En una
audiencia solicitada por la Unidad Fiscal Salta y celebrada hoy a la mañana, el
juez federal de Garantías 2 Miguel Medina dio por formalizada la investigación
penal sobre Alfredo Horacio Olmedo por el presunto delito de contrabando de
importación agravado por el monto de la mercadería, en grado de tentativa.
La imputación
penal fue requerida por el fiscal general Carlos Martín Amad, en el marco de
actuaciones que se iniciaron el 13 de diciembre pasado, cuando la aeronave, un
avión Piper Aircraft Inc, valuado en 1.469.00 dólares, aterrizó en el
aeropuerto internacional Martín Miguel de Güemes, en Salta, al mando del piloto
Curt Edwar Arnspiger, perteneciente a la empresa Globe Aero.
Tras la
identificación de rigor del acusado, Amad, junto a la auxiliar fiscal Paula
Gallo, presentó el caso ante el magistrado. Explicó que el piloto de la nave,
que llegó sin tripulación ni pasajeros, no presentó ante el personal de la
Dirección de Aduanas la “Declaración General” que debe presentar todo avión
extranjero, según lo establecido por el artículo 160 del Código Aduanero.
El piloto
presentó documentación que establecía el plan de vuelo desde Fort Lauderdale
Florida, en Estados Unidos, a Jamaica y desde allí a Colombia, sin contar en
dichos papeles el registro que justificara su arribo en Salta.
El fiscal
sostuvo que, ante esta situación, en el aeropuerto local se presentó Sebastián
Boso como piloto del avión en territorio nacional y explicó que el avión era de
importación para consumo. Y también lo hizo Rubén Delgado, contador de Olmedo,
quien explicó que el empresario había adquirido la aeronave el 22 de agosto de
2020, a la vez que sostuvo que el traslado del avión estaba a cargo de Globe
Aero.
También
afirmó Amad no contar con la declaración formal que justifique la llegada de la
nave en Salta, pues su aterrizaje fue solamente una escala técnica. Todo esto,
relató el representante del Ministerio Público Fiscal, llevó a realizar
distintas averiguaciones con organismos de contralor nacional, como la
Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y la Administración Federal de
Ingresos Públicos (AFIP), que informaron que se debía presentar una declaración
general para el tramo Colombia-Perú- Argentina, documentación que no fue
acreditada.
Irregularidades
En vista
de ello, Aduana informó la “omisión” de exhibir tal declaración, la falta de
acreditación de normas de prevención sanitaria y la contravención de una
Resolución Conjunta, entre otras irregularidades. Además, el fiscal resaltó que
existía la idea de que por ser domingo y dado que sólo se trataba de una escala
técnica, la aeronave no sería sometida a controles.
Como
consecuencia de ello, y tras darle intervención a la fiscalía, se dispuso el
secuestro del avión y se inició una investigación que aún se encuentra en
curso. No obstante, se pudo establecer que efectivamente el avión fue adquirido
por Olmedo, aunque en la documentación presentada posteriormente hacía
responsable a la firma Globe Aero, que debía trasladar la aeronave al
aeropuerto de San Fernando, en Buenos Aires, lo que quedó trunco al aterrizar
en Salta, sin los papeles en regla.
Se
entendió también que esta empresa ingresó en la operación para asumir el
traslado de la aeronave, la cual debe ser considerada como “mercadería en
tránsito”, pues aún resta que se cumplan los trámites de registración y obtención
de matrícula local para su uso.
En ese
sentido, el fiscal se mostró sorprendido por el hecho de que la Aduana, que
exige la registración y demás trámites para el otorgamiento de la matrícula, se
niegue a autorizar el traslado del avión de Salta a Buenos Aires para cumplir
con dichos pasos legales.
Así
consideró que, ante la ausencia de documentación y otras pruebas que evidencien
que la operación comercial se hizo de manera legal, correspondía formalizar la
imputación penal contra Olmedo por el delito de contrabando de importación
agravado por el monto de la mercadería, en grado de tentativa.
A fin de
poder determinar la operación comercial, el fiscal solicitó un plazo de 90 días
de investigación, tiempo necesario para reunir informes y agregar testimoniales
de distintos funcionarios de los organismos de contralor respecto a si los
trámites del caso se llevaron correctamente.
Defensa
A su
turno, el abogado Tomás Cornejo Dubois, defensor de Olmedo, rechazó la
existencia del delito aludido por la fiscalía, a la vez que insistió que se
trató inconvenientes cometidos por la empresa a cargo del traslado de la
aeronave adquirida por su cliente.
El letrado
enumeró distinta documentación sobre la operación comercial, entre ella la
factura de compra, valuada en la suma de 1.469.000 dólares, el pago en concepto
de IVA a la AFIP por un monto de más de 13 millones de pesos, como así también
otro pago de 26.800 dólares por el traslado de la nave.
Descartó
un accionar doloso de su cliente y afirmó que como mucho podría haber incurrido
en una contravención que no correspondería atribuirle a Olmedo, sino a los
responsables de la empresa Globe Aero, quienes, consideró, deberían estar en la
audiencia.
En
coincidencia con el fiscal, Cornejo Dubois solicitó que se libre la
autorización para el traslado de la aeronave a Buenos Aires, a fin de terminar
con los trámites de registros y así aclarar toda la situación, como así también
resaltó el hecho de que el avión necesita tareas de mantenimiento.
Olmedo,
quien pidió declarar, postuló la legalidad de su proceder en la adquisición de
la nave. “Había dos formas de traer el avión, una por medio de un piloto que se
debía contratar, o bien, a través de una empresa, la cual ofrecía menos riesgos
y por la cual nos inclinamos. Lo hicimos en la idea de que estábamos
contratando profesionales”, explicó. Agregó que fue adquirida para su empresa y
no la de su padre, como así también señaló que necesita poner en funcionamiento
el avión, pues ya tiene comprometido varios trabajos de agricultura y otros
servicios comerciales con empresas mineras.
Antes de
la resolución del juez, el fiscal Amad resaltó la necesidad de que se habilite
el traslado de la aeronave a Buenos Aires, ya que el Estado Nacional no
podría, por un lado, exigir un trámite, y por el otro, negarlo, como sucede en
este caso, máxime si se tiene en cuenta que ya se pagaron todos los conceptos
exigidos por los organismos de contralor, como AFIP, por ejemplo.
Atento a
lo manifestado por las partes, el juez Medina hizo lugar al planteo de la
fiscalía y dio por formalizada la investigación penal por el delito requerido,
como así también autorizó el traslado de la aeronave a Buenos Aires, tal como
lo requirieron la fiscalía y la defensa.
MEPG