Arce fue condenado
como autor material y penalmente responsable de los delitos de grooming,
coacción (dos hechos) y abuso sexual con acceso carnal (dos hechos), en
concurso real, en perjuicio de J. L. A.; grooming y coacción en concurso real,
en perjuicio de C. A. C; y grooming, coacción y publicación de imágenes de un
menor (de sus partes genitales) con fines predominantemente sexuales, en
concurso real, en perjuicio de A. A. B. P.
Se conoce
como grooming o ciberacoso a la acción deliberada de un adulto de acosar de
menores a través de internet con el fin último de obtener concesiones de índole
sexual.
El juez
Maximiliano Troyano ordenó el traslado del imputado a la Unidad Carcelaria 1 y
recomendó al director del Servicio Penitenciario que se le brinde tratamiento psicológico
por la naturaleza de los hechos por los cuales resultó condenado.
También
dispuso que se le realice al acusado un examen genético (ADN) para su
incorporación al Banco de Datos Genéticos, previa asignación del DUIG por el
Registro provincial de condenados vinculados a delitos contra las personas y
contra la integridad sexual.
A la primera
de sus víctimas, Arce la contactó a través de Facebook y Whatsapp. Luego de
ganarse la confianza de la menor J. L.
A. (14), le envió una foto de su órgano sexual y comenzó a proponer
conversaciones de tono sexual. Luego le pidió a ella que le enviara fotos suyas
desnuda. Una vez que las obtuvo, la coaccionó diciéndole que si no tenía
relaciones sexuales con él iba a publicar esas fotos en las redes sociales. Bajo
esta amenaza, la accedió carnalmente en dos oportunidades, en contra de su
voluntad.
A otra de
sus víctimas, Arce la contactó también por Facebook, utilizando una cuenta
falsa con el nombre de Cande Soria II, y empezó a exigirle que le enviara fotos
íntimas. Ante la negativa de la menor C. A. C. (14), comenzó a amenazarla con
hacerles daño a su hermana menor y a su padre. Le advirtió que sabía dónde
encontrarlos y le mandó fotos del frente de su casa y de su hermanita
practicando jockey. También le pasaba datos acerca de los movimientos de su
familia, para convencerla de que podía causarles algún daño en cualquier
momento. Atemorizada, la víctima le envió nueve fotos posando en ropa interior
y una mostrando los pechos.
Luego,
amenazó a la menor con publicar las fotos si no accedía a tener relaciones
sexuales con un tal Leo Arce, quien supuestamente también estaba siendo
amenazado por Cande Soria II. La menor llegó a encontrarse con Arce, creyendo
que él también era víctima de la coacción. No accedió al chantaje y cuando le
comentó acerca de sus intenciones de denunciar el hecho, la cuenta de la falsa
Cande Soria II desapareció del Facebook.
LS