DDN. El
fiscal penal 2 de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, Rodrigo
González Miralpeix, requirió ante el Juzgado de Garantías 4, la elevación a
juicio de la causa que tiene como imputado a un hombre de 37 años, acusado de
los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el vínculo, la
guarda y la convivencia; y corrupción de menores agravada por el vínculo, todo
en concurso real.
De los elementos colectados durante la investigación,
surgió un acometimiento contra la reserva sexual de la niña por parte de su
propio padre, quien aprovechó que la menor convivía con él en su domicilio
ubicado en zona oeste de la ciudad de Salta y bajo su cuidado, la sometió a
tocamientos en sus partes íntimas, desde el año 2019 y hasta poco antes de que
la abuela de la niña radicara la denuncia en su contra, en enero de este año.
Dada la modalidad que tuvieron los tocamientos a los
que la menor fue sometida, ello supone un ultraje mayor al bien jurídico
protegido y agrava la figura penal básica, por el sometimiento sexual sufrido
por la víctima.
El imputado también incurrió en el delito de
corrupción de menores agravada por el vínculo, ya que aprovechó la situación de
vulnerabilidad de su hija y consumó un accionar objetivamente idóneo para la
depravación de la conducta sexual de la niña.
El accionar delictivo del acusado fue corroborado con
la denuncia, la declaración en circuito cerrado de televisión de la víctima y
el informe psicológico, que dio cuenta de la angustia y ansiedad de la menor
frente a su propio cuerpo y dificultades en la construcción de su identidad
psicosexual que son indicadores que remiten a situaciones traumáticas.
A su vez, la niña presenta indicadores compatibles con
stress postraumático.
La denuncia fue radicada en enero del corriente año
por la abuela de la niña, de 12 años, luego de que el acusado decidiera no
hacerse cargo de ella ni de sus hermanos y que la mujer conociera los hechos de
los que fue víctima la menor.
MP