DDN. Adriana Mejía, docente y amiga de Macarena Blanco
Domínguez relató los hechos desde que la joven, de 28 años, desapareció.
Macarena fue asesinada y su cuerpo fue encontrado el domingo en un departamento
ubicado en calle Alvarado al 1700.
Mejía se mostró consternada aún por el hecho. “Estoy
mal, muy shockeada todavía”, dijo antes de describir a su amiga: “Macarena era
una persona maravillosa, con mucha alegría, una chispa impresionante, con su
tonada de porteña. Generosa, buena madre, buena chica. Ella quería un futuro
mejor, quería lo mejor para su hijo. Así era Macarena, una hermosa mujer por
donde la mires”.
Según contó, Macarena vivía en Salta hace cinco años,
mientras que su mamá, su papá y sus hermanos viven en Buenos Aires. “Acá Macarena
estaba muy sola, la familia de la pareja y no tenía más amigas más que sus
compañeras de estudio y conmigo se comunicaba cuando se sentía mal, cuando
pasaba algo. Pero yo no tenía idea en lo que ella estaba porque nunca dejó
entrever nada de la actividad que estaba realizando, quién la estaba obligando
o cómo venía esa situación”, contó.
Consultada sobre la relación de Macarena con su
pareja, reconoció que el mismo habría realizado la denuncia casi 24 horas
después de haberla visto por última vez. “Macarena salió de su casa el día
viernes a la tarde, supuestamente a trabajar, que es lo que el marido me
manifiesta a mí, y que tendría que haber vuelto a las 8 de la mañana. Cuando él
se levantó no vio el celular de Macarena, que todos los días lo dejaba
cargando, fue a ver en la habitación del niño, donde ella se recostaba cuando
venía de trabajar, y no estaba”, relató la mujer.
Y agregó: “Él se fue a trabajar,
dejó el niñito al cuidado de su hermana y se fue a trabajar, a cumplir su horario
normal. Es lo que a mí me llama la atención, si tu esposa o pareja no viene
iniciás una búsqueda o algo”.
Siguiendo así con su relato de
lo ocurrido, detalló: “Él se presenta en mi casa a las siete y media de la
tarde del día sábado y me dice que a qué clínica había mandado a Macarena a
hacer una pasantía. Yo le expliqué que nosotros no mandábamos a ningún alumno a
ninguna clínica a hacer una pasantía, que les enseñábamos a hacer los
currículums para que ellos presenten, con quién tenían que hablar, darles consejos
de cómo conseguir un trabajo. Él me dice que trabajaba en una clínica, yo
llamo, pongo el altavoz delante de él, pregunto si ahí trabajaba Macarena
Blanco, y me dicen que no, menos en el horario nocturno, porque ella estaba
preparada para trabajos administrativos”.
“Comenzamos a llamar. Él me
manifiesta que Macarena era epiléptica. Macarena nunca me dijo que era
epiléptica- continuó Mejía-. Empezamos a llamar a hospitales, a clínicas, nos
decían que no había ingresado nadie con esas características. Me llamaba la
atención que yo estaba muy nerviosa porque hacía 12 horas que ella tendría que
haber estado en su casa y no estaba. Le dije que se vaya a la Central y que
haga la denuncia de desaparición de persona. Me dice ‘pero ¿no son pocas horas?’.
Le digo ‘no, ya son 8 horas que tu mujer no está en tu casa, que no sabés nada’.
Yo llamé al celular de Macarena y llamaba y llamaba hasta que se cortaba. Me dice
‘¿vos la llamaste? ¿Contestó?’. Le dije ‘No, ya ándate a hacer la denuncia’”.
“Ahí se retiró de mi casa, estaba con el chiquito”,
indicó la mujer y añadió: “Al chiquito le di un tesito porque dice que no había
comido en todo el día. Una criatura preguntando por su mamá, porque era muy
apegado a su mamá. Al rato le mando un mensaje a él y le dije ‘cualquier cosa avísame
yo te aviso si sé algo. Más tarde le pregunto si hizo la denuncia y me dice ‘en
eso estoy’. Le digo ‘dejame que haga una publicación de desaparición de
personas’, yo tengo fotos de cuando ella egresó. Las fotos que están circulando
fueron las que yo le saqué en mi casa cuando se recibió. Era la primera vez que
yo conocía a la pareja”.
En ese momento, la pareja de Macarena le pidió que
aguardara a que él comunicara la noticia a su mamá en Buenos Aires ya que aún
no lo había hecho. “Yo no sé realmente qué pensar, si él esperaba que ella
aparezca, no sé. Si él realmente pensaba que ella trabajaba en una clínica
tendría que estar mucho más desesperado por saber dónde está, pero él estaba
muy tranquilo”, expresó con preocupación para luego resaltar: “Él fue a poner
la denuncia después de que yo le dije que vaya, a las ocho y media habrá puesto
la denuncia”. Finalmente, a primera hora del día siguiente realizó la
publicación.
Macarena fue encontrada luego de que vecinos del
edificio encontraran manchas de sangre en el lugar. Cabe remarcar que en este momento
se encuentran detenidos por el hecho la pareja de Blanco, el dueño del
departamento donde fue encontrado su cuerpo y un taxista. “Yo me entero por una
publicación que me mandan y llegó al lugar”, indicó Mejía que declaró ante la
policía al llegar al edificio.
“Yo a Macarena la quiero muchísimo, aunque no esté
aquí”, dijo conmocionada aún, señaló que el hijo de la mujer se encuentra ahora
con la familia de su padre y adelantó: “Quiero ir al CIF porque quiero saber
quién va a reclamar el cuerpo de Macarena”.
Red de trata
“Cuando la policía me informa que ella estaba
ejerciendo la prostitución yo dije ‘no, Macarena no puede ejercerla por su
propia voluntad, Macarena fue obligada o amenazada, algo’”, subrayó la mujer,
quien luego aseveró: “Todos sabemos en la provincia de Salta, por más que el
Gobernador no lo publique en los medios, en qué plaza se vende droga, en qué parte
se ejerce la prostitución. Sabemos que hay una red de trata en Salta. Y, si Macarena
fue captada por esa red, antes se las llevaban y ahora las tienen aquí amenazadas,
ellas aparentan una vida normal cuando están viviendo un infierno. Macarena fue
víctima de trata, víctima de un homicida. Nadie se merece esto”.
“Ella estaba sola, tenía a su esposo y, por los
comentarios que nos hacía a nosotros, con la pareja cero comunicación y muchas
diferencias por parte de él. Ella quería juntar plata para independizarse y
poder criar a su hijo. Ella tenía sueños, era una chica llena de vida, llena de
sueños y esperanzas. Lamentablemente, se cruzó con personas nefastas”, lamentó
Mejía.
“Muchas personas me dicen ‘estás hablando mucho’. A
mí no me van a callar, yo voy a seguir hasta conseguir que Macarena tenga
justicia, sea quien será que le haya hecho daño. Acá van a pagar porque de una
vez por todas la justicia, el Gobernador, y todos los que tienen a su cargo
poner orden aquí tienen que dar una condena ejemplificadora. Ya no más otra chica
muerta, ya no más otra chica violada, ya no más otra chica captada”, cerró
angustiada.
Fuente:
Todas las voces todas/ FM Noticias 88.1 MHz.
BH