DDN. El
Tribunal Oral Federal número 5 de la Ciudad de Buenos Aires condenó, por
primera vez en la historia, a genocidas de la Escuela de Mecánica de la Armada
por ejercer violencia sexual contra prisioneras de ese centro clandestino
durante la última dictadura cívico militar. Tras diez meses de juicio oral y
público, Jorge “Tigre” Acosta y Alberto “Gato” González fueron sentenciados a
24 y 20 años de prisión tras haber sido hallados culpables de abusos sexuales y
psicológicos, manoseos, tocamientos y violaciones a tres mujeres que
permanecieron secuestradas en el Casino de Oficiales del predio de la Armada
entre 1977 y 1978.
Las penas a Acosta y González serán unificadas con las
condenas a prisión perpetua que recibieron en más de un debate oral y público
por los crímenes de lesa humanidad que cometieron durante la última dictadura
cívico eclesiástica militar en la ESMA. Sin embargo, en ninguno de aquellos, y
a pesar de que fueron acusados, tanto por el Ministerio Público Fiscal cuanto
por varias querellas en representación de sobrevivientes y familiares de
detenides desaparecides de aquel centro clandestino, el TOF 5 incorporó en
aquellos fallos los hechos de violencia sexual por los que fueron señalados en
innumerables testimonios.
Este juicio que culmina este viernes es un
desprendimiento de una de esas sentencias, la que selló el segundo tramo de la
Megacausa ESMA. El expediente fue investigado por el Juzgado Federal número 12
entre 2011 y 2015, cuando los abusos y violaciones sufridas por Silvia Labayrú,
Mabel Zanta y María Rosa Paredes fueron elevados a juicio oral.
El “Tigre”, en calidad de jefe del grupo de tareas 3.3.2,
la patota que reinó, secuestró, torturó, violó, robó, desapareció y asesinó en
ese centro clandestino, fue acusado entonces por los tres casos. El “Gato”,
oficial de Inteligencia y uno de sus integrantes, por solo uno.
BH