Las actuaciones iniciaron tras la
denuncia radicada en junio de 2019 por el padre de la víctima, de 14 años en
ese momento, tras saber que el 24 de mayo de ese año, su hija no ingresó al
colegio y que se retiró al Parque del Bicentenario en compañía de un hombre, mayor
edad.
Al hablar en su domicilio con la
menor, ella le dijo que se encontró con el acusado, quien es primo de una
compañera y agregó que desde enero y hasta esa fecha, se comunicaban por
WhatsApp y que intercambiaban fotos, videos y audios.
Entre esos archivos
intercambiados, se hallaron imágenes en las que el denunciado mostró sus partes
íntimas y de la menor, en ropa interior, por lo que el denunciante pidió que se
adopten medidas, ya que el acusado mediante engaños, había “conquistado” a la
menor, sin que ella, por su edad, tuviera un estado emocional definido.
Con abundante material probatorio
y entre sus fundamentos para requerir juicio, el fiscal penal Rodrigo González
Miralpeix, sostuvo que el acusado y a través del contacto telefónico con la víctima,
le facilitó en diversas oportunidades material pornográfico, tal como consta en
las capturas de pantalla incorporadas a la causa y de acuerdo a lo expresado
por la menor en su declaración en circuito cerrado de televisión.
De esa forma, el acusado atentó
contra el pudor sexual de la víctima, menor de edad, quien al inicio de esta
relación tenía menos de 14 años, lo que puso en riesgo el propio desarrollo de
su personalidad.
LS