DDN. “En el Frente de Todos quieren
cubrir el maltrato laboral con listas encabezadas por mujeres, pero no hay perspectiva
de género”. Así inició la denuncia de Cortez.
“Vengo a
poner de manifiesto una situación de la que poco se habla -porque así funciona
el círculo-: la violencia intra-partidaria como una rama de la violencia
laboral, situación de la que he sido víctima y que no quiero que siga
ocurriendo y afectando a más personas por lo que espero que con esta
visibilización, quienes tienen miedo de manifestarse, sepan que no hay derecho
como trabajadores a soportar situaciones de violencia por miedo a perder el
trabajo”, expresó. A esto agregó que “no es justo” que alguien sufra burlas,
humillación y maltrato por parte de funcionarios que “son apañados por sus
pares y por el mismo espacio político partidario y que creen que un cargo es un
manto de impunidad para manejarse en la vida”.
Cortez contó
que durante los últimos 16 meses trabajó en condiciones “indignas e injustas”
como asesora de la concejala Laura García, quien es nuevamente candidata para renovar
la banca y la calificó como “una persona llena de egoísmo, carente de empatía y
con un desborde de malicia”.
En diciembre
de 2019, la denunciante empezó a trabajar con García y desde allí “la señora me
negó la posibilidad de avanzar con funciones, impidiendo así mi crecimiento
profesional”.
Cortez
aseguró que, durante todo este tiempo, elaboró proyectos en soledad que la concejala
presentó como propios. “Me hice cargo de leer y estudiar diversos documentos
que venían del ejecutivo municipal para luego resumirlos “y poner en sencillo”
lo que decían, y que la señora luego dijese que había estado “leyendo y
estudiando”. Lo que pensé que sería un trabajo en equipo, termino siendo la
delegación de las principales funciones de concejal en mi persona y resultó que
la señora vio la comodidad de sentarse una vez por semana en un recinto y hacer
presencia en reuniones de comisión y delegar el laburo de nada menos que
“escribir, pensar y analizar” en mí. Sufrí el maltrato y la pereza de quien
cree que su banca es hoy un trofeo personal”, manifestó.
Cortez
sostuvo que “la toxicidad del clima de trabajo” es algo normal para García, por
lo que tuvo que aceptar llamados a cualquier hora del día y reclamos por no
contestar mensajes de WhatsApp a altas horas de la noche. Además, señaló que
los fines de semana recibía llamados para realizar los proyectos. “La señora
cree que dar órdenes desde un asiento es trabajar y cree además que desde una
silla o escritorio se puede legislar para la ciudad”, dijo.
La
denunciante contó que, en octubre del año pasado, la concejala le reclamó no
haber contestado en un feriado a lo cual le contestó que los horarios laborales
deben respetarse. “Ella, en un arranque de griteríos y en plena pandemia, me
echo aduciendo que “así ella no podía trabajar conmigo”. "Así"
equivale a que, si yo pedía condiciones más sanas, ella no quería que yo siga
trabajando para ella. Luego de echarme por teléfono y de pasar todo ese día
angustiada a la noche me llamo para arrepentirse. Claro, necesitaba una
manifestación escrita para “leer” en sesión al día siguiente y yo, aguanté
maltrato naturalizando situaciones poco agradables pensando en "la experiencia
que estaba ganando", que en términos netos me costó más salud que otra
cosa”, comentó.
Sumado a
eso, indicó que durante la semana del 8 de marzo estuvo enferma, pero de todas
maneras trabajó para García cumpliendo funciones que no le correspondían.
“Ella tiene
ese perfil: abusar de la buena voluntad e intenciones de personas
comprometidas. Labure enferma porque la señora jamás consideró que yo podría
“tener licencia de nada”, la única persona “habilitada para enfermarse”,
tomarse el día, irse de vacaciones, siempre fue ella. La arbitrariedad con la
que manejó y dispuso de la vida del equipo de trabajo que conformó, es algo
normalizado para ella. Si ella se iba a Tartagal a ver a su hija y sus nietas
un fin de semana o feriado, quienes estábamos acá en Salta nos quedábamos
laburando para que ella cuando vuelva de sus vacaciones, encuentre el laburo
listo y pueda seguir haciendo presencia en las reuniones o las sesiones. Jamás
hubo compromiso con una causa política, todo ha sido figuretismo, apariencias,
manipulación y maltrato psicológico”, manifestó.
Continuando
con su relato, Cortez indicó que el 10 de marzo García la maltrató por teléfono
y la despidió. Ante la situación, se comunicó con las autoridades del Partido
de la Victoria, pero sin recibir ninguna respuesta.
“Esta señora
totalmente despreciable, es conocida en el partido de la victoria por maltratar
a las personas, por burlarse de la necesidad de muchos y aprovecharse de esa
misma necesidad para manejarse con tono agresivo. En este caso, hay una cuota
de odio hacia el propio género pues ha visto en mí y otras mujeres una especie
de competencia negativa. Me ha negado la presencia en reuniones políticas y me
ha entorpecido el camino profesional”, aseguró.
La denunciante
criticó que hoy Laura García encabece la lista del Frente de Todos para el
Concejo Deliberante ya que se asienta en “trabajo ajeno” y sostuvo que “una persona
con estas características no puede ni debe siquiera ocupar un cargo público”,
ya que está lejos del proyecto nacional de Alberto y Cristina.
Cortez remarcó
que, durante toda su gestión, la concejala no criticó al saencismo y su lealtad
hacia el proyecto nacional “está ausente”. “Me entristece que la representación
del espacio político oficialista nacional, en mi Salta, tenga estos niveles y
naturalice estas bajezas”, expresó.
“Confío en
que, exteriorizando estas situaciones hirientes porque implican el abuso de la
confianza por parte de “los que están más arriba”, es como podemos empezar a
combatir la injusticia y la corrupción inherente a la política, corrupción que
encuentra explicación cuando entendemos que clase de humanidad es la que la
enfunda”, continuó.
Cortez
consideró que la ley de paridad y género es para ajusticiar la histórica exclusión
de personas en la política, pero que colocar a figuras como García es “retroceder
en muchos aspectos”, ya que en las sesiones remotas debía escribirle los textos
y pegárselos en la pared para que los lea, en toda su gestión no estuvo en los
barrios ni atendió a los medios por “el miedo y la vergüenza”.
“Ese nivel
de ignorancia es el que postula hoy el frente de todos para Salta y creo que
hay muchos perfiles mejores, más honestos, más preparados y sobre todo más
humanos para representar el proyecto nacional en esta provincia”, criticó. Agregó
que el PV “no sabe construir” y que cuatro mujeres encabezando las listas “no
significa que haya un espacio partidario con perspectiva de género”.
“Lo siento
mucho por Salta, que tendrá que ver esta clase de personas en una pantalla
electrónica. Realmente, lo lamento mucho”, finalizó la denunciante.
LS