resolución de Nación que suspende desmontes en Salta
Sobre este punto, Pisani resaltó que hay
que ir sobre cada catastro y definir si se puede desmontar o no, pero no
coartar el derecho de cada propietario de presentar un proyecto. “Si la
provincia dice que no a ese proyecto en ese lugar, estaremos de acuerdo pero no
puede ser que pinten así nomás toda la provincia de rojo y que no se pueda
hacer nada”, señaló.
Desacuerdo con
la Ley de Bosques
Elizalde consideró que el sistema está
mal parido desde el primer día porque no comparten que se haya pintado de
manera orientativa a la provincia. “Lo rechazamos desde el principio porque
creemos que hay una gran cantidad de bosques, sobre todo en los departamentos
de San Martín, Orán y Rivadavia, todos pintados de amarillo social, y para
nosotros no tiene sentido ya que son áreas que deben estar pintadas de verde,
porque consideramos que son bosques de bajo valor de conservación”, argumentó.
“Los ilegales no figuran en los
registros nacionales obviamente, por eso para la Nación es como si hubiese
monte cuando en realidad está desmontado”.
"La provincia, con un criterio que
no es aceptado por los productores, creó el amarillo social, que obedecería, no
a criterios de conservación de bosques, sino de cuidado de comunidades y
pueblos criollos", agregó Elizalde.
Los desmontes
ilegales y la posibilidad de judicializar el problema
Pisani se mostró muy molesto por la
medida ya que sanciona a quienes cumplieron con la ley mientras que nada ataca
a los muchos desarrollos ilegales que nadie castiga. “Los ilegales no figuran
en los registros nacionales obviamente, por eso para la Nación es como si
hubiese monte cuando en realidad está desmontado”, indicó.
Tanto Urtubey como el ministro de
Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Sergio Bergman, esbozaron la
posibilidad de judicializar el problema, pero para Pisani esa sería una pésima
decisión porque generaría que transcurran otros dos o tres años con la
provincia “más parada de lo que está”.
Por ello entiende que sería “tirar la
pelota para adelante” e implicaría que Urtubey se desentienda del problema ya
que cuando la instancia judicial concluya, él ya no será gobernador y “será
problema del que vendrá”.
Fuente:
La Gaceta Salta