DDN. Graciana Peñafort cuestionó el
bloqueo de Juntos por el Cambio a proyectos de ley impulsados por el Gobierno,
como la Reforma Judicial y la propuesta para designar al procurador General de
la Nación, Daniel Rafecas. La primera de ellas se encuentra estancada en la
Cámara de Diputados y la segunda no logra el aval de la oposición en la Cámara
de Senadores. En este último caso, desde JxC sostienen al hombre designado por
Mauricio Macri, Eduardo Casal, pese a no haber sido designado
constitucionalmente mediante aprobación del Senado y de tener graves
acusaciones por presiones en su contra.
La asesora jurídica del Senado
consideró que hay una «deuda con toda la población» de la Cámara Baja que
preside Sergio Massa ya que «a esta altura de los hechos nadie va a discutir
que es necesario que se modifique el Poder Judicial que funciona mal«. Peñafort
explicó que, más allá del debate político, las modificaciones propuestas tienen
que ver con el funcionamiento cotidiano en temas como la violencia de género, los
divorcios o las adopciones. «El no funcionamiento del Poder Judicial termina
afectando a toda la sociedad«, dijo.
En diálogo con FM Noticias 88.1, la
abogada oriunda de Chaco y cercana a la vicepresidenta Cristina Fernández de
Kirchner sostuvo que «éste sistema funciona tan mal que tampoco admite la
anomalía de que un juez funcione bien. Y eso es un problema que hay que cambiar
de raíz porque así no tenemos Justicia». Siguiendo esa línea, Peñafort insistió
en que se necesitan los votos en el Congreso para avanzar en los proyectos de
ley propuestos.
Sobre el caso del exvicepresidente
Amado Boudou, quien fuera detenido durante el macrismo en horas de la
madrugada, descalzo y en pijamas ante las cámaras de televisión, Peñafort dijo
que la persecución política y mediática «ha vulnerado todas las garantías»
constitucionales. De la foto de Boudou, la abogada dijo que «le espantó» que el
Poder Judicial haya permitido esa «imagen humillante» porque, para que un medio
de comunicación ingrese a un domicilio, debe tener autorización judicial
previa.
En otro orden, respecto a las
reiteradas visitas secretas a Macri por parte los jueces Mariano Borinsky y
Gustavo Hornos en Casa Rosada, Peñafort recordó que fueron ellos quienes
trataron una causa contra el ex canciller Héctor Timerman en la Sala IV de
Casación Penal, consecuencia de maniobras de forum shopping lideradas por el ex
juez Claudio Bonadío.
Peñafort indicó que, a pesar de
haber presentado la impugnación por explícitas razones (fallo judicial de la
causa por la voladura de la AMIA estableció que toda investigación conexa debía
tramitar ante la Sala II), los magistrados Hornos y Borinsky se mantuvieron
firmes en la ilegalidad. «Tenían órdenes», argumentó Peñafort al descartar que
no tenían aversión personal contra su defendido. Las consecuencias de esa
persecución política-judicial, le costó la vida a Timerman, ya que le
prohibieron recibir los tratamientos oncológicos a tiempo para combatir su
cáncer. «Cuando regresó de Estados Unidos. Timerman volvió con una sentencia de
muerte escrita entre los cafés que tomaba Gustavo Hornos en la Casa Rosada con
Mauricio Macri y los partidos de paddle que jugaba Mariano Borinsky con el
Presidente en Olivos», escribió Graciana en El Cohete a la Luna.
Sucede que Hornos visitó a Macri en
6 oportunidades y Borinsky lo hizo al menos 15 veces, según reveló una
investigación de El Destape. Fueron a jugar al tenis o al padlle con el
expresidente y allí habrían recibido instrucciones para ejecutar el lawfare,
término que define a la persecución política a través del Poder Judicial y del
Poder Mediático. Así lo permite suponer la concatenación de resoluciones
judiciales en causas que involucran a funcionarios del kirchnerismo, entre
ellas CFK, con las fechas de las reuniones: noviembre y diciembre de 2016, días
antes de reabrir la causa contra Timerman.
Consultada por el tratamiento de
ciertos trámites por parte del Consejo de la Magistratura, Peñafort dijo que
«hay una función que no se está cumpliendo» y mencionó a la Comisión de
Disciplina. Esa comisión está presidida por el juez Ricardo Recondo. La
Secretaría General de este poder requirió días atrás a la Cámara Federal de
Casación Penal– la máxima instancia penal del país- información referida a los
acuerdos de superintendencia celebrados durante el año. Fue una ampliación de
la denuncia realizada por el ex diputado nacional y hoy flamante Ministro de
Justicia, Martín Soria.
Es que, en acuerdo de
superintendencia, en el que se reúnen el presidente de la Casación con los
titulares de las cuatro salas que la conforman, el juez Hornos había confirmado
que se reunió con Macri en la Casa Rosada, aunque afirmó que fueron encuentros
basados en un vínculo de tipo “social” que los une y que nunca hablaron de
causas en trámite.
Peñafort cierra la nota escrita en
el portal mencionado de la siguiente manera:
«Muchos celebran que con esta
información nueva ahora podremos recusarlos, pedir la nulidad de sentencias por
ellos dictadas. Tal vez sea posible. Yo dudo de que lo sea con esta Corte
Suprema, con esta Cámara de Casación, con las Cámaras de Apelaciones aún
cooptadas, con los jueces delivery que funcionan a teléfono y con fiscales
procesados y también encubiertos por el Poder Judicial. Pero igual los planteos
debemos hacerlos. Y tal vez prosperen.
Pero ni eso va a traer a la vida
nuevamente a Héctor Timerman ni borrar el dolor infinito que pasó durante su
agonía ni restaurar su ausencia siempre presente. Porque yo no me olvido que
entre cafecitos, decretos y partidos de tenis, mataron a un hombre. Mientras se
sentían todopoderosos y los recibían en la Casa Rosada o en la Quinta de
Olivos. Mientras se calentaban al fuego del poder, mataron a un hombre. Se
llamaba Héctor Timerman. Era mi amigo y se murió reclamando Justicia».
Fuente: La Madre que las parió/
Buufo- FM Noticias 88.1