DDN. Mientras
se celebran las inversiones mineras que llegan a la provincia y al país, se
mantiene un código de minería que favorece el saqueo de los recursos naturales
y económicos dejando un ambiente y una población dañados y empobrecidos. El
abogado Daniel Tort habló al respecto dando detalles de este conjunto de leyes
que, desde el menemismo a estos tiempos, ningún gobierno tuvo la voluntad
política de modificar.
El abogado destacó que “los recursos naturales siempre
han sido una joya muy buscada por las empresas multinacionales y por los
imperios”, y señaló, en este sentido, que “una de las primeras leyes después de
sancionada la Constitución, hacia finales de 1800 es la ley 1919, que
establecía los primeros parámetros de la minería, que eran mucho más protectorios”.
Así las cosas, explicó que “el primer vuelco de entrega
de la soberanía nacional lo consolidó el Partido Justicialista en la década del
’90, en lo que conocemos como la tercera década infame, el gobierno menemista
de corte neoliberal extremo, además de privatizar todas las empresas del
Estado, entre ellas uno de los recursos naturales no renovables como el
petróleo, vendiendo YPF a empresas españolas”.
De acuerdo con lo que explicó, en primer lugar, se
modificó el Código Minero argentino, “que es un ejemplo de la vergüenza mundial,
de cómo un país puede entregar sus recursos naturales no renovables a empresas
multinacionales o nacionales”. Precisamente, detalló: “Hay un Código Minero de
principio de los ’90, y tres decretos del Ejecutivo de ese entonces, que
echaron por tierra la explotación petrolera, fundamentalmente, y permitieron
que llegaran muchas inversiones”.
“¿Cómo no van a venir inversiones, si se pueden robar
todo?”, cuestionó el abogado quien remarcó que se trata, fundamentalmente, de empresas
australianas, canadienses e inglesas, “que empezaron a principios de los ’90 y
siguen en la actualidad con la misma normativa, absolutamente entreguista”.
Siguiendo esta línea, amplió: “Los recursos naturales solo
se pueden explotar a través de inversiones privadas, y el único Código Minero
del mundo que no permite negociar las regalías petroleras es el nuestro. Nuestro
código dice que en ningún caso se le podrá exigir a las empresas mineras más
del 3% de regalías. Es decir, nosotros nos pusimos nuestro propio techo. Esto solo
existe acá”. Además, aclaró que se trata del 3% deducidos gastos operativos,
que implican compra de camionetas, pago de sueldos, entre otras cosas.
“En la década del ’90 se consolidó este sistema de saqueo
y, durante el gobierno kirchnerista, se lo perfeccionó- continuó-. Fue muy
evidente la amistad que tenía el gobierno kirchnerista con Peter Munk, el dueño
de la Barrick Gold. De hecho, se lo recibió como si fuera un héroe nacional y
se le permitió, merced a la entrega de territorio provincial en San Juan, de la
mano del supuesto defensor de la soberanía nacional- José Luis- Gioja, el
gobernador. Se estableció lo que se conoce como Pascua Lama, que es un proyecto
binacional, de los dos lados de la cordillera, tanto en Chile como aquí, que se
entrega la soberanía hasta territorial”. Allí, la Barrick Gold estableció su
propia policía, la policía minera.
En cuanto al hecho de que la minería se jacta de pagar
sueldos muy altos, observó: “A nivel medio de los convenios colectivos, los sueldos
mineros son más altos. Pero no lo pagan las empresas mineras, lo pagamos los 45
millones de habitantes de Argentina, porque ellos deducen de ese 3% el pago de
los sueldos. Es decir, no los pagan las empresas de sus ganancias”. “En la
época del kirchnerismo, no solamente no quedaba ni el 1%, sino que le pagábamos
para que nos roben porque Néstor Kirchner hizo sancionar una ley de promoción
de exportación por puertos patagónicos y lo que salía estaba subvencionado. Es decir,
el Estado nacional le pagaba a las multinacionales como la de Veladero en
Catamarca, que han dejado un desastre ambiental, le pagábamos para que nos
roben”, aseveró.
En el caso de Salta, se refirió al proyecto Lindero que
lleva adelante la empresa Mansfield, que empezó a explotar en abril con cianuro.
“La culpa es nuestra porque no hacemos nada”, lamentó haciendo referencia a la
lucha de pobladores de Chubut y Andalgalá donde no permiten la explotación con
cianuro.
En la misma línea, cuestionó a los legisladores salteños que,
ante la posibilidad falaz que se deslizó sobre la nacionalización de los
recursos naturales de la provincia, se expresaron en una supuesta defensa de los
recursos, y subrayó: “Lo que no dicen ellos es que la Ley Provincial de
Explotación Minera prohíbe a la provincia explotar, tienen que hacerlo únicamente
empresas privadas, y cosas muy distintas ocurren en otras partes del mundo”.
Puso como ejemplo la política minera en el Estado
Plurinacional de Bolivia, en donde la guerra por el litio llevó al golpe de
Estado, e insistió: “El esquema minero argentino es el ejemplo de saqueo y de
resignación de la soberanía nacional más grande del mundo, ni en la época de la
colonia pasó así. Acá se lavan las culpas diciendo que pagan buenos sueldos,
pero los pagamos nosotros”.
“Cuando Peter Munk alababa a Cristina Fernández de
Kirchner, diciendo que la minería iba a revolucionar la Argentina, por qué no
explicaba que en Canadá está prohibida la explotación minera con cianuro. No
está permitida, en Australia tampoco. Son empresas mineras que en sus propios
países no pueden explotar con cianuro y vienen acá, al tercer mundo como ellos
lo llaman, a contaminarnos a nosotros”, denunció.
En este marco, Tort lamentó que los intentos por modificar
esta situación nunca se concretaron. Tal es el caso del ex diputado Miguel
Bonasso, “uno de los primeros soldados del kirchnerismo hasta que escribió su
famoso libro donde alertaba sobre la destrucción de los glaciares”. “El
proyecto Pascua Lama está sobre glaciares, él alertó sobre eso, enseñó lo que significaba
mover los glaciares. Había un plan de la Barrick Gold para mover con topadora. Miguel
Bonasso denuncia todo eso, él tenía su proyecto de ley minera, y el propio
kirchnerismo lo declaró traidor y lo mandó al ostracismo. No podía publicar, no
había una radio municipal que le quisiera hacer una entrevista, pasó a ser un
maldito de la historia contemporánea argentina. Él tenía un proyecto de ley
minero muy protectorio, muy progresista, donde se permitía al Estado nacional y
a los estados provinciales integrar empresas para la explotación minera. Cuando
caducó diputación no lo dejaron ingresar nunca más”, relató el abogado.
Mencionó, asimismo, el caso de Pino Solanas, Memo
Giardinelli, y agregó: “Se requiere de una decisión política que quiera
proteger la soberanía y que nos dejen de robar. No hay nada que decir del gobierno
anterior, pero del actual tampoco. Ni siquiera amagan con hacer un cambio en la
minería, todo lo contrario. El panorama nuestro no puede ser peor, cada día que
pasa es un día más que nos roban, que nos saquean, que se burlan. Los nuevos
invasores no vienen con tropas, vienen con empresas. Hay una complicidad
silenciosa, y las empresas multinacionales nos dicen que están dentro de la
ley, pero la ley es una vergüenza espantosa. Será todo lo legal que quiera,
pero de ser legítimos falta un montón”.
Fuente: Somos tierra – FM Noticias 88.1 MHz.
BH