DDN. Un hombre de 20 años fue detenido en Salvador
Mazza, en el extremo norte de la provincia de Salta, e inmediatamente
imputado por privación de la libertad y lesiones a su ex pareja y a dos
menores de edad, uno de ellos hijo del acusado. El caso se resolvió
luego de que la madre de la víctima y abuela de los niños denunciara en
Buenos Aires la grave situación de violencia ante una de las terminales
de atención remota de ATAJO.
La investigación se inició cuando ATAJO remitió un oficio a la
Oficina de Violencia Familiar y Género de Tartagal. En consecuencia
comenzó una causa judicial en trámite ante el Juzgado de Violencia
Familiar y de Género Única nominación del distrito judicial Tartagal, a
cargo de la jueza Carmen Juliá, que resolvió el hecho, liberó a la joven
y detuvo a su ex pareja.
Los hechos
La madre de la víctima se contactó el 2 de enero con el dispositivo
de atención móvil de ATAJO CABA, y relató que su hija se encontraba en
situación de calle por consumos problemáticos.
La mujer refirió que su hija tenía dos hijos de 1 y 3 años de edad,
que se encontraban bajo monitoreo de una Defensoría de Menores de la
CABA, ya que los niños habían sido expuestos con frecuencia a
situaciones de violencia por parte del padre del más chico, con quien
convivían en la localidad bonaerense de Avellaneda.
La preocupación de la madre era cómo realizar la denuncia por la
desaparición de la joven, de quien desconocía el paradero desde hacía
algunos días, toda vez que la Defensoría de Menores sólo la había
realizado por los niños, mientras que en la Comisaría de Avellaneda no
habían aceptado tomar la denuncia por su hija.
Dos días después de la presentación ante ATAJO, la madre de la joven
recibió un mensaje de su hija a través de WhatsApp, en el que le avisó
que se encontraba en la provincia de Salta junto con sus hijos y contra
su voluntad, retenida por su ex pareja y padre del menor de los niños, y
que sólo se podía comunicar hasta el mediodía de cada día, porque esa
era la hora en la que el hombre regresaba del trabajo, luego de lo cual
le impedía el uso del teléfono celular.
Desde Salta la joven envió a su madre la ubicación exacta registrada a
través de su aparato celular, lo que permitiría más fácilmente su
búsqueda. Tras la recepción de esa información en ATAJO, la Dirección
General de Acceso a la Justicia del MPF envió un oficio solicitando
urgente intervención a la Oficina de Violencia Familiar y Género de
Tartagal, en el que denunció el hecho.
En simultáneo, el equipo de ATAJO mantuvo contacto telefónico
permanente con la madre de la víctima, para contenerla emocionalmente e
informarle de las medidas que tomaba el juzgado salteño.
Finalmente, el 7 de enero, un día después de la presentación de
ATAJO, la joven fue liberada luego de un allanamiento y la posterior
detención de su ex pareja, ordenados por la jueza Carmen Juliá.
Tras el desenlace, la mujer fue alojada en una institución local para
víctimas de violencia de género situada en la localidad de Pueblo Nuevo
junto a sus dos hijos, quienes recibieron el debido reconocimiento
médico y atención psicológica. Una vez resueltas las medidas procesales
más urgentes regresaron a Buenos Aires a través de Gendarmería Nacional.
Atención telefónica
El caso que derivó en la detención del hombre comenzó con una
consulta sobre cómo realizar una denuncia grave por violencia de género.
La inquietud fue recibida en una de las líneas telefónicas dispuestas a
tal fin por la Dirección General de Acceso a la Justicia, que desde el
comienzo de la pandemia trabaja en forma remota.
Esa atención fue habilitada por sucesivas resoluciones de la
Procuración General por las cuales se dispusieron medidas de
excepcionalidad ante la declaración de la pandemia del COVID-19 por
parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Desde marzo del año pasado en ATAJO se reciben telefónicamente
múltiples consultas sobre todo tipo de problemáticas que abordan
cotidianamente sus equipos territoriales. Las inquietudes son derivadas
posteriormente al área jurídica o a los organismos correspondientes.
BH