DDN. Rosa Fabiola Díaz está siendo juzgada
por el incumplimiento en los deberes de su cargo, tras una investigación
interna que detectó más de 150 casos sin resolver que se derivó luego de que se
la acusó del robo de donaciones que debían ser enviadas a comunidades wichí en
la ciudad de Tartagal.
El Defensor
General de la Provincia, Pedro García Castiella, señaló en ante el Jurado de
Enjuiciamiento de Magistrados: “No vine a la Defensoría General a apañar ni
consentir irregularidades; tampoco la defensa corporativa. Me tranquiliza que los miembros del Jury en
el día de ayer hayan tenido ante sus ojos la cara visible de la pobreza y el
abandono del que resultaron víctimas; ya que esos asistidos por la defensa
pública que concurrieron desde la Ciudad de Tartagal a brindar testimonio el
día de ayer, son las verdaderas víctimas del abandono de las funciones que
motivara la acusación en contra de la doctora Díaz.”
El miércoles
23 presentaron declaración cuatro personas que forman parte del conjunto de
casos que conforman los 150 casos con los que se compone la acusación a Díaz
por mal desempeño e incumplimiento de los deberes del cargo en contra de la
Magistrada enjuiciada. Las personas viajaron desde Tartagal para poder brindar
sus testimonios.
El primero
de ellos fue I.F., cacique aborigen que vive en extrema vulnerabilidad, que
tras el fallecimiento de su hermana concurrió durante 4 años a la Defensoría
para obtener la tutela de dos pequeños sobrinos que le posibilite no solo
regularizar la situación legal de los menores sino también a la obtención de
una asignación universal por Anses. Luego declaró R. V. O., quien indicó que concurrió
a la Defensoría Oficial Nro. 1 para iniciar los trámites por cuidado personal
de 7 hijos menores de edad en tres oportunidades, donde le hicieron presentar
documentación todas las veces sin iniciar los trámites. Hoy, cuatro de sus
hijos ya son mayores de edad.
La tercera
fue E.D., quien solicitó que se inicie tramite de tutela por tres nietos, quienes
en el momento del requerimiento de representación eran menores, pero en la
actualidad dos son mayores y la menor precisa cobrar un seguro por la muerte de
un familiar, hecho que no se produjo por la inacción de la Defensoría.
Por último, N.
P. relató que se presentó en la Defensoría para iniciar interdicto de recobrar
posesión, había sido despojada violentamente de su inmueble, dejo entre su
documentación un boleto de compraventa original, el cual había sido extraviado.
En los tres
primeros casos, y gracias a las disposiciones restaurativas urgentes ordenadas
desde la Defensoría General, se activaron las distintas actuaciones que ya se
encuentran en trámite, las guardas provisorias ya otorgadas y salvados los
riesgos de prescripción de la acción. En cuanto al cuarto caso, la
documentación extraviada fue recientemente encontrada en el proceso de
ordenamiento dispuesto, y a pesar de haber operado el plazo de la prescripción,
se encuentra en evaluación una petición constitucional para salvar la
problemática no atendida en su oportunidad.
García
Castiella declaró durante una hora y media, respondiendo preguntas del Tribunal
y la Defensa.
Por su
parte, Díaz y su defensa hicieron alusión a las condiciones de abandono en la
que se encontraba la Defensoría Oficial N° 1 al asumir la dependencia en el año
2018, como justificación de haberse desentendido de todos los trámites que se
encontraban pendientes antes del 2018. En su descargo, la magistrada enjuiciada
expresamente consignó que la anterior Defensora General tenía un acabado
conocimiento “in situ” de las condiciones en las que trabajó la Defensoría.
Ante ello,
el Defensor General respondió: “No creo que la doctora María Inés Diez, haya
estado en conocimiento, ni menos aún consentido semejante determinación; y si
fuera cierto que asumió en el 2018 con una dependencia en condiciones de
abandono como afirma la doctora Díaz, debió hacer lo mismo que hizo ahora el
Defensor Veliz, es decir, ponerlo en inmediato conocimiento de la Defensoría
General, lo que no hizo”.
Castiella
agregó: “Señores Miembros del Jurado: reconocer como lo hace la doctora Díaz,
que desconoció y abandonó todas las actuaciones solicitadas por personas
carentes, ingresadas con anterioridad a su designación en el año 2018, es lo
mismo que admitir que cuando asume un Juez, disponga que todos expedientes
anteriores a su designación, sean archivados o tirados. Y más gravedad reviste
la cuestión cuando esas mismas personas continuaban concurriendo con
posterioridad a la defensoría a averiguar por el estado de su trámite, y se les
respondía que debían esperar, que regresaran pasado un tiempo. Ni siquiera les
hizo conocer que nunca se habían iniciado”.
Respecto de
la imputación relacionada a la utilización abusiva de una persona en
condiciones de vulnerabilidad para la elaboración de instrumentos falsos
destinados al despojo de la posesión de una vivienda en Joaquín V. González
sobre la que tenía intereses el cuñado de la defensora y pareja de su hermana,
Paola Díaz; y conforme a lo declarado por el Defensor General ante el Tribunal,
indicó que la prueba producida pone de manifiesto que no solo se utilizaron las
instalaciones de la defensoría, sino que también se invocó la condición de
Defensora Oficial para confeccionar un acta y suscribir documentación
relacionada con la compraventa simulada o fraudulenta, y además en
representación de una personería que habría correspondido a su cuñado. Para
ello, usaron a una persona en condiciones de vulnerabilidad, ejecutando todos
los actos a su nombre, dejándola comprometida y expuesta a ser objeto de una
acción penal y a un juicio civil en la localidad de J.V. González.
“Les pido a
los señores miembros del Jury que previo a resolver, revisen entre la
documentación secuestrada en oportunidad del allanamiento realizado en la
defensoría en las actuaciones penales a cargo del Fiscal Vega, y que se
encuentra a vuestra disposición y reservada, en donde se encontrarán en
especial con un instrumento, un documento, que demuestra de manera contundente
y cierra el círculo de la maniobra desplegada a favor del cuñado de la doctora Díaz,
en donde la misma, invocando su condición de magistrada, y a la vez en
representación de su cuñado, confecciona un acta que pretende ser un
instrumento privado rescisorio donde se pretendió dejar constancia de una
restitución del dinero a la ficticia compradora y la rescisión de la
compraventa simulada o fraudulenta, mencionándose en el instrumento que el
mismo fue efectuado en las dependencias del Ministerio Público, como lugar de
celebración”, expresó el Defensor Oficial y sostuvo al Jurado que siendo
miembros del Consejo de la Magistratura conocen los procesos de selección y
cual es el perfil exigible para un magistrado.
Luego de Castiella,
declaró el Defensor reemplazante, Luis Véliz, quien fue consultado sobre las
condiciones en las que encontró la Defensoría y manifestó que quedó sorprendido
al ocupar el cargo y encontrar un armario repleto de documentación y carpetas
de trámites sin iniciar, lo cual informó de forma inmediata a la Defensoría
General.
Veliz dijo
que el personal de la defensoría se refería a ese armario como el “cementerio
(sic). Dicho armario se encontraba en un espacio común, fuera del perímetro de
la Defensoría Oficial Civil N° 1, y la documentación había sido depositada allí
por orden de la defensora enjuiciada.
Posteriormente
expusieron los doctores María Belén Rubio, Aldo Rubén Saravia, Sebastián Oliver
y Rafael Benegas, también expusieron ante el Tribunal y fueron exhaustivamente
interrogados, explicando e ilustrando respecto de los procedimientos de
inventario e investigación, que permitieron individualizar y decantar aplicando
un triple control de entrecruzamiento de información, registros en los sistemas
del Ministerio Publico y del Poder Judicial
y llamadas telefónicas, lo cual llevó a la detección de los 150 casos de
asistidos a quienes se los privó de asistencia y acceso a la justicia.
La doctora
Laura Salas, por su parte, expuso los pormenores y la extremada sensibilidad y
gravedad de muchos de los casos que se detectaron como abandonados, detalló la
situación de numerosos casos, individualizando cada uno de ellos, en los que se
advertía inacción o desidia para brindar una solución.
Salas relató
diferentes situaciones respecto de requirentes "invisibilizados"
durante mucho tiempo y respecto de los cuales “a su extrema pobreza se sumaba
la vulnerabilidad”, y expresó con sensibilidad la dramática situación de
quienes no encontraron solución a sus graves problemas ni defensa de derechos
fundamentales vinculados con la niñez, la ancianidad, familia, propiedad,
acceso a la justicia, como asimismo la falta de utilización de las herramientas
adecuadas y disponibles que se tenía a disposición para cambiar esa dura
realidad para aquellas familias.
También
indicó los diferentes relatos recibidos de cada uno de los asistidos en
oportunidad del contacto personal y las soluciones articuladas a partir de ser
advertida la situación.
Finalmente,
el doctor Santiago Sotelo, encargado de la Planificación Restaurativa ordenada
por la Defensoría General-, brindo una extensa exposición en relación a las tareas
que le fueron encomendadas a los fines de convocar a las personas afectadas por
la omisión del trámite de asistencia y consultarles si subsisten las razones
por las que concurrieran a la Defensa Pública, lo que permitió que en el
término de los últimos tres meses ya se ingresaran a los juzgados más de ciento
veinte actuaciones nuevas, entre las que se encuentran aproximadamente
cincuenta relacionadas con los trámites abandonados por la defensora
enjuiciada.
Durante su
declaración, Sotelo dio cuenta del estado de abandono sistemático en se
encontraba la dependencia bajo la dirección de la doctora Díaz y explicó el
atraso generalizado en la tramitación de los expedientes y el abandono en que
se encontraban asuntos de suma gravedad. Entre estos asuntos, se encontraban los
concernientes a mujeres víctimas de violencia, mujeres despojadas de sus
inmuebles, pacientes con adicciones y a patologías psiquiátricas que habían
recibido ningún tipo de protección por parte de la defensa.
De esta
manera, se detallaron las graves deficiencias de funcionamiento en asuntos
simples como juicios de alimentos y cuidado personal donde las causas no fueron
impulsadas ni las personas debidamente atendidas. El funcionario explicó que
las causas del atraso no se justifican ni por el exceso de trabajo ni por la
complejidad de los casos, destacando que se desaprovechó la gran oportunidad
que significó la pandemia y los días de feria judicial extraordinaria y
presencialidad restringida, para ponerse al día con trabajo atrasado de acuerdo
con las instrucciones del Defensor General y el Colegio de Gobierno del
Ministerio Publico.
Por último,
Sotelo informó las acciones que están implementándose para revertir el severo
deterioro ocasionado en los justiciables.
LS