DDN. Tras
una discusión entre vecinos del barrio Villa
Mitre, personal de la Policía de Salta al mando del ex coronel negacionista
Juan Manuel Pulleiro, llegó al lugar disparando balazos de goma. Entre los
heridos se encuentra una menor de 13 años que permanece internada en el Hospital Materno Infantil.
Alrededor
de las 21 y 30h de este domingo, tras un altercado entre familias del barrio
Villa Mitre, en la zona este de la ciudad, se presentaron en el lugar agentes
de la Policía quienes propinaron golpes y dispararon balas de goma a una menor
que se encontraba presenciando los hechos. La niña de 13 años fue transportada
por vecinos y familiares al Centro de Salud N°6 y de ahí al Hospital Materno
Infantil, donde permanece internada.
Según
difundió por sus redes sociales Irene
Cari, referente del Foro de Mujeres por la Igualdad de Oportunidades, la
familia de la niña tras acercarse a la comisaría cuarta para hacer la denuncia
tras la brutalidad policial, no se la tomaron. Además, detuvieron a la mamá de
la nena, de la que no se supo su paradero hasta las 15h aproximadamente de hoy.
Según se supo, está detenida en la Alcaidía.
La misma
Policía
Mientras
para el ministro de Seguridad Juan
Manuel Pulleiro “la Policía no tiene superpoderes” y “no hay detenidos
durante la pandemia”, la realidad en los barrios es otra. Irene Cari misma,
sufrió la violencia policial y detención al comienzo de la pandemia por
defender a una menor en situación de vulnerabilidad.
Semana
tras semana del norte al sur de la provincia se conocen nuevos casos de
apremios ilegales y violencia policial con un uso desenfrenado de balas de
goma. Una envalentonada represiva abalada por el DNU 255 convertido en medio de
la pandemia en la ley 8191, fuertemente cuestionado por las organizaciones de
derechos humanos, sociales y políticas.
En
este sentido, la semana pasada se conoció un nuevo caso de violencia policial
sobre un joven de la zona sudeste de la capital, que recibió balazos en uno de
sus ojos, perdiendo la visión, y en sus piernas. Se trata de un vendedor
ambulante que recibió 6 balazos de la Policía el pasado 14 de junio y su
familia recién pudo contarlo hace unos días.
Un
método calcado al que sufrieron Adrián Mercado en mayo pasado y el joven
Luciano Cruz a fines de febrero. Un denominador común, todos viven en barrios
populares de la provincia.
Tampoco
es la primera vez que la brutalidad policial es dirigida a menores. Si al
comienzo de la cuarentena represiva, una niña de 6 años recibió un balazo de
goma en sus ojos cuando la Policía entró a los tiros en su casa, ahora esta
menor de 13 es la que paga los costos del envalentonamiento de las fuerzas
represivas.
Esa furia
que se ve en las barriadas sobre las y los más pobres es la que más temprano
que tarde se prepara para reprimir a los sectores que salgan a luchar contra la
crisis económica en curso. En nuestra provincia, 7 remiseros están detenidos
desde el 11 de junio por pelear por trabajo.
Fuente: La Izquierda Diario