La médica Infectóloga y coordinadora
de Consultorios Helios Salud, Romina Mauas, señaló que en momentos de reflexión
también para la ciencia, es importante destacar los logros de los últimos años
para el tratamiento de personas con VIH, con más eficacia y menos toxicidad en
los fármacos para el tratamiento de la infección por VIH, lo que mejora la
calidad de vida de quienes padecen esta enfermedad.
En diálogo con FM Noticias, Mauas
hizo referencia al caso de una mujer de 56 años que tuvo su diagnóstico de VIH en
el año 1996, con un cuadro bastante avanzado, con compromiso del sistema
nervioso central y con un tratamiento que después de unos años fue suspendido
por la toxicidad de los fármacos que se le suministraban. Para sorpresa del
equipo médico de Helios Salud, la mujer se mantuvo estable, sin progresión de la
enfermedad y con negativización de los test de HIV.
Se avanzó en estudios, la paciente
viajó en dos oportunidades a EEUU y allí se corroboró que había fragmentos del
virus en lugares de reservorio, con lo cual la mujer sí había tenido contacto
con el VIH y tiene ahora una remisión en la ausencia del tratamiento. “Tras
haber tenido una enfermedad avanzada, este es un caso excepcional porque hay
quienes logran controlar el virus sin tratamiento, pero en una porción mínima
de pacientes”, declaró la infectóloga, para luego remarcar que “se trata de un
caso único en el mundo”.
Si bien no está claro de qué forma
esta paciente logró controlar el virus, este caso abre la puerta para futuras
investigaciones que podrían llevar a encontrar los mecanismos del control del
virus y diseñar las estrategias que lleven a una cura definitiva del VIH.
Finalmente, la médica infectóloga
precisó que la prevalencia del VIH en las diferentes poblaciones es estable en
los últimos años, al igual que los que se notifican anualmente, mientras que sobre
el impacto del Covid-19 en pacientes con VIH, la médica dijo que no se detectó
mayor mortalidad, aunque en países como Nueva York, hubo más incidencia del
virus en pacientes con VIH que demandaron de internación.
¿Por
qué remisión y no cura?
La principal barrera para lograr la
cura del VIH, es que el virus permanece en los reservorios, como ganglios
linfáticos, células de la sangre periférica como monocitos-macrófagos y en el
intestino, entre otros, aunque la carga viral sea no detectable.
El caso de la paciente fue
claramente una “remisión virológica prolongada”, porque si bien sus test de VIH
daban negativos y sus cargas virales eran no detectables (se considera así a
menos 20, 50 o 200 réplicas por ml y ella presentaba menos de 0,2), ciertas
trazas del virus permanecían en los reservorios.
Bajo protocolos y consentimiento
informado, firmados, se le realizaron biopsias de ganglios linfáticos, de
intestino, leucoféresis (análisis de células de la sangre más específicos) y
punción lumbar para la obtención del LCR (líquido cefalorraquídeo), con
diferentes técnicas (es decir, repitieron y perfeccionaron aquella biopsia de
cerebro que se le hizo allá lejos en 1996, en el Hospital Naval).
Además de la carga viral
indetectable del VIH en sangre los resultados mostraron que se encontraron
trazas de fragmentos del virus (ADN) en los ganglios linfáticos, la biopsia de
cerebro mostró infiltrados inflamatorios inespecíficos y células que contenían
restos de ADN del VIH, confirmando la presencia de virus y además las lesiones
en las resonancias de cerebro que la paciente presentaba desde que obtuvo su
diagnóstico persisten y están estables. Por otra parte, se comprobó respuesta a
través de las células CD4 y CD8 virus específica del sistema inmune, fue baja
pero detectable. Lo que no se halló fueron rastros del virus ni en el
intestino, ni en la sangre periférica.
Cabe aclarar que este hallazgo es
excepcional y que puede abrir caminos para nuevas investigaciones, pero de
momento no tiene aplicación clínica. En ese sentido, cabe recordar que para
controlar el VIH hoy no se debe perder el foco en testear a más gente,
diagnosticarla e iniciar rápido el tratamiento.
Fuente: Hora7/ FM Noticias 88.1
MEPG