DDN. N.
estaba en el cuartel con otros compañeros realizando ejercicios, cuando Hugo
Díaz se acercó y cometió un acto de abuso, burlándose ante el reclamo de la
joven. No era la primera vez que era víctima de su abuso y acoso, pero iba a
ser la última.
Lo denunció en la justicia el 20 de abril, pero el
Juzgado de Violencia de Género de Metán solo tomo medidas por el “acoso”, no por
abuso sexual simple. La joven contó que una abogada le dijo que “es más difícil
de probar el abuso porque se necesita testigos”, y N. sabe que sus compañeros
no hablarán por temor.
La joven de 18 años denunció el acoso sufrido por parte
de Díaz durante un año. En los últimos tiempos, tras perder el temor comenzó a
recriminar los hechos, aún ante las burlas del denunciado. “Sos una puta, todas las mujeres son unas
putas, merecen ser violadas”, serían las palabras de Díaz a la joven, incluso
en presencia de otros bomberos voluntarios que se encontraban con ella sin
intervenir.
La víctima aseguró el denunciado buscaba interactuar con
ella mediante sus redes sociales y, ante su negativa, amenazaba: “Así te va a
ir también cuando quieras ascender”. Frente a estas situaciones, informó lo que
padecía a una de sus profesoras ya que comenzó a tener un retroceso en el
colegio y a sufrir ataques de pánico. Señaló que el acoso comenzó a dos meses
de haber ingresado al cuartel. Paradójicamente, hace un año medios de comunicación
de esa localidad entrevistaban a Díaz destacando que “los bomberos voluntarios
de Metán fueron los únicos en incorporar a una mujer en su cuerpo”.
“No eran solo bromas, él nos humillaba a todos, pero
conmigo se había obsesionado”, lamentó la joven. En primera instancia, y como
suele suceder en estos casos, el bombero en su declaración negó el hecho
afirmando que “solo es una historia que la víctima se hizo en la cabeza”.
Hugo
Díaz un potencial femicida en libertad
Corría el año 2.007 cuando Díaz roció a su entonces
pareja con nafta y le prendió fuego. El hecho, ocurrió en la casa que habitaba
junto a la víctima en pleno centro de Metán. Afortunadamente M. D. M., de 28
años en ese entonces, fue derivada al Hospital San Bernardo de Salta, donde
luego de varias semanas de lucha, pudo salvar su vida por las quemaduras de
grado A y B que Díaz le ocasionó.
Como es de esperarse, la justicia patriarcal, lo dejó en
libertad tras haber estado detenido solo un mes. El juez Mario Dilascio, tomó
declaración al bombero Díaz, y ordenó su excarcelación.
En aquella época, el potencial femicida se justificaba
diciendo que “tomó esa decisión porque necesitaba dinero para hacer unas
compras, le pidió a su esposa que le de los 3.000 pesos y ella los gastó”.
Otra vez, la justicia no tomó en cuenta los exámenes
psicológicos y decidió dejarlo libre. Hoy hablamos de otra víctima de este
hombre, avalado por el poder político y judicial metanense. Es necesario
destacar que el Cuerpo de Bomberos Voluntarios Posta de Yatasto pertenece al
municipio de Metán, que continúa sosteniendo con dineros públicos, a este
violento y abusador.
Fuente: Teresita Frías/ Diario InfoSalta
BH