DDN. Tiene coronavirus Reinaldo Delfín
Castedo, el narco capturado en julio de 2016, luego de permanecer 10 años
prófugo y liderar, desde la clandestinidad, una de las organizaciones más
importantes de la Argentina. Se cree que traficaba 4 toneladas de cocaína hacia
Europa por mes. Su nombre está ligado, además, al crimen en 2008 de Liliana
Ledesma, una productora rural que lo había denunciado públicamente por usar un
camino vecinal para el negocio ilícito.
Sin embargo, el nombre de Castedo
saltó a la fama porque, tras su arresto, se conoció que había obtenido 28 mil
hectáreas de tierras fronterizas de Salvador Mazza, en Salta, para traficar
cocaína desde Bolivia. El juicio en su contra por narcotráfico aún no comenzó y
en mayo se había suspendido por cuarta vez el proceso oral en su contra por el
homicidio de la mujer, en el que se le acusa de actor intelectual.
En esta oportunidad, el juicio se
aplazó porque el Servicio Penitenciario Federal no pudo hacer el traslado del
capo y de su hermano Raúl (también acusado por el asesinato y miembro de la
organización) y la defensa se negó a hacerlo de forma virtual. Fuentes del caso
indicaron a TN.com.ar que, ahora, el estado de salud de Castedo es “muy malo”.
Delfín Castedo fue capturado, en
2016, por Gendarmería en el ingreso a Parque Leloir, en Ituzaingó a pocos
metros del cruce del Acceso Oeste y Martín Fierro, tras una investigación del
fiscal federal Eduardo Villalba, en la que intervino la PROCUNAR, a cargo de
Diego Iglesias. La red que había tejido en el norte argentino incluía fuertes
lazos con el poder político y judicial.
El crimen de Liliana Ledesma y un
mensaje mafioso
Liliana Ledesma fue asesinada el 21
de septiembre de 2006, en una pasarela peatonal de Salvador Mazza, en la
frontera entre Salta y Bolivia. La productora rural recibió siete puñaladas,
dos de ellas resultaron fatales. Los homicidas se encargaron de dejar claro un
mensaje en el cuerpo de la víctima: le hicieron un corte desde el labio
superior que terminó abriendo el inferior y dejó al descubierto sus dientes.
Para los investigadores se trató de
un claro mensaje para los que intentaran denunciar al clan Castedo. Antes de
ser asesinada, Ledesma había denunciado de forma pública a los hermanos y al
por entonces diputado provincial Ernesto Aparicio, hermano de María Gabriela
Aparicio, una de las condenadas a perpetua por la autoría material del crimen.
Las 28 mil hectáreas en la frontera
con Bolivia
El Aybal y El Pajeal son dos fincas
linderas que, recostadas sobre el límite con Bolivia, en Salvador Mazza, que
adquirió Delfín Castedo, a través de testaferros, lo elevaron a categoría de
narcoterrateniente. Se trataba de 28 mil hectáreas libres de controles, con paso
directo a uno de los países productores de cocaína más importantes del mundo:
Bolivia.
La maniobra facilitó el ingreso de
la droga y distribuirla a diferentes puntos de Argentina y Europa. Se cree,
incluso, que llegó a transportar unas cuatro toneladas mensuales por las fincas
ubicadas en el norte argentino.
Según la investigación, el modus
operandi de Castedo a través del tiempo fue siempre el mismo: adquirir las
tierras a través de testaferros y abrir caminos internos por los que habrían
ingresado al país autos, camiones y, en menor medida, mulas con droga.
Luego, los cargamentos saldrían
camuflados en transporte de madera hacia Chaco, Mar del Plata y Buenos Aires,
rumbo a Europa, principalmente a Italia. En ese país, el salteño de 48 años
habría entablado vínculos con la mafia y el cartel de Losano, relación que le
habría permitido llegar al circuito vip de Milán e Ibiza, reconstruyó Perfil.
En 2006, se relacionó al clan
Castedo a otro campo: Juramento, situado en la localidad de Los Frentones, en
la provincia de Chaco. Allí se sospecha que camuflaban estupefacientes en
bolsas de carbón y luego las trasladaban hasta una empresa de carbón ubicada en
la localidad de Roque Sáenz Peña, donde era acondicionada para la exportación,
vía Montevideo, a España.
Fuente: TN
MP