El fiscal
penal Rafael Medina imputó este lunes a las dos mujeres, en el marco de la
actuación preliminar iniciada de oficio el jueves último, ante la noticia
criminis de posible venta de donaciones destinadas a comunidades originarias de
la provincia. Lo hizo al conocer una entrevista periodística a la denunciante,
transmitida por Video Tar de Tartagal y otros medios.
Ese mismo
día, el fiscal dispuso una serie de medidas, entre las cuales estuvo la de
fijar una consigna permanente en el lugar en el que se encontraban las
donaciones en cuestión, provenientes de distintas fundaciones. También ese día
invitó a la denunciante a radicar una denuncia formal. La mujer hizo la
correspondiente denuncia el jueves 4, en la Comisaría 45 de la norteña ciudad y
realizó una ampliación el viernes 5, en sede fiscal.
Según esa
denuncia, en enero de 2020, las acusadas Paola y Rosa Díaz, habrían recibido de
distintas fundaciones la donación de mercaderías perecederas, ropas,
zapatillas, alcohol en gel, agua mineral y pañales, entre otras cosas.
Precisa
que las mujeres las habrían mantenido ocultas las donaciones durante todo el
año y hasta la actualidad, con el objetivo de comercializarlas a negocios de la
zona y también, mantenerlas guardadas, hasta tanto Paola Díaz se postulara como
diputada, “lucrando con dichas mercaderías para un beneficio propio, ya que
tenían a su cargo la administración y cuidados de los bienes provenientes de
las Fundaciones, llevando a cabo una administración fraudulenta de los bienes
asignados, perjudicando intereses ajenos con su accionar infiel, ya que la
mercadería tenía un fin específico, el de ser donada entre personas de escasos
recursos y de las misiones aborígenes de la etnia Wichi”, sostiene el decreto
de imputación.
El fiscal
solicitó al juez de Garantías interviniente la autorización para allanar
distintos espacios donde se guardaron las donaciones, medida que se concretó
durante la mañana del domingo. Tras el allanamiento, iniciada con el uso de la
fuerza pública, se secuestraron bidones y botellas de agua, ropa nueva y usada
y zapatillas, todo distribuido en distintos ambientes.
De la
cocina de un inmueble, se secuestraron dos cajas con mercadería variada. De una
habitación, se secuestraron 10 bultos en bolsas de consorcio; 25 bolsas de
arpillera blanca, una bolsa de cartón, dos bolsos, cinco cajas de cartón
blanco, seis bolsas de plástico y dos de tela ecológica, todas con ropa y
calzados usados. Por otra parte, de un ambiente que funciona como depósito en
el mismo inmueble, se secuestraron diez bultos en bolsas de consorcio negra,
otra transparente y una de arpillera, todas con ropa nueva y usada. Por último,
de la planta baja y del interior de una cámara frigorífica en desuso, se
secuestraron 38 bultos contenidos en bolsas de consorcio negras, 14 cajas de
cartón, 10 bolsas plásticas, una bolsa de tela y otra de arpillera, todas con
ropa nueva y usada.
Finalmente,
de un salón de eventos cuya requisa domiciliaria fue autorizada por Rosa Díaz,
se secuestraron 39 bidones de 5 litros de agua; seis botellas de 2 litros; tres
de 1,5 litros y dos fardos de seis unidades de medio litro cada una.