Las actuaciones se iniciaron a
partir de una denuncia radicada por la víctima por amenazas telefónicas y
posteriores hechos de violencia verbal y física, registrados en su lugar de
trabajo, el pasado 22 de enero y con intervención policial. Según manifestó la
damnificada, había denunciado al acusado por agresiones físicas y amenazas en
distintas oportunidades. De hecho, obran como antecedentes dos expedientes
radicados en los juzgados de Violencia Familiar y de Género 1 y 2 cuyas
resoluciones intimaban al denunciado a abstenerse de ejercer actos de violencia
física y psíquica en contra de la víctima y ordenaban prohibición de
acercamiento.
La denunciante y víctima de
violencia es madre de dos hijos en común con el denunciado. Tienen dos y siete
años.
En el fundamento de la acusación,
el fiscal Jovanovics entendió que se hallan lo suficientemente acreditadas,
tanto la existencia del delito, como la responsabilidad del hombre.
En el pedido de elevación a
juicio, el fiscal de Rosario de Lerma aportó abundante prueba testimonial,
tanto de la víctima, como de testigos, un informante, profesionales médicos y
de la profesional que elaboró el informe victimológico. También sumó prueba
documental.
Además del pedido de elevación a
juicio, el fiscal solicitó formalmente la prisión preventiva ante el Juzgado de
Garantías N° 3, ya que entendió que debe asegurarse la comparecencia del
imputado, caso contrario intentará entorpecer la investigación, lo que quedó
demostrado en su conducta violenta y agresiva. Además, sumó a las
consideraciones que importa en la emergencia una presunción suficiente de
“entorpecimiento de la investigación” y “peligro de fuga”, elementos estos de
“peligrosidad procesal” suficiente.
LS