DDN. Las imputaciones recayeron sobre
el suboficial principal Carlos Eduardo Giménez; los sargentos ayudantes Diego
Orlando Choque, Carlos Alberto Ríos y Orlando Sebastián Estopiñán; el sargento
Mario Jacinto Maidana; y los cabos Adrián Mauricio Maidana, Walter David Chocobar
y Claudio Oscar López, acusados por los delitos de vejaciones calificadas y
lesiones leves en concurso ideal y en calidad de coautores.
En tanto, el suboficial principal
Miguel Ángel Quispe, fue acusado del delito de severidades calificadas, en
calidad de autor.
Del requerimiento, surgió que el 7
de marzo de 2020, cerca de las 18:30, mientras el denunciante circulaba por
barrio Islas Malvinas de La Merced, fue interceptado por un móvil de Infantería
del que descendieron dos efectivos para detenerlo, por lo que corrió e ingresó
por temor a un domicilio que tenía la puerta abierta.
El dueño de esa vivienda hizo pasar
a los policías, quienes detuvieron al denunciante y lo llevaron esposado al
móvil, donde lo agredieron físicamente con golpes de puño y con cachiporras en
piernas, codos y cabeza.
En ese momento, la víctima pidió
que dejaran de golpearlo y les dijo “¿por qué no peleamos mano a mano?”. Tras
esto, los efectivos detuvieron la marcha del móvil y le quitaron las esposas,
mientras que uno de ellos lo invitó a pelear.
El denunciante se negó, ya que
estaba débil, por lo que los acusados volvieron a esposarlo y lo tiraron boca
abajo de la caja del móvil, donde uno de ellos, le bajo los pantalones y el
calzoncillo y dijo “lo caguemos violando”.
La víctima relató que intentaron
introducirle en el ano una cachiporra de manera brusca y que lo evitó
moviéndose para diversos lados, mientras permanecía esposado y boca abajo.
Luego fue llevado a la Comisaría,
desde donde el efectivo Quispe lo trasladó al hospital Doctor Nicolás Lozano,
donde luego de examinarlo pidieron el traslado al hospital San Bernardo para
corroborar el estado neurológico. Sin embargo, el denunciante fue llevado
nuevamente a la Comisaría y en un momento dado, Quispe lo tomó del cabello, le
profirió golpes de puño en el ojo derecho y le expresó “¿para qué hablás?”.
Luego, le quitó las esposas y le dijo que se retirara de la dependencia.
Los hechos denunciados por la
víctima, guardan correlación con los certificados médicos incorporados de
profesionales del hospital de La Merced, Medicina Legal de la Policía y del
Gabinete de Medicina Legal del CIF.
Además, la autoría de los imputados
fue corroborada por un testigo presencial del hecho.
MP