DDN. Desde la delegación Salta del Instituto Nacional contra
la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), manifestaron gran
preocupación por el recibimiento que tuvo el ex policía Luis Chocobar,
condenado por homicidio agravado, por parte del jefe de Policía de Salta,
comisario general José Alberto Ibarra, y por el secretario de Seguridad del
Gobierno de la Provincia, Benjamín Cruz, el pasado 24 de junio. Según las
partes, Chocobar llegó a la provincia “para estrechar lazos con la Policía de
Salta”.
El ex policía Luis Chocobar fue
condenado por la Justicia como autor penalmente responsable de homicidio
agravado por el uso de arma de fuego cometido en exceso del cumplimiento de un
deber. La pena que deberá cumplir es de dos años de prisión y cinco años de
inhabilitación especial para desempeñarse en funciones operativas con la
utilización de armas de fuego y para el uso de armas de fuego.
La violencia institucional es un fenómeno complejo que
abarca desde la detención por averiguación de antecedentes, hasta las formas
más extremas de violencia como la tortura física y psicológica o el asesinato.
Según estadísticas de la Dirección de Asistencia a la Víctima del INADI,
durante el 2020 el ámbito de las fuerzas de seguridad, reunió el 3% de las consultas
recibidas por prácticas discriminatorias, siendo uno de los diez ámbitos más
consultados por la población.
Se trata de prácticas estructurales de violación de
Derechos Humanos que van desde la vulneración del debido proceso, la
discriminación o el sometimiento a un proceso penal en el marco de una “causa
armada”, las detenciones arbitrarias, la extorsión policial para habilitar usos
del espacio público (coimas), los daños físicos, las ejecuciones y la tortura
llevadas adelante por funcionarios o funcionarias pertenecientes a fuerzas de
seguridad, fuerzas armadas, servicios penitenciarios y efectores de salud en
contextos de restricción de autonomía y/o libertad.
Todos los casos de violencia institucional deben ser
reconocidos, acompañados y reparados por los organismos pertinentes. Y las
provincias y municipios deben tomar un rol activo en esta materia. En este
sentido, expresaron su gran preocupación por el hecho de que tanto el jefe de
Policía de Salta, como el secretario de Seguridad del Gobierno de la provincia,
acompañen y avalen a la Fundación Chocobar, en un claro mensaje de respaldo a
aquellas prácticas de vulneración de los Derechos Humanos y que promueven la
violencia institucional como política de Estado.
Desde INADI sostuvieron que el Estado debe ser el primer
responsable en instar a la prevención de la violencia institucional priorizando
el enfoque de los Derechos Humanos.
NF