DDN. “Yo,
personalmente, estoy bien en cuanto a que estoy vivo. Pero, anímicamente, estamos
bastante golpeados aquí en mi ciudad, especialmente en todo Colombia”, sostuvo
con pena Víctor Blanco, ciudadano colombiano que contó en primera persona de
qué manera se sobrevive bajo la represión de las fuerzas militares al mando de
Iván Duque.
Según Blanco, la mesa de diálogo convocada por el
presidente Duque no es más que una farsa. “Citan a dialogar con los militares,
con los generales del Ejército, con los magistrados, se citan entre ellos y la
pelea es contra el pueblo. Citan al Defensor del Pueblo, puesto de bolsillo de
ellos, y no nos está defendiendo”, aseveró.
Precisamente, recordó que el jueves último, “cuando ya
explotaba este alzamiento popular, el Defensor estaba de vacaciones”. “Le preguntaron
500 veces en dónde estaba, y 500 veces dijo ‘estoy trabajando para defender a la
ciudadanía’, pero estaba de vacaciones. Las tres camionetas adscriptas al
Defensor del Pueblo pasaron por un peaje hacia una zona de recreo con Dinamarca,
que es el departamento donde está la capital de la República. Imagínense la
desfachatez”, relató con molestia.
Afirmó, además, sobre los motivos del alzamiento, que “la
reforma tributaria fue el detonante”, y detalló: “Es una problemática demasiado
vieja que se ha agudizado de décadas, se ha agudizado la situación de cochinadas
en este país desde que asumió el poder hace 20 años el narco 82, conocido así
por el departamento de la DEA, en Estados Unidos, por ser asociado de Pablo
Escobar. Este genocida de Álvaro Uribe, que tiene en sus espaldas 6402 falsos
positivos, como se los conoce acá. Pero fueron ajusticiamientos ilegales. Muertos
condenados a muerte en un país donde no existe la pena de muerte, donde no
tuvieron un juicio ni nada. Simplemente los pasaban como bajas de guerrilleros
cuando eran población civil, campesinos que cogían por ahí, los mataban, le
ponían las botas al revés. Así de ridículos llegaron a ser solamente por inflar
rifas de que estaban venciendo las guerrillas y realmente era mentira”.
Asimismo, aseguró que “el anuncio de la reforma
tributaria, completamente desproporcional, cínica y descarada por parte de este
gobierno” abarca unos 50 billones de pesos, y agregó: “Es casi tres veces lo
que se necesita para la educación gratuita de todos nuestros jóvenes, es la
calidad de la salud, es la posibilidad de brindarle ayuda a los más necesitados.
Esos 50 billones de pesos se pierden en manos de ellos mismos, de nuestros
impuestos”.
“Hay cientos de miles de testimonios en internet de ex
militares que dan cuenta de que las órdenes venían del gobierno nacional ofreciendo
recompensas, premios, ascensos, vacaciones y todo tipo de cosas. Se volvieron
locos los militares, como están en este momento”, continuó sobre la crítica
situación que atraviesan para luego hacer referencia a una publicación que Álvaro
Uribe realizó desde su cuenta de Twitter “diciendo que la población debería
apoyar a las fuerzas militares para que puedan abrir fuego contra los
terroristas y vándalos de las protestas”. “A todo el que se levante y hable lo
tildan de vándalo, de guerrillero, de terrorista, de una gran cantidad de cosas
para justificar por qué están haciendo las cosas. Eso raya la locura”, advirtió
Blanco.
Con preocupación, y aclarando que la información que se
conoce es muy diversa, precisó que “hasta anoche se hablaba de más de 37
muertos, más de 1000 y pico de agresiones de parte de las fuerzas públicas,
cantidades de heridos y heridos que no son graves y no se cuentan”.
Por otra parte, contó que junto a un grupo de personas se
encuentran buscando recursos para acercar alimentos e insumos médicos a quienes
se encuentran apostados en las calles de Cali desde hace días, llevando
adelante la protesta bajo el sol, el agua y el frío. “Tratamos de conseguir recursos,
la gente nos donaba dinero, la movilidad se puso imposible. Aun así, el sábado
hicimos varias entregas de empanadas que compramos con recursos que nos dio la
gente. En una parte, que es en toda la entrada a Cali era impresionante, dentro
de los barrios cercanos a las barricadas de los protestantes, a más de tres o
cuatro cuadras, el olor a gases lacrimógenos todo el día. Las comunidades de
esos barrios sufriendo los ataques de las fuerzas públicas, barrios donde hay
gente de todas las edades, gente enferma de covid chupando gas pimienta y gases
lacrimógenos todo el día. Es un acto criminal por parte del Estado”, aseveró.
En esta línea, lamentó la falta de pronunciamientos por
parte de organismos de derechos humanos, aunque destacó igualmente el
acompañamiento de parte de los medios que dan a conocer “las imágenes que son
barbáricas, terribles”. Y denunció “un descaro absoluto” por parte de las
fuerzas de seguridad que justifican sus actos ante medios oficialistas. Así, se
refirió a un camión sin identificación que llegó a una zona de barricadas,
atestado de policías de civil armados, bajándose abriendo fuego en contra de
quien pase, manifestantes o no. Posteriormente, ante los medios aseguraron que
se trataba de un operativo.
“Tienen la cara del mafioso cínico, les importa un carajo
lo que la gente piense. Han frenado la cosa y han tratado de mantener un
poquito de buena imagen entre ellos porque nadie les cree, salvo sus
partidarios, borregos de ese sistema. Pero les importa un carajo decir mentiras
a los medios porque tienen gente que los aplaude”, continuó Blanco en
referencia al anuncio de la marcha atrás con la reforma. “Seguía toda la gente
en la calle, toda la ciudadanía, en todo el país. Y a la noche, en un punto icónico
en Cali que se le puso Puesto resistencia, que es una intersección vial muy
grande en la ciudad de Cali donde existe una enorme cantidad de barrios y de
gente, más de un millón de habitantes, seguían en protesta. Llegó un medio
criminal, satanizador de todo el mundo, propiedad de los más ricos del
gobierno, diciendo ‘la gente celebra que el presidente Duque retiró la reforma
tributaria’, cuando la gente no celebró nada”, agregó a su relato.
En otro orden, sostuvo que la llegada de Biden al
gobierno de Estados Unidos no produjo cambios reales en la vida de las y los
colombianos, y desmintió que haya bajado la producción de cocaína ya que “los
principales asociados del narcotráfico son ellos”. Contó también que el
embajador de Colombia en Uruguay tenía una finca cocalera, y dijo: “¿Qué puede
pensar uno?”.
Fuente: Piquete y Cacerola – FM Noticias 88.1 MHz.
BH