DDN. Días
atrás, la familia de Luján Peñalva denunció a través de las redes sociales la
restricción de acercamiento a Ciudad Judicial ordenada por la jueza Ada Zunino.
El fiscal penal Juan Marcos Ezequiel Molinati, quien presentó la cautelar, explicó
que la decisión fue producto de la amenaza de colocar dos bombas en el Poder Judicial,
aunque aseguró que la misma no le impide a la familia Peñalva llevar adelante
actos procesales en Ciudad Judicial. Además, aseguró que fueron notificados de
la medida y que, en su momento, no la recurrieron.
El fiscal recordó que el reclamo de la familia se da en
el marco de la investigación sobre la muerte Luján Peñalva y Yanina Nüesch,
ocurrida en julio de 2012. “Dentro de esto el reclamo aumenta en intensidad y
comienza a personalizarse con varios magistrados en forma ya sea laboral, e
inclusive en distintos ámbitos, porque ellos mismos suben los videos de
escraches, persecuciones a los magistrados en lugares públicos y demás”,
señaló.
“Se avanzó de lo que es una protesta lícita, amparada por
la Constitución, a otros medios de protesta que ya empiezan a tocar la ilicitud”,
agregó Molinati subrayando que “el derecho de expresión, de reclamar, de
peticionar, de quejarse ante las autoridades, posee protección Constitucional,
como muchos otros derechos, pero hay un límite”.
En este sentido, sostuvo: “Yo puedo reclamar, tengo
libertad de expresión, pero la Constitución Nacional no ampara la intimidación,
las lesiones, los daños, las amenazas, es decir, quien vive en una sociedad
tiene sus límites. En el caso este de las peticiones, y después empezaron actos
directos de hostigamiento contra los magistrados, se llegó en un punto a hacer
amenazas por internet, por Facebook”.
“A mí no, y yo no estoy en la resolución. Yo soy el
fiscal que tiene esta causa bajo investigación”, aclaró refiriéndose a la
existencia de amenazas dirigidas a los magistrados, razón que motivó la medida,
“que es lo mínimo que se puede solicitar en el caso de que haya personas que
uno considere que están amenazadas, en este caso o en cualquier otro caso, que es
que no se les acerquen”.
Cabe recordar que las amenazas en cuestión habrían sido
dirigidas a los fiscales Pablo Rivero, Ramiro Ramos Ossorio y Luján Sodero; a los
jueces Martín Pérez, Pablo Farah, Pablo Arancibia y Mónica Mudski; y al procurador
General de la Provincia, Abel Cornejo. “Más que hostigamiento hay una acción
pública que se está investigando porque sería una amenaza”, enfatizó.
“Hay magistrados que también sufrieron agresiones
físicas, algunos que no tenían ni siquiera nada que ver con la presente causa,
y por el solo hecho de pasar se lo agredía. Todo tiene un límite, aparte
entiéndase que acá no se impuso un bozal legal, no se restringe el derecho a
manifestarse. No se pueden acercar a 500 metros de la víctima, pero eso es a
causa de su propio accionar. Pueden manifestarse, pero lo tendrán que hacer a más
de 500 metros. El derecho a manifestarse de ellos no puede estar por encima de
la seguridad de la persona que ellos mismos pudieron amenazas”, continuó el Fiscal.
Igualmente, aclaró que “pueden ingresar si tienen que
hacer un acto procesal, porque están amparados por el artículo 34 de Código Penal”,
y puntualizó respecto a que la restricción de acercamiento tuvo como origen “una
amenaza pública de colocar dos aparatos explosivos”. “Es para evitar un peligro
mientras transcurre un proceso”, explicó.
Además, aseguró que “la familia Peñalva fue notificada de
esta resolución, la consintieron, y no la recurrieron”. “Con posterioridad
salen, a través de distintos medios y redes sociales, a cuestionar. El tiempo
está vencido para recurrirla. Verán ellos de presentar y el juez si lo declara
admisible o no”, cerró.
Cabe recordar, como dato no menor, que Molinati llegó a
ser designado como fiscal del distrito judicial Centro en medio de denuncias
por denunciado por violencia de género.
Fuente: Nacional
BH