Yohana
Bustamente, referenta del Movimiento Popular La Dignidad en Tartagal, habló
sobre el trabajo que realizan brindando asistencia y contención a cientos de
familias en la localidad. A pesar del trabajo realizado, el intendente Mario
Mimessi no recibe a las organizaciones conducidas por mujeres.
Bustamante remarcó que el trabajo
del movimiento La Dignidad es grandísimo y en la ciudad de Tartagal trabajan
con seis merenderos. En las misiones, hay alrededor de 80 chicos en cada
espacio y en los barrios redondean los 50 niños.
“Les
damos a los chicos, a gente más grande, a jóvenes en situación de calle, no
miramos cara. Para el hambre, no hay cara, no hay pandemia, no hay nada. El
hambre no sabe de cuarentena, no sabe de coronavirus”, sostuvo.
El
Movimiento Popular La Dignidad tiene una ayuda mínima de la provincia para
poder mantener la merienda de todos los días. Muchas veces, las referentas de
la organización intentaron hablar con el intendente de Tartagal, Mario Mimessi,
para solicitarle un poco de asistencia y jamás son recibidas. “A los otros
muchachos si los atiende. Entonces, ¿el intendente no nos quiere atender porque
hay cosas más importantes o porque somos mujeres?”, sostuvo y agregó que ellas
se acercan a la Municipalidad con tranquilidad y paciencia, sin ser prepotentes
a diferentes de otras organizaciones.
Bustamente recordó que uno de los
peores momentos que sufrió dando asistencia alimentaria, fue cuando detectaron
a un hombre mayor con dos niños menores a cargo, con necesidad de asistencia
médica por una infección en el pie, pero sin ninguna ayuda, con poca ropa y
rozando la desnutrición. Por suerte, la organización pudo brindarles toda la
asistencia que la familia necesitaba.
Fuente:
Algo Personal – Fm Noticias 88.1 MHz