DDN. Romero se refirió a la campaña que
está llevando a cabo, siendo la primera vez que se presenta como candidato y
sale a las calles como tal: “El contacto con la gente siempre me gusto y es lo
que sirve. Podes tener muchas redes sociales, mandar videíto acá y allá, pero
mirar los ojos a una persona charlar y que te escuche, eso no lo cambias con
nada y la llegada eso no la podés reemplazar con nada”, dijo.
El candidato remarcó que la realidad “es
durísima” y que la crisis pegó muy fuerte a mucha gente. “Uno habla de
necesidades y las tenés a 10 minutos de la plaza. Necesidades muy graves. Eso es
lo que el funcionario, el político, el legislador tiene que hacer, entender y
estar en el lugar de esa persona, porque es muy fácil estar desde una oficina,
dictar una política o entregar un barrio, pero no tenés comisaría, no tenés
parques, los chicos no pueden jugar por la inseguridad. Como uno no vive ahí,
quizás ni lo ven o no tienen una afinidad o empatía con la gente que vive ahí.
Es fundamental conocer y charlar con el vecino, que sabe lo que se necesita”,
manifestó.
En cuanto a
la falta de empleo, manifestó que es primordial la actitud de los vecinos que
tienen “ganas de crecer, progresar, capacitarse y no tienen ganas de recibir
algo de arriba”, por lo que indicó que es fundamental generar más herramientas
y capacitaciones, y tomar medidas como descentralizar la escuela de Artes y
Oficio.
Sobre la
Cámara de Diputados, Romero consideró que debería ser una caja de resonancia.
Criticó que la legislatura está toda vallada cada vez que hay sesiones y que
durante las marchas “solo pasan los punteros políticos”; y sostuvo que los
legisladores capitalinos no acompañan a los vecinos a diferencia de los
legisladores del interior que “patean puertas” para conseguir recursos.
“Yo vengo
con muchas ideas. Obviamente, a nosotros nos gusta hacer cosas. Nos gusta más
la acción que el tema legislativo. De todas maneras, necesitamos ahora cambiar
el dinamismo que tenemos. Ahora tenemos una nueva normalidad, necesitamos un
estado mucho más dinámico, que esté mucho más a lado de la gente y que no sea
solamente dar un bolsón. Hay que tratar de dejar la mala política y pensar solo
en un beneficio electoral. En los últimos 15 años, no hubo política de Estado
en ningún tipo de rumbo”, sostuvo.
Además,
agregó que quiere “romper el esquema” de la Cámara, para llevar soluciones que
no sean parches y pensar en lo que se puede hacer de acá a 15 años.
Romero
también se refirió a su llegada a la política: “Yo no me debo a nadie. A lo
único que nos debemos es a la gente, a los vecinos y vecinas, que es lo que
tanto Gustavo (Sáenz) como Bettina (Romero) quieren hacer. Gustavo abrió y
amplió el espectro, vinieron otros dirigentes que antes estaban en otras
fuerzas y bienvenido”, dijo.
“El
conductor es Gustavo Sáenz, pero si veo algo que está mal obviamente lo voy a
decir. No voy a levantar la mano porque me lo pidan si va en contra de los
intereses de Salta”, agregó el candidato.
También
habló sobre las diferencias entre Bettina Romero y Gustavo Sáenz, y remarcó que
pertecen al mismo sector, hay diálogo y su hermana “no es oposición” a Sáenz a
pesar de algunos “chispazos”.
“Creo
totalmente en la justicia social, en la propiedad privada, en las inversiones,
en que el motor de la economía es el emprendedor y joven profesional, las
PYMES, las empresas, las reglas claras. Después si me decis si está la derecha
o la izquierda, ese paradigma creo que está medio obsoleto. La gente sabe que
es lo que quiere y hay que tratar de llevarle soluciones. La grieta ya pasó, le
hizo mucho daño a la gente y ahora nos tiene que importar salir de la pandemia”,
finalizó Romero.
Fuente:
Máxima
LS