DDN. A
pocos minutos del hallazgo del cuerpo sin vida de la señora María Leonor Gine
se produjo un peculiar episodio, el ministro de Seguridad de la provincia de
Salta ingresó al domicilio en intersección de Sarmiento y Belgrano, contaminado
la escena del crimen antes de que llegara la División Criminalística. De ello
dio cuenta en su declaración un efectivo perteneciente a la División de
Seguridad Urbana, encargada de los vallados que se habían colocado en la
esquina del edificio donde se produjo el femicidio.
Andrés Benjamín Cruz fue designado en el cargo de
secretario de seguridad el día 17 de diciembre de 2019, según consta en el
Boletín oficial, acta N° 20648; el 28 de marzo de 2020, apenas unos meses
después ingresaba al departamento de la señora Gine y a pesar de las
advertencias de los efectivos policiales hizo caso omiso y contaminó toda la
escena.
Durante la etapa de investigación y consta en el legajo
del acta que realiza el personal policial a cargo, en el cual se violó en su
momento el protocolo que tiene el Cuerpo de Investigaciones Fiscales, al
ingresar a la escena del crimen el secretario de Seguridad. Consta en un acta
que está debidamente agregada en dicho legajo.
Al ser consultada la doctora Gabriela Arellano por el
incidente, dijo en una entrevista: “El doctor Benjamín Cruz, dando aviso que es
el Secretario de Seguridad, informa al personal policial que estaba custodiando
la escena del crimen y dice que él va a ingresar porque quiere ver. Está
violando los protocolos de respetar la escena del crimen. Entonces tenemos un
lugar contaminado con esta persona que ingresó sin los recaudos necesarios.
Recordemos que es la escena de un crimen, que tenemos que tomar huellas, se
deben realizar múltiples pericias y bueno, encontraremos ahí muy probablemente
las huellas del señor Secretario”.
“Yo
soy el secretario de seguridad, yo quiero ver”
Dicen que el morbo es un sentiente del cual ningún ser
humano puede escapar. Sumarle a eso la modalidad imperante de subirse al
“caballo del comisario” y ladrar ordenes, es una actitud tan autoritaria como
común en una ciudad que se rige exclusivamente por los “patrones” que anidan en
cargos públicos.
Según consta en la declaración del oficial Nelson Fabián
Iñigo, Cruz desobedeció a todas advertencias de no ingresar al departamento.
Para la primera audiencia fueron citadas a brindar su
testimonio las cuatro hijas de la víctima. Una de ellas es madre del imputado
Agustín Morales. También declaró el padre del acusado y estaba prevista la
comparecencia de tres efectivos policiales, dos de ellos pertenecientes a la
División de Seguridad Urbana, encargada de los vallados que se habían colocado
en diferentes puntos de la ciudad en marzo de 2020, a raíz de la cuarentena por
el Covid 19. Uno de ellos fue justamente el oficial Iñigo.
Está previsto que el juicio se extienda hasta el 30 de
julio. Se lleva a cabo con tribunal colegiado integrado por los jueces María
Gabriela González (presidenta), Carolina Sanguedolce y Pablo Farah (vocales),
vocales de la Sala III.
Por el Ministerio Público interviene la fiscal penal de
la Unidad de Femicidios, Mónica Poma. La defensa técnica de los acusados es
ejercida por Eduardo Sángari, de la Unidad de Defensa Pública 3 (Federico
Detzel), Horacio Morales y Matías Adet (Agustín Morales) y Gabriela Arellano y
Pablo Tobío (Tania Aguirre). En la parte querellante interviene Marcos Luis
Gorriti.
Agustín Morales (21), nieto de la víctima, llegó al
juicio acusado por homicidio agravado por el vínculo, ensañamiento, alevosía,
criminis causa y por haber mediado violencia de género, en perjuicio de María
Leonor Gine, en concurso real con violación de medidas dispuestas por la
autoridad competente para impedir la propagación de una pandemia.
Federico Leonardo Detzel (30) y Tania Rocío Aguirre (30),
en tanto, fueron imputados por homicidio agravado por ensañamiento, alevosía,
criminis causa en perjuicio de María Leonor Gine, en concurso real con
violación de las medidas dispuestas por la autoridad competente para impedir la
propagación de una pandemia.
BH