DDN. Las heridas
abiertas en esa patria chica que es la provincia de Buenos Aires, con su sequía
sin precedentes, inseguridad y pobreza, se extienden también al resto de la
Argentina. Bien conocen esta situación los gobernadores que, como los
intendentes, se enfrentan cara a cara con los problemas de la gente.
Pero quienes aspiren al triunfo en las
presidenciales 2.019 deberán construir un armado político alejados de Cristina
Fernández de Kirchner y Mauricio Macri.
Porque si en 2.015 el soberano optó por
echar de la Casa Rosada al Gobierno K lo hizo por una promesa de cambio que el
Presidente no cumplió. Como ya hemos dicho, el voto hará pagar con creces esa
mentira y se inclinará por aquel que sea capaz de ofrecer una salida posible, virtuosa
y esperanzadora.
En el horizonte ya aparecen los nombres
de dos pescadores que podrían sacar provecho en este río revuelto de caos y
misciadura.
Uno
de ellos es Juan Manuel Urtubey, 48 años, tres veces gobernador de Salta.
Peronista, de experimentada carrera política pese a su juventud y que, más allá
de su ocasional afiliación al Frente para la Victoria, tiene en claro que el
futuro está lejos de Cristina. Para él, de ahora en más el peronismo debe ser
la base hacia una “instancia superadora” porque “el pasado no vuelve”. “La
gente se inclinó por Cambiemos porque estaba harta del kirchnerismo”, suele
reconocer con seguridad absoluta.
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Salta en Medios Nacionales Salta, Martes 20 de Marzo de
2018
Sabe
Urtubey que ninguna presidencia se gana si antes no se triunfa en la madre de
todas las batallas: la provincia de Buenos Aires. Por eso es que el salteño ya
arma su equipo con la mira puesta en ese territorio. El candidato a Gobernador
saldría de uno de sus nueve hermanos.
Otro presidenciable con grandes
aspiraciones es el sanjanuino Sergio Uñac, también de 48 años. Uno de sus
mayores desafíos quizá haya sido haber asumido la gobernación en una provincia
condenada al fracaso tras los 12 años de mandato de José Luis Gioja, presidente
del PJ, fiel alfil K que, en silencio, cometió la canallada de entregar los
recursos de su territorio para que la Barrick Gold explotara la mina Veladero,
sin importarle que esa empresa contaminara los ríos más puros y el agua potable
de sus compatriotas.
Uñac es también quien plantó bandera en
favor de los jubilados cuando el Presidente firmó el pacto fiscal con la
mayoría de los gobernadores, acuerdo que incluía aprobar la cuestionada reforma
previsional. El mandatario provincial ordenó a los suyos votar en contra y
desde entonces la Casa Rosada comenzó a retacearle fondos para su provincia.
“Es la misma lógica amigo/enemigo que utilizaba Cristina”, criticó el
sanjuanino.
Como Urtubey, piensa que el futuro del peronismo está en la
“renovación”. También, y aunque todavía se mantiene cauto, se sabe que prepara
un equipo “sólido” con la intención de poder arrebatarle a Cambiemos la
provincia primero y la Nación después.
Así, estos dos hombres parecen
diferenciarse de los 12 gobernadores que se reconocen como peronistas, pero
llevan consigo el lastre kirchnerista.
Desde Jujuy, el radical Gerardo Morales,
que se lanzó a la quijotada de luchar contra la corrupción K y terminar con el
Estado paralelo de Milagro Sala, podría ser otra opción sino hubiera sido
condenado al ostracismo por el Gobierno, que lo dejó solo y le abandonó a su
suerte. Todo dependerá de su fortaleza para rearmarse a un costado de
Cambiemos.
En tanto, los jóvenes Uñac y Urtubey, peronistas, pero en las
antípodas del kirchnerismo, asoman como los rostros de una necesaria renovación
para un electorado incómodo con la coyuntura actual, pero que tampoco tiene
ganas de regresar al pasado. Como hace más de dos años, la ciudadanía reclama
un cambio. Pero deberá ser verdadero, tangible, real.
Por eso, ya no hay lugar para “clubes
kirchneristas” como el que se formó en San Luis, donde el último fin de semana
el gobernador Alberto Rodríguez Saá reunió a un puñado de dirigentes con
prontuario, entre ellos el mencionado Gioja, el exvicepresidente, Amado Boudou,
el exjefe de Gabinete, Aníbal Fernández, los diputados nacionales, Andrés
Larroque y Axel Kicillof, y el camionero Hugo Moyano.
Al encuentro faltaron Urtubey y Uñac. Ese es otro de sus
atributos: haber reconocido que el kirchnerismo (mucho menos el macrismo) no
representa las banderas del verdadero Justicialismo, a través del cual Juan
Domingo Perón dignificó a los más vulnerables. Son estos últimos, justamente,
quienes han sido expulsados del sistema, los que no tienen voz en el país de
Cambiemos y anhelan ser escuchados.
Fuente:
https://diariohoy.net/politica/a-rio-revuelto-ganancia-de-gobernadores-117830