El
imputado fue denunciado por la madre de la menor damnificada, quien al momento
de los hechos tenía 14 años de edad. En ese momento, ambos residían en la
localidad de San Carlos.
El juicio
se llevó a cabo en la Sala IV y estuvo presidido por la jueza Norma Beatriz
Vera.
Durante
tres años, Sarapura deberá fijar domicilio y someterse al control del Programa
de inserción social y supervisión de presos y liberados; abstenerse de usar
estupefacientes y de abusar de bebidas alcohólicas; realizar tratamiento psicológico
previa indicación de un profesional sobre su necesidad y conveniencia, y
presentar las constancias que acrediten el cumplimiento de las medidas
dispuestas; prohibición de mantener contacto por cualquier medio y de acercarse
a la víctima y a su grupo familiar, a sus domicilios y lugares que ellos
frecuenten.
MEPG