Lucrecia Mamaní, vecina de barrio Costa Azul, denunció que
fue estafada por una amiga y un hombre que decían tener contactos en el
Instituto Provincial de la Vivienda. Luego de hacer una denuncia pública, otras
personas afirmaron estar en la misma situación.
Mamaní contó que en mayo de 2019, la señora Mónica
Patricia Gutiérrez, quien trabaja en el Ministerio de Trabajo, le ofreció la
posibilidad de acceder a una vivienda del IPV. “Me dio tres opciones: barrio
Pereyra Rozas, el Huaico y no recuerdo el nombre de otro pero está pasando
Santa Ana”, dijo.
“Supuestamente ella tenía un amigo íntimo, el señor Julio
César Gutiérrez que en teoría se desempeñaba en el IPV, pero después descubrí
que no es así”, continuó Mamaní.
La mujer explicó que según el barrio al que quisiera
acceder había un monto distinto de plata. “Al principio no accedí, después tuve
un accidente trágico y traté de ver la posibilidad de dejarle algo a mis hijos.
Ella me dijo que consiga $90.000, porque yo había pedido el barrio Pereyra
Rozas”, expuso.
“Al final le di $200.000 en mano, le hago firmar un
pagaré en blanco y un escrito detallando para qué era el dinero, ya que por
recomendación del abogado tenía que hacerlo, para asegurarme algo”, contó y
dijo que acto seguido el señor Julio Gutiérrez se presentó con papeles con el
logotipo de Rentas que ella debía firmar. “No se percató que yo o filmé, desde
el momento en que entró en mi casa hasta que se retiró, incluso en el auto en
el que se fue”, relató y aseguró que cuando hizo la denuncia los presentó como
prueba.
“Me presenté en el IPV con la foto del señor Julio y no
lo conocen”, acotó.
En diciembre del año pasado, después de haberse reunido
con el titular del IPV, Gustavo Carrizo, y tras superar un bajón emocional, Lucrecia
radicó la denuncia por estafa y el sábado pasado hizo un escrache en redes
sociales, para intentar localizar a otras personas que también fueron
estafadas.
Fuente: Algo Personal/FM Noticias 88.1 MHz.
NF