DDN. Lucrecia Miller, presidenta de la
Fundación PAPIS, se refirió a los casos de suicidios y señaló que en el marco
de la pandemia se toman medidas en cuanto a la salud física, pero no hay una promoción
y un cuidado de la salud mental.
Señaló que la angustia y ansiedades
afecta sobre todo a los sectores más vulnerables, como los niños, adolescentes
y jóvenes. “Siempre venimos con el diario del lunes…esperamos a que se suiciden
y después salimos a ver qué podemos hacer. Esta es una situación anterior a la
pandemia y lo que sucede ahora es que se agrava porque los niños y jóvenes han
quedado huérfanos de referentes, desde lo institucional han quedado solo bajo
la órbita de la familia de la que no se sabe cuál es la real capacidad que
tienen para autocontenerse y contener a los más chicos”, remarcó.
En tanto, Miller consideró que se
debe insistir en acciones de fortalecimiento y contención emocional durante la
pandemia, iniciativa que debería impulsar la Secretaría de Salud Mental de la
Provincia.
Asimismo, expuso que lo clandestino
es la única vía de conexión de los chicos con sus pares y el mundo exterior. Por
ello, plantea la licenciada que en lugar de restringir la ocurrencia de estas
situaciones, se deberían utilizar como un recurso para trabajar sobre el
fortalecimiento de los jóvenes y no sólo interrumpirlos con la policía, ponerles
una multa o llevarlos detenidos.
En esta parte, sentenció: “Hay un
estado ausente que se ha ocupado solo de una pata de la mesa importante, pero
no es lo único porque se descuidan las manifestaciones de desequilibrio y
enfermedad psicológica y emocional”.
En diálogo con FM Noticias, Miller
alertó que ya antes de la pandemia no había planes, ni proyectos, ni acciones direccionadas
para la prevención del suicidio. “Salta tiene el problema del suicidio
infanto-juvenil desde hace mucho tiempo y tenemos lamentablemente el triste
ranking de ser una de las provincias con más problemáticas”, apuntó.
Fuente: Hora7-FM Noticias 88.1 Mhz.
MP