El pasado
viernes un equipo de fiscalización de la Secretaría de Ambiente de la provincia
paralizó un desmonte que se estaba realizando en la cima del cerro 20 de
Febrero, que bordea la ciudad de Salta, por operarios contratados por un
familia que posee un título de propiedad en una de sus laderas pero que reclama
ser también propietaria de una parcela en donde se emplazan muchas antenas y
repetidoras de radio, televisión y telefonía.
Hace un mes
la familia Ragone viene intimando a quienes tienen allí sus equipos de
comunicación, solicitándoles que se retiren del perímetro asignado por el
Estado a través de la Secretaría de Tierra y Bienes, o que comiencen a pagarles
un canon de alquiler por el supuesto uso de sus tierras.
Los
empresarios de medios se niegan a hacerlo bajo el argumento de que no fue
caprichosa la elección del lugar, sino que fue el mismo Estado quien se los
asignó a través de un comodato. Solo el gobierno provincial es propietario de
ese terreno ubicado en la punta del cerro, y lo cede para que se puedan
retransmitir con mejor calidad las señales de aire por todo el valle.
Desde
Inmuebles de la provincia, su titular, Luis Cornejo, confirmó que la matrícula
182.524, pegada a la 2.451, donde se ubican las antenas, pertenece a la familia
Ragone, que posee toda una ladera del cerro que da al Sporting Club, ubicado en
el exclusivo barrio de Tres Cerritos desde 1947. Sin embargo, las firmas que
fueron emplazadas, no solo tienen en su poder el comodato que entregó la
provincia, sino que dicen que, sin ese permiso, no podrían haber solicitado
medidores de luz a la empresa EDESA.
El 8 de
febrero, este medio visitó la zona en cuestión, a la que se accede a través de
un camino de tierra en el ascenso al cerro San Bernardo. Allí se ve con
claridad que todas las casillas propiedad de distintas empresas de medios de
comunicación tienen su propio medidor de electricidad y si bien por la
sobredemanda fueron bajando sobre la ladera, se hace muy difícil detectar que
se esté utilizando el terreno privado, debido, entre otras cosas, a que allí
hay un barranco que hace de barrera natural.
Además,
existía un alambrado perimetral en la matrícula 182.524, de propiedad de los
Ragone, y que divide claramente el catastro privado del que es de uso del
estado. La representante legal de la familia, al ser preguntada por esa
delimitación, se limitó a contestar que un alambrado no significa “que sea el
límite de la propiedad”, aunque no quiso dar detalles de quién lo puso allí, en
qué momento ni por qué.
Sin embargo,
días después un grupo de operarios comenzó a realizar trabajos de desmalezado y
desmonte, y a quitar esos alambrados, lo que alertó a quienes tienen sus
antenas, que rápidamente denunciaron la situación a la policía. El secretario
de Seguridad, Benjamín Cruz, fue a constatar lo que estaba sucediendo y minutos
más tarde lo hizo un equipo de fiscalización de la Secretaría de Ambiente, que
tras la inspección dispuso la paralización de los trabajos por no contar con
ningún permiso.
“Se paralizó
por el principio precautorio dispuesto en el artículo 4 de la Ley 7070 (de
protección del Ambiente de la provincia)”, dijo Normando Zúñiga, subsecretario
de la Secretaría de Ambiente. Agregó que esa zona está pintada en rojo (que no
debe desmontarse) en el Mapa de Ordenamiento Territorial de Bosques y además la
cota que señala el límite de construcciones tampoco permite realizar ningún
tipo de desmontes.
El
funcionario aclaró que esperan que en los próximos días se acerquen los
titulares del catastro para dar sus argumentos sobre los trabajos que se
realizaban y de esa manera analizar la situación, pero hasta tanto eso no
suceda no podrán continuar.
Otro de los
involucrados es el titular de Tierra y Bienes, Estaban Carral, quien también se
acercó a la zona y constató que estaban quitando el alambrado y ya se había
desmontado “una parcela de unos 3 metros de ancho por 20 de largo sin
autorización”, indicó, y sumó que es justo en una zona de barranco, lo que
puede provocar daños ambientales por desmoronamiento.
Carral se
mostró preocupado con lo que está sucediendo en ese cerro y aseguró que están
estudiándolo con sus equipos de topógrafos y abogados. Pero explicó que debido
a la radiación que emiten las antenas, se dificulta el uso del GPS satelital,
por lo que tienen que tomar las medidas manualmente y no será un trabajo rápido
por las complicaciones que presenta el terreno “en bajada y con mucha
vegetación”.
El Fiscal de
Estado, Agustín Pérez Alsina, también estuvo al tanto de lo sucedido y se puso
en contacto con las autoridades provinciales para colaborar. Pérez Alsina dijo
que le llama mucho la atención “cómo alguien llega a obtener esas tierras” y
hacerse de un cerro. Y añadió que se debe investigar a fondo el origen de esa
propiedad privada y en su caso estudiar su expropiación para proteger el
ambiente, “el cerro es intocable”, sostuvo.
Fuente:
Salta/12
LS