DDN. En los últimos días, distintos medios se hicieron eco de
las declaraciones del gerente del Hospital Público Materno Infantil, Federico
Mangione, respecto a un aumento en la demanda que recibe el nosocomio por
interrupciones voluntarias del embarazo. La abogada especialista en Género y
Políticas Públicas, Mónica Menini, repudió las declaraciones cargadas de
desinformación, que hasta podrían calificarse como malintencionadas, y echó luz
sobre la situación.
“El gerente
del Hospital Público Materno infantil dijo muchas cosas y, entre tantas cosas
que dijo, muchas no son verdad”, aseveró Menini denunciando que “ha
desinformado respecto a la práctica del aborto en el país y en la Provincia de
Salta”.
En este sentido,
subrayó: “Vengo diciendo ya desde hace un par de días que, como todos saben y
aprendieron con el covid, desinformar sobre una práctica médica es un delito y
muchos todavía no lo saben”. Volviendo a las declaraciones de Mangione, sostuvo:
“Ha desinformado bastante en su entrevista, que se viralizó e impactó mucho,
justamente por eso, por la cantidad de situaciones que expresó que suceden con
respecto del aborto que realmente no son así”.
“Con respecto al tema de la salud privada, que también él
conoce bien cómo tiene que ser el funcionamiento y cómo se trabaja usualmente
con prácticas que dentro del sistema privado se debe llevar adelante y no se
hacen, y se pasan a otro sistema, llevan con ellos el pago de esa prestación”,
continuó la abogada citando la Ley 26.529 de Derechos del Paciente en su
Relación con los Profesionales e Instituciones de la Salud. Al respecto, explicó:
“La ley del paciente dice que cuando yo tengo un diagnóstico y soy paciente de
un médico, por lo tanto, del nosocomio, del establecimiento donde ese médico
trabaja, la responsabilidad de la atención es de ese médico y de ese nosocomio.
Si se lo traslada a otro, hasta el tiempo que me entrega a otro profesional, yo
sigo estando en responsabilidad administrativa, civil y penal del médico que me
está atendiendo”.
Siguiendo así con sus observaciones, afirmó que “el problema
que tiene Mangione no es tanto la cantidad de prácticas que le pueden derivar
del sistema privado, el mayor problema que tiene es la cantidad de prácticas
que le están derivando de los hospitales públicos del interior de la provincia
al Hospital Materno público central de la ciudad de Salta, donde hay mediques que
no son objetores y que están llevando adelante las interrupciones del embarazo,
tanto como se hizo hasta ahora con las interrupciones legales del embarazo”.
“Nosotras veníamos diciendo que hay mucho traslado de
gente del interior de la provincia hacia la ciudad de Salta, lo cual es muy
grave porque la paciente tiene que dejar su vida cotidiana por una práctica que
no requiere traslado para la internación en otra ciudad”, puntualizó en este
sentido la abogada, quien aseguró que “hay gente que se traslada 600, 800
kilómetros, y hay intendentes que están pagando 1500, 2000 pesos de remises
para trasladar a la gente porque en sus hospitales no están haciendo los
abortos”.
Así las cosas, aclaró que “esto es algo que tiene que
organizar el ministro de Salud”, Juan José Esteban. “El Ministro de Salud tiene
que sentarse y organizar el propio sistema público y también tiene que sentarse
a organizarse con el sistema privado. No es verdad lo que está diciendo
Mangione”, remarcó Menini y continuó: “Entonces, el problema es la objeción de
conciencia, que es un problema que está teniendo que organizar el sistema de
salud, y que no logra organizar porque no tiene la decisión política de
organizarlo. Porque es una práctica que requiere que haya un médico o médica
que no sea objetor, que atienda una vez por semana, dos veces por semana, el
que se tiene que trasladar es el médico para poder dar lugar a la práctica”.
Asimismo, indicó que “lo que no puede aceptar el sistema
de salud público es que dentro del sistema de salud privada haya objeción de
conciencia institucional” dado que “las instituciones no tienen conciencia, las
que tienen conciencia son las personas. Entonces, las instituciones privadas
también tienen que organizar a su sistema para tener en el sistema de atención
a alguien que no sea objetor”.
“Mangione le tira a la prensa y a la gente una parte de
la situación, dice ‘yo no puedo más’, pero lo que tienen que hacer es hablar
con el Ministro de Salud, no decir que no puede más a la gente”, sostuvo la
abogada, poniendo como ejemplo lo ocurrido en 2004 cuando las denuncias por
violencia de género aumentaron de 1000 a 24000 luego de que se promoviera,
desde distintas organizaciones feministas, que se realizaran. La consecuencia
de ello, destacó, fue la creación de Defensorías, Fiscalías y Juzgados especializadas
en violencia de género.
En la misma línea, desmintió: “No es verdad que sale 80
mil pesos un aborto en el sistema público”, y remarcó: “Están cambiando los
términos de la problemática, el problema que tienen es que no se organizan para
dar acceso al servicio y esa es una cuestión que están teniendo algunas
provincias, y no todas, en nuestro país”.
“Tienen 10 días para llevar adelante la práctica. Entonces,
el Ministro de Salud tiene que sentarse y organizar el sistema de salud, que
para eso es su función, y el gerente del hospital tiene que organizar su
servicio también”, reiteró Menini.
En cuanto al aumento en la demanda para acceder a interrupciones
voluntarias del embarazo, recordó que el mismo es consecuencia, justamente, del
paso de los casos de la clandestinidad a la legalidad a partir de la
implementación de la legislación. “Las mujeres se han enterado que se legalizó
el aborto en nuestro país y asisten al sistema de salud a pedir el derecho de
llevar adelante esa práctica. Se hacen abortos las católicas, las evangelistas,
las judías, se hacen abortos. Ahí tienen los números oficializados”, dijo.
Además, recordó que todos los hospitales y centros de
salud están preparados para llevar adelante la práctica de interrupción
voluntaria del embarazo, ya que consiste en una práctica medicamentosa que no
requiere internación. En tanto que, en caso de presentarse alguna complicación,
se pasa al segundo nivel, que es el hospital mismo, como sucede con cualquier
otra práctica médica.
Actitud
delictiva
Así las cosas, lamentó las declaraciones de Mangione y
aseveró: “El médico, desde su guardapolvo blanco y su supuesta ciencia, le dio letra
al fundamentalismo religioso porque él es un fundamentalista religioso oculto. Mangione
se oculta, habla como médico y como médico dice cualquier cosa, y como médico
miente. La gente cree lo que dice, una barbaridad, 38 semanas”. Esto último en
referencia a las afirmaciones del médico respecto a la posibilidad de realizar
interrupciones legales del embarazo hasta la semana 38, teniendo en cuenta que
la ley prevé que las interrupciones voluntarias se practiquen solo hasta la
semana 14, a menos que se trate de embarazos producto de una violación o que
pongan en riesgo la vida de la persona gestante”.
“Es increíble. Es un delito lo que hace Mangione”, agregó
indicando que “el Ministro de Salud debería ya haber armado un sumario por lo
que está diciendo esta persona”. “Ya mismo tendría que haber una actitud
proactiva de parte del Ministerio de Salud de la Provincia de Salta que está
calladito y lo manda a Mangione a decir lo que se le da la gana, que le da
letra a Cargnello en una homilía, y que no hace nada. Acá hay responsables
políticos de lo que está sucediendo en la provincia de Salta, y es el Ministro
de Salud. Sabemos que cuando alguien desinforma sobre una práctica médica es un
delito. El Ministerio de Salud, en su silencio, está cometiendo una complicidad
con esta situación y eso tiene una respuesta también desde lo legal y desde lo
político, fundamentalmente”, subrayó Menini.
Finalmente, aseveró: “Mangione habló de legrado, que es
como una gillette que puede romper el útero. Eso mismo lo dijo Cargnello en su
homilía. El legrado es una práctica antigua que la Organización Mundial de la
Salud viene diciendo que no se debe utilizar más. Si la siguen utilizando es
porque no aceptan utilizar prácticas nuevas, del siglo XXI. En los protocolos
dicen que no deben hacer legrados y eso es lo que está haciendo Mangione, debe ser
porque le gusta torturar a las mujeres. En nuestro país médicos y médicas han
hecho legrado sin anestesia a las compañeras, y es tortura, con todas las
letras, y eso es un delito. En el Hospital Materno torturan a las mujeres con legrados,
y Mangione lo acaba de decir”.
Fuente: Hora 7
radial - FM Noticias 88.1 MHz.
BH