El juez federal de Garantías N°1 de Salta,
Julio Bavio, dio por formalizada ayer la investigación penal presentada por
el fiscal general Eduardo Villalba en la audiencia de control de detención de
cinco personas detenidas el viernes pasado, en el ex peaje Aunor, en el acceso
a la capital de Salta.
Ante el
magistrado, el fiscal, en representación de la Procuraduría de
Narcocriminalidad (PROCUNAR) NOA, imputó a José Alfredo Nieva, Paola Lorena
Alancay, Nicolás de los Ríos, Damián Exeni y Adolfo Manir Vallejos el delito de
transporte de estupefacientes agravado por el número de intervinientes.
En el caso
de Nieva, el fiscal agregó el delito de tenencia de estupefacientes con fines
de comercialización, pues en un auto ubicado en su domicilio se encontraron
diez paquetes de cocaína, equivalente a un peso total de 10 kilos.
Al relatar
el caso con la asistencia de los auxiliares fiscales Mariana Gamba Cremaschi y
Jorge Viltes Monier, el fiscal general explicó que la detención de los cinco
imputados se produjo el viernes pasado, en la mañana, cuando intentaban
ingresar a la capital provincial con una carga de 32 kilos de marihuana
procedente de la localidad de Pichanal, situada a 242 kilómetros al norte de la
provincia.
Indicó que
los acusados viajaban distribuidos en tres vehículos. “Conformaban un convoy.
La droga iba en el tanque de nafta de una camioneta Ford F-100, la cual era
conducida por De los Ríos, mientras que Nieva y su pareja Alancay, lo hacían en
un VW Rural, en la función de coche puntero”, señaló.
“Por detrás,
y a modo de escolta, viajaban Exeni y Vallejos en un VW Voyage, todos
procedentes de Pichanal y con una diferencia de 15 minutos en el recorrido.
Iban coordinados y su objetivo era el traslado de la droga, la cual escondieron
en el tanque de nafta de la camioneta F-100”, agregó.
La fiscalía
describió que los acusados viajaban distribuidos en tres vehículos:
"Conformaban un convoy".
Desde diciembre
Villalba
aclaró que la detención de los cinco implicados no se trató de un procedimiento
casual sino que fue el resultado de una investigación iniciada en diciembre
pasado, cuando un informe de la Policía Federal reportó sospechas en torno a
Nieva, residente en un complejo de edificios en avenida El Líbano.
“A partir de
este informe, el equipo de investigadores de la PROCUNAR NOA inició una
investigación preliminar, la cual consistió primero en tareas de campo que
robustecieron las sospechas iniciales; incluso se comprobó, en un pasamano, que
Nieva comercializaba estupefacientes”, relató.
A partir de
estos datos, se profundizó la investigación con seguimientos e identificación
de cómplices, tarea que llevó a determinar un viaje de Nieva, su pareja y otros
implicados hacia el norte de la provincia en busca de droga.
Ante ello,
se llevó adelante la identificación de los rodados y el seguimiento, el cual
permitió, el viernes pasado, detener a los tres vehículos en el acceso a la
ciudad y secuestrar la droga, como el hallazgo de otros 10 kilos de cocaína en
el baúl de un automóvil VW Bora, en el domicilio de Nieva.
Organización
Tras
mencionar la prueba reunida, tanto documental como las entrevistas con el
personal de la Delegación Salta de la Policía Federal, a cargo del
procedimiento y otros allanamientos, Villalba resaltó la gravedad del hecho y
afirmó que los acusados “conforman una organización” dedicada al narcotráfico.
Señaló que
su accionar claramente así lo evidencia, pues en el traslado de la droga de
Pichanal a Salta lo hicieron con las prevenciones típicas que toman las
organizaciones narcotraficantes, como la asignación de coches anexos, tanto
para “barrer” la ruta (advertir sobre controles de fuerzas de seguridad), o
bien secundar el rodado cargado con la droga.
“Existen
sobradas solvencia y sustento en las pruebas reunidas hasta aquí contra los
cinco imputados”, resaltó el fiscal, quien solicitó autorización para avanzar
con otras peritajes pendientes, en especial sobre los teléfonos celulares
secuestrados.
El traslado
de la droga de Pichanal a Salta se hizo con las prevenciones típicas que toman
las organizaciones narcotraficantes, como la asignación de coches anexos,
explicó el fiscal.
Indicó como
necesario un plazo de investigación de sesenta días, a la vez que pidió la
prisión preventiva de los acusados por el mismo tiempo. Fundamentó tal medida
de coerción en la gravedad del hecho, la expectativa negativa de una pena de
ejecución condicional y destacó que, ante ello, el riesgo de fuga y de
entorpecimiento de la investigación es aún mayor.
Por su
parte, el defensor oficial, Agustín Mogaburu, en representación de los cinco
imputados, no objetó la acusación. Tampoco lo hizo respecto a la prisión
preventiva con excepción del caso de Alancay, para quien pidió que esa medida
sea bajo la modalidad de arresto domiciliario, pues se trata del único sustento
y vínculo de dos hijos menores de edad.
Como el
interés superior del niño prevalece en estos casos, el fiscal no opuso objeción
a la concesión de prisión domiciliaria para Alancay, con los controles
correspondientes.
El juez dio
por formalizada la imputación penal tal como lo planteó la fiscalía. “La
fiscalía presentó elementos suficientes y fuertes en contra de los imputados”,
indicó el magistrado, quien también accedió a dictar la prisión preventiva de
los acusados; en el caso de Alancay, bajo arresto domiciliario.
LS