DDN. La prestigiosa Organización Europea de Biología
Molecular (EMBO, según sus siglas en inglés) -entre cuyos miembros figuran 90
premios Nobel-, incorporó hoy a Fernanda Ceriani, investigadora principal del
Conicet en la Fundación Instituto Leloir (FIL), convirtiéndola así en la cuarta
persona de Argentina que recibe este reconocimiento y la primera mujer.
"Ser elegida por la EMBO representa un inesperado
reconocimiento a mi carrera y especialmente al trabajo de los miembros de mi
grupo de investigación. Y, sin duda, nos allanará el camino para vincularnos
con otros miembros de esa red", afirmó Ceriani, jefa del Laboratorio de
Genética del Comportamiento de la FIL a la agencia CyTA-Leloir.
De los 64 científicos designados como miembros de EMBO
este año, 26 son mujeres y Ceriani -quien recibió el Premio Nacional
L'Oréal-Unesco Por la Mujer en la Ciencia 2011- es la primera de Argentina.
"Estoy encantada de dar la bienvenida a los nuevos
miembros a nuestra organización y espero trabajar con ellos", indicó la
directora de EMBO, María Leptin, doctora en Inmunología que lidera grupos de
investigación en el Instituto de Genética de la Universidad de Colonia y en el
Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL), en Heidelberg, ambos en
Alemania.
"Una elección para la Membresía de EMBO reconoce los
logros sobresalientes en las ciencias de la vida. Los nuevos miembros brindarán
experiencia y orientación que ayudarán a EMBO a fortalecer aún más sus
iniciativas", añadió.
En octubre de 2020 Ceriani explicó que a partir
de una investigación que realizó junto a su equipo descubrieron que la
"remodelación circadiana", una modificación diaria en las conexiones
neuronales que influye en la regulación de los ciclos de sueño y vigilia, es el
resultado de la interacción cruzada de diversas neuronas y no sólo de algunas
específicas como se creía.
"Lo que mostramos es que la remodelación circadiana
no está limitada a un sólo grupo de neuronas reloj, sino que parece ser una propiedad
más general que modula la comunicación entre grupos de relojes", indicó en
ese momento la investigadora.
"De este modo -continuó- impacta en los procesos
regulados por el reloj circadiano, como los ciclos de sueño y vigilia".
La científica describió además que "el reloj
biológico marca mucho más que los momentos de máxima alerta o la hora de irse a
dormir: también regula el sistema inmune, la digestión, la temperatura
corporal, la presión arterial, el funcionamiento de los riñones, la frecuencia
cardíaca y los ritmos de ovulación cada 28 días, entre otros tantos
ejemplos".
Según explicó la agencia CyTA-Leloir, la literatura
científica acumula evidencia sobre la relación entre la disfunción del reloj
biológico y la susceptibilidad al desarrollo de ciertos tipos de cáncer,
enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2, infecciones y obesidad.
A fines de 2020, el Instituto Nacional de la Salud de
Estados Unidos (NIH) decidió financiar, tras una selección de proyectos, una
colaboración del laboratorio de Ceriani con científicos de las universidades de
Washington y de California, en Estados Unidos.
El proyecto pretende describir los cambios estructurales
que las neuronas reloj experimentan a lo largo del día para regular la
conectividad de la red circadiana en el cerebro adulto en la mosca Drosophila y
en ratones.
"Dada las similitudes de los procesos biológicos que
ocurren en el reloj biológico de Drosophila y el de los mamíferos, es de
esperar que las investigaciones iluminen aspectos relevantes para la medicina
humana", manifestó Ceriani quien firmó trabajos científicos sobre los
ritmos circadianos con Michael Rosbash, uno de los ganadores del Nobel de
Medicina de 2017.
Los anteriores científicos argentinos designados miembros
de EMBO son Alberto Kornblihtt, director del Instituto de Fisiología, Biología
Molecular y Neurociencias (IFIBYNE), que depende de la UBA y del Conicet;
Fernando Pitossi, investigador del Conicet y director del Laboratorio de
Terapias Regenerativas y Protectoras del Sistema Nervioso de la FIL; y Alfredo
Cáceres, director del Instituto de Investigación Médica Mercedes y Martín
Ferreyra (Inimec), en Córdoba.
Fuente: Télam
NF