DDN. Lo afirmó la presidenta de la
comisión, tras relevar denuncias de violencia policial. También fue una
representante de la Secretaría de Derechos Humanos de Nación. Consideran que
hay un detenido que está en riesgo.
La comisión de Derechos Humanos de la Cámara de
Diputados se trasladó a Rosario de la Frontera representada por su presidenta,
Jorgelina Juárez (Frente para la Victoria), y el legislador Claudio del Plá
(Partido Obrero). En el edificio municipal atendieron a vecinos y vecinas que
se acercaron a relatar situaciones de violencia policial y se concretaron seis
denuncias.
Desde la comisión anunciaron que en la próxima sesión
darán a conocer un informe. Además, viajó el diputado Ramón Villa, participó la
diputada de ese departamento, María Emilia Figueroa. También se sumó a la
iniciativa la delegación de Salta de la Secretaría de Derechos Humanos de
Nación, representada por Anahí Barés.
Juárez advirtió que hay “un miedo instalado” en
Rosario de la Frontera por el accionar de la Policía. La diputada indicó que
López Ibarra detalló que hay 38 causas judiciales vinculadas a la violencia
policial desde 2015.
“Nos proponemos acompañar los casos de violencia
policial. Vamos a elaborar un informe y a hacerlo público en la sesión de la
Cámara. Tenemos que conversar con los integrantes de la comisión. Vamos a
proponer realizar un pedido al fiscal de Derechos Humanos de la provincia,
Gustavo Alberto Vilar Rey, para que informe sobre todas las causas de
atropellos policiales que tiene en la provincia y seguramente vamos a convocar
al Ministerio de Seguridad”, sostuvo la diputada.
Del Plá añadió que también evalúan pedir informes al
titular de la oficina de Asuntos Internos de la Secretaría de Seguridad,
Enrique Cornejo Costas, sobre las denuncias realizadas por vecinos contra la
Policía.
Los legisladores y la representante de la Secretaría
de Derechos Humanos de Nación también se reunieron con el fiscal Oscar López
Ibarra y dos auxiliares fiscales de Rosario de la Frontera. “Esta Fiscalía
tenía conocimiento de los casos, pero dijeron que trasladan todo a la Fiscalía
de Derechos Humanos (que está en Capital y tiene una dependencia en Metán para
el distrito Sur)”, precisó Juárez.
Del Plá dijo que López Ibarra explicó que no tomaron
denuncias por violencia policial porque durante la primera etapa de aislamiento
por la pandemia de la Covid-19 tenían indicaciones de la Procuración General
para que las denuncias se asentaran en comisarías, ya que las fiscalías no
realizaban atención al público.
Este miércoles, se acercaron vecinos y vecinas para
dar a conocer que hubo otras víctimas de abuso policial que se suman a Agustín
Arroyo, Julio Padilla y los hermanos José y Pablo Ramis, todos de la localidad
del sur.
“Hay un joven con cuatro balazos en la pierna. Aduce
que los policías lo detuvieron en la propia casa. Tiene esquizofrenia. Dice que
reiteradas veces sufrió violencia policial. Denunció que a su esposa también la
detuvieron”, contó la diputada Juárez.
Otra denuncia que sale a la luz contra la Policía de
la localidad es la de Eladio Placencia, un hombre de 72 años quien relató a la
comitiva que el 27 de mayo, cuando iba en una moto con su nieta, pasó cerca de
un operativo de control en el marco de la cuarentena. Un policía lo persiguió,
le pegó con una cachiporra en el brazo y lo hizo caer. El golpe le dañó el
codo, “estuvo con yeso y con fisioterapia”. Habría filmaciones de cámaras de
seguridad que muestran lo ocurrido.
Cuatro detenidos en una familia
También se acercaron a relatar su situación la madre y
hermana de Ricardo Emanuel Saldaño, de 25 años, quien denunció un hecho de
abuso policial cometido el 9 de mayo en que un policía le pegó con una
cachiporra y lo hizo caer de la motocicleta en la que circulaba con un primo.
Saldaño plasmó en la denuncia que un golpe en la frente lo dejó inconsciente y
que los efectivos huyeron en vez de brindarle asistencia.
La diputada Juárez dijo que la familia les manifestó
que después el joven fue de nuevo violentado, esta vez por la Policía Rural,
que lo sacó de la casa y lo llevó detenido acusándolo de abigeato. “Hablamos
con la madre y la hermana de Saldaño. Ellas denuncian que consideran que es una
causa armada como represalia por las denuncias que hizo contra la Policía este
muchacho”, especificó Del Plá.
Bares consideró que Saldaño puede estar en riesgo de
vida. “El joven hizo la denuncia. Dos días después lo fue a buscar la Policía
Rural, lo golpeó delante de la familia y lo subió al patrullero. La madre se
subió también al patrullero para no dejarlo solo. Cuando llegaron a la Comisaría
(sería la 31), la Policía detuvo a la madre por desacato a la autoridad.
Después fue la hermana y la detuvieron por incumplimiento de la cuarentena. Del
mismo modo, cuando fue otra hermana también la hicieron quedar detenida. A las
mujeres las liberaron a las horas, pero Saldaño sigue detenido hasta hoy”,
explicó Bares.
La trabajadora de la Secretaría dijo que cuando fue
consultado por la situación de Saldaño el fiscal López Ibarra “dijo que está
con prisión preventiva. Que hay un denunciante de apellido Rojas”.
Juárez añadió que se reunieron con el intendente
Gustavo Solís, quien se comprometió a brindar asistencia a los y las
denunciantes. También habló con el presidente del Concejo Deliberante, Luciano
Elvira, y dijo que éste le manifestó que hicieron llamar a al recinto a los
comisarios, pero no asistieron.
El secretario de Acción Social del municipio, José
Calderón, sostuvo que van a brindar “asistencia psicológica y asesoría legal a
las víctimas”. “Es nuestro deber estar a la par de los ciudadanos y cuidarlos.
Hemos prestado el espacio del Área de Género, Diversidad y Derechos Humanos
para que se haga la reunión. Hemos conocido el relato de las víctimas. Esta
gestión municipal reivindica su compromiso con los derechos humanos”, afirmó
Calderón.
“Nos llevamos 6 casos, uno más trágico que el otro en
el que en todos hay un modus operandi del 911 y también están involucrados
efectivos de la Policía Rural. Todos surgen por la cuestión de las medidas ante
la Covid y después hay golpes y torturas. Cuando los policías llevan a las
personas a la revisión médica al hospital, los médicos no constatan los golpes.
Cuando la gente va sola, los médicos constatan todas las lesiones. Terminan
siendo cómplices tal vez por omisión o por miedo. Además, los policías vuelven
a amedrentar a quienes los denunciaron. En todos los relatos aparece la
Comisaría 31, a algunos les tomaron la denuncia mientras que a otros no”,
precisó Bares.
Del Plá también relacionó estos hechos de violencia
institucional con el rol político del diputado por Rosario de la Frontera,
Gustavo Orozco, quien será juzgado (junto a 8 policías) por distintas causas en
que lo acusan de abusos policiales cometidos cuando era jefe de la Brigada de
Investigaciones de la zona. “Tenemos que intervenir en el papel político que
juega Orozco, porque está defendiendo a la corporación policial que comete
estos atropellos. La Cámara debería discutir posicionamientos respecto a este
cúmulo de denuncias contra Orozco más allá de lo que pase penalmente”, dijo Del
Plá. Orozco además tiene una denuncia de su ex pareja por violencia de género.
Comité contra la Tortura sin
funcionar
La diputada Juárez planteó que falta la designación de
un representante de la Cámara de Diputados para integrar el Comité contra la
Tortura que debe conformarse según la ley 8.024 de 2017. Dijo que enviaron hace
tres semanas una nota al presidente de la Cámara, Esteban Amat, pero hasta el
momento no obtuvieron respuestas. “Le pedimos (a Amat) que llame a concurso.
Nos urge que se conforme el Comité porque (es el órgano que) debe trabajar en
la prevención de las torturas, tratos o penas crueles a las personas detenidas
o privadas de la libertad. Esta semana vamos a volver a insistir”, afirmó
Juárez. Enfatizó que la apertura de la convocatoria para la designación debe
ser una iniciativa de la autoridad de la Cámara.
Falta también la designación de un representante por
el Senado. Hasta ahora el Comité tiene tres integrantes y, aunque podría
funcionar con los tres representantes designados, no cuenta con presupuesto
asignado.
Los ya seleccionados son: el abogado Ricardo Nioi, ex
director provincial de Protección y Promoción de los Derechos Humanos (por el
Ejecutivo); el abogado y especialista en derechos humanos Rodrigo Solá (por los
organismos de derechos humanos) y la especialista en archivología y militante
de derechos humanos Cristina Cobos (también por los organismos de DDHH).
Fuente:
Salta 12