DDN.
La subsecretaria de asuntos vecinales, Ivette Dousset; el ex vicegobernador
Walter Wayar, el escritor Pablo Koss y el director de Aguas del Norte, Lucio
Pino Paz Posse, estuvieron ayer en Libertos donde se refirieron, en primer
lugar, a las nuevas medidas de Saeta.
Desde
fines de 2017, la empresa Saeta tomó medidas para un “control” de las tarjetas
ante un supuesto abuso. La primera medida fue poner un tope en los pases libres
estudiantiles y este año, además de los abruptos aumentos, prohibieron que una
persona pague el pasaje por otra que no tiene tarjeta, situación que molestó a
todos los salteños.
Dousset
manifestó que el reclamo se generaliza en todos los municipios del área
metropolita, ya que en esos lugares no hay terminales de autogestión, los
lugares para hacer recargar son pocos y los horarios de los colectivos son muy
acortados.
“Hay
un montón de gente que no puede cargar ni ver el saldo disponible en una
terminal de autogestión. Lo que aduce Saeta es que eso asegura la cobertura del
seguro si es que vos después necesitas probar que estuviste en ese colectivo.
Creo que antes de avanzar sobre la prohibición de que otra persona te pague el
boleto, tienen que garantizar la disponibilidad de que toda persona pueda tener
cargar una Saeta”, manifestó la funcionaria. También, desmintió que los
estudiantes hagan abuso de los boletos ya que la tarjeta estudiantil pasa un
solo boleto gratis y el próximo se cobra hasta pasados los 30 minutos.
Pablo
Koss consideró necesario escuchar a la población e integrar los pedidos de la
gente dentro de la toma de decisiones, y remarcó que cuando se realizan
asambleas estas no son vinculantes, lo que corta la posibilidad de la gente de
ser parte de las medidas a tomar por las empresas prestatarias de servicios
públicos.
Saeta
se implementó durante la gestión Wayar, quien aseguró que resolvió muchos
problemas aunque también cometió errores que sabe reconocer. Sobre la situación
de las medidas tomadas para el transporte público, dijo: “Quien se baja de un
Mercedes Benz para entrar a un directorio y cree que el colectivo no tiene nada
que ver con él, está equivocado. El 85% de los trabajadores usa el transporte
público y si este no es eficiente, el trabajo tampoco. Los jefes son los que
más deberían priorizar y mejorar las ideas. Para poner amigos en los puestos,
ahí están, pero para darle respuesta a una ciudadanía no”.
“El
mínimo abuso que puede tener un ciudadano, no tiene nada que ver con el gran
abuso del Estado con muchísimos ciudadanos. El ciudadano puede abusar colando a
alguien, pero el Estado te abusa cuando estás una hora viendo pasar colectivos
llenos que no te levantan”, finalizó Wayar.
Fuente:
Libertos