En una
nueva audiencia de formalización de la investigación penal contra funcionarios
por el cobro ilegal del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), el juez federal
de Garantías 2 Miguel Medina hizo lugar el miércoles a la imputación presentada
por la fiscalía por el delito de defraudación a la administración pública, esta
vez, contra nueve empleados del municipio de General Pizarro, ubicado a 273
kilómetros al sur de la capital de Salta.
La
imputación fue requerida por el fiscal Ricardo Rafael Toranzos, del Área de
Casos Complejos de la Unidad Fiscal Salta, quien también lleva adelante otros
tres casos similares, seguidos contra un total de 38 funcionarios, entre ellos
26 concejales de distintos municipios y tres empleados con cargos jerárquicos
en el PAMI, a quienes ahora se le suman los nueve empleados municipales.
Tras
identificar a los acusados, en una audiencia que se siguió con los protocolos
sanitarios del caso, el fiscal Toranzos expuso ante el juez los hechos y la
imputación penal para cada uno de los funcionarios, tarea que se facilitó con
ayuda de una proyección digital. Toranzos indicó que, en este caso, la
investigación se inició a partir de la denuncia del propio intendente de
General Pizarro, Antonio Pérez, quien reveló que, al menos, doce empleados de
la administración que dirige habrían cobrado el IFE.
“En vista
de esta denuncia, se realizaron distintas diligencias y tareas investigativas,
que nos permitieron establecer que nueve de esos empleados sindicados por el
jefe comunal habían realizado los trámites para acceder al IFE”, explicó el
fiscal. Como resultado de esta tarea, llevada adelante por Virginia Wierna,
secretaria del Área de Casos Complejos y las investigadoras Evangelina Navarro,
Andrea Espinoza y María Laura Saravia, la fiscalía pudo reunir suficientes
elementos de cargo.
Beneficio
Previo a
referirse a cada uno de los hechos, el fiscal recordó las razones por las
cuales el Gobierno Nacional, en el marco de la pandemia aún vigente, dispuso el
otorgamiento del subsidio IFE, a través del decreto 310, en el cual se
especificó los requisitos y cuál sería el organismo a cargo de llevar a cabo la
adjudicación y control del beneficio.
En ese
marco, resaltó que el IFE fue destinado a ayudar a las personas que, ante la
disposición de aislamiento obligatorio, se quedaron sin ninguna posibilidad de
acceder a ingresos, ya sea por qué no tenían un trabajo con relación de
dependencia o eran parte del mercado informal.
“La
imposibilidad de acceder a este beneficio en caso de encontrarse con un trabajo
con relación de dependencia, era uno de los requisitos que fue claramente
explicitado en el decreto”, señaló el fiscal, quien destacó que, con el IFE, el
Estado Nacional buscó ayudar a las personas con mayor vulnerabilidad.
Los acusados
Tras
señalar todas las pruebas reunidas, entre ellas informes remitidos por
organismos de contralor, como la misma ANSES, a cargo de la adjudicación del
beneficio; la AFIP y distintas entidades bancarias, el fiscal describió la
situación de cada uno de los imputados.
Respecto a
Gabriela Fernanda Alvarez, indicó que la misma se desempeña con el cargo de
auxiliar y accedió al cobro de dos cuotas del IFE, al igual que Enzo Martín
Bautista, quien trabaja en el municipio y es delegado del I.P.S.S.
Idéntica
situación se estableció en cuanto a Raúl Rafael Cardozo, con el cargo de chofer;
Nanci Argelia Fernández, con el cargo de administrativa; Julio Humberto Paz,
con el cargo de agente de tránsito; Eva Virazate, con el cargo de cobranza de
piso y Francisca Ernestina Zarza, encargada del Registro Civil.
Por otra
parte, en tanto, se refirió a los empleados que percibieron un pago del IFE,
siendo en este caso Marcela Mireya Artiaga, con el cargo de ordenanza y
Cristian Humberto Erazo Santa Ana, quien se desempeña como Director de Cultura
en el municipio.
En cada
caso, el fiscal describió los montos que percibieron los acusados al momento de
los hechos, como así también los que perciben actualmente, lo cual surge de los
informes bancarios y de la AFIP remitidos a la fiscalía. También presentó las
pruebas que establecen la relación de dependencia con el estado, en este caso
provincial.
Incompatibilidad
En virtud
de todo ello, el fiscal destacó que “todos ellos prestaban servicios en el
municipio y percibían sus haberes, por ello era incompatible el acceso al IFE;
no obstante, llevaron adelante los trámites y con ello, causaron un grave
perjuicio al Estadio Nacional, en especial a las personas para quienes estaba
destinado este beneficio”.
Asimismo,
recordó la investidura de funcionarios públicos de los mismos, quienes, por esa
razón, debían haberse regidos por las normas de ética vigente para la función
pública, entre ellas la de proteger los bienes del Estado Nacional.
En vista
de todo ello, el fiscal imputó a los acusados el delito de defraudación a la
administración pública en concurso ideal con incumplimiento de deberes de
funcionario público, delito que prevé penas de dos a seis años de prisión e
inhabilitación perpetua para el ejercicio de cargos públicos. Solicitó, por
último, un plazo de investigación de 60 días hábiles y requirió la aplicación
de reglas de conductas para los acusados, entre ellas el compromiso de
colaborar con la justicia y la de no salir del país.
Por su
parte, los defensores oficiales, Agustín Mogaburu y Ximena Colombres,
interrogaron a sus defendidos respecto a la situación económica de cada uno, en
especial respecto a parientes que estarían a su cargo, tras lo cual el juez dio
por formalizada la investigación en los términos requeridos por la fiscalía.